Quién serás, serás?

imageDicen que eres Sabia, pero poco discreta, demasiado directa y que a veces te pierden las formas

Dicen que eres Justa, con un sentido de la justicia muy particular, más allá de lo que ninguno pueda asimilar

Dicen que eres Generosa, que repartes a cada uno lo que le toca,  caiga o no  caiga bien

Dicen que eres Fuerte,  dura como una roca

Dicen que eres Cálida, más bien ardiente, que arrasas lo que tocas

Dicen que eres Persistente, obstinada, sin importarte lo que cueste

Dicen por ahí que das a cada uno… no lo que merece, sino lo que necesita

Dicen por ahí que sin ti no se puede vivir y contigo se vive mal

Dicen por ahí que mejor pasar por ti de puntillas, que quien te quiso beber…vivió ahogado

Dicen por ahí que no hay quien te entienda, que das la vida para llenarla de penas

Y… sin embargo… Qué es lo que tienes que todos aquí estamos, todos volvemos, todos te ansiamos? Qué es lo que tienes que algunos desearían quedarse eternamente?

Hay quien dice, que tus brazos son fuertes y cálidos, tus enseñanzas inolvidables, tu sonrisa intensa, que no es tal tu dureza, sino nuestra resistencia, nuestra sordera, nuestra ceguera, nuestra renuncia a aceptar tus experiencias.

Hay quien dice que eres poderosa, honesta, vulnerable, suave, etérea, bella, música, baile, nana en las noches de luna vieja, destello en las de luna llena…

Hay quien dice que eres hermosa, tierna, dulce como el algodón de azúcar, que hueles a jazmín, otros afirman que a lavanda fresca…

Hay quien dice lo propio y lo que dicen por ahí…

Será que eres la Fuerza de la Vida? La que nos empuja a avanzar? La que nos recoge cuando no podemos más? La que nos celebra? La que nos arrulla con la luna vieja? La que nos pone en marcha sin descansar? La que nos angustia y a la vez nos hace volar?

Quién serás, serás… Vida?

se os quiere!

Entrevista en el blog de Miguel Angel Garcia

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Os adjunto mi colaboración en el blog de Miguel Angel, cuya generosidad me ha llevado hasta su ventana. Un placer amigo!

Mayéutica significa “dar a luz”. Sócrates tenía la ideología de que el saber era dar a luz un nuevo conocimiento. El conocimiento a través del cuestionamiento, basándose en la capacidad intrínseca de cada individuo, la cual supone la idea de que las respuestas residen en el interior de uno mismo.

Antonia Arévalo es una persona que transciende y emociona a través de sus textos, tiene ese hábito esculpido a base de trabajo y esfuerzo, de escoger las palabras adecuadas para conectar con las personas. Tiene corazón, tiene alma, tiene duende.

Mi sensación después de leer su blog Mayeutika y sus tuits desde hace años, es que es una mujer profunda y con valores, que transmite paz y serenidad, alegría y una visión del mundo y de las personas basada en la humanidad y la positividad. Rebosa solidaridad en todo su ser. Y yo agradezco mucho esa visión del mundo. Antonia es un ejemplo de la famosa frase de Santa Teresa de Calcuta: “No debemos permitir que alguien se aleje de nuestra presencia sin sentirse mejor y más feliz”. Y para hacer esto, que es de una dificultad extrema, tienes que tener una riqueza interior inmensa para poder impactar tan positivamente en los demás.

Si hay un nexo en común entre las personas a las que he entrevistado con 10 preguntas, ese es el de la autenticidad. Y Antonia rebosa autenticidad. Autenticidad acompañada de unos valores como la humildad y la aportación de valor a los demás. La primera premisa como personas es dar, la vida ya nos devolverá todo aquello que sembramos. Si a esto le añadimos una actitud positiva para afrontar la vida, tenemos el cóctel idóneo de las personas que con tanta generosidad me han acompañado en este blog.

Antonia Arévalo es Life & Executive coach y grupoanalista, con más de veinte años de experiencia en el mundo empresarial y de los Recursos Humanos.

Está especializada en procesos de cambio y transformación basados en Coaching. A través del Coaching acompaña a personas y a equipos en la consecución de sus retos y objetivos tanto personales como profesionales.

Le mueve la pasión y curiosidad por las personas, su esencia y valores. Convencida de que todos somos héroes y hacemos cada día cosas maravillosas.

Es un placer y todo un lujazo poder tenerte en mi blog Antonia. Gracias por tu amabilidad, generosidad y tu tiempo.

Seguir leyendo en el blog de Miguel Angel

Quizá… algún día

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Fuimos al lugar con la ilusión de contribuir al retorno de la normalidad, impregnados de respeto por lo que allí había pasado, con la voluntad de no quedarse al margen de semejante acto, de aunar fuerzas, de sumar vida. Fuimos con la fortaleza del que continua respirando, del que continúa creyendo en la bondad de las esencias, a pesar de semejante acto, con la fuerza de quien se sabe en su lugar, en la creencia del Ser, en la infinita potencia de la esencia. Fuimos recordando esa chispa peculiar del lugar, esa vida , su camaradería, sus infinitas historias acumuladas en sus siglos de existencia, protagonista de tintas desde que naciera… Fuimos a sumar con nuestro granito de arena…

Y si, Las Ramblas estaban a rebosar de quienes , como nosotros, la quisieron cuidar, mimar, amar…La Rambla lloraba en un silencio sepulcral. Siendo el mismo lugar…no, no era  lo mismo. La Rambla se había convertido en un lugar de peregrinación, de respeto a los fallecidos, el paso se hacía lento, plomizo. La tímida sonrisa en honor a la vida, se veía desplazada por las lágrimas que afloraban, lágrimas de tristeza, no eran ya de rabia, lágrimas serenas que calaban el alma, frío a pesar del calor. Expresiones de duelo, olor a flores, a velas. Silencio, mucho silencio alrededor de aquellos lugares concretos donde se había robado una vida. Señales de respeto, frases de amor, de llanto… de vida.

Un caminar lento hasta el epicentro y allí…una gran explosión de Amor como si La Rambla de repente se ensanchara en infinitas veces más su dimensión, en un campo multicolor, que si bien provenía del horror, el dolor y la barbarie… Se convertía en una fuerte expresión de Amor, como si allí estuviera el latir de su corazón, un latido débil todavía entonces, pero constante, a ritmo, a compás, a duende. Un latido sabio, un latido de siglos de presenciar las historias de esta Humanidad, de celebraciones, de manifestaciones, de usos y abusos. Un latido que recogía a muertos y a vivos, en un mecer armónico de ambas caras de la Vida. Un latido que acompañaba al duelo, un latido que invitaba a la Vida.

Y hasta hoy no lo he podido escribir, porque sigue habitando en mi un sentimiento de escepticismo que me incomoda, decepción, desolación, una pregunta sin respuesta, Hasta cuándo? Hasta cuándo este deshonrar justificado en creencias absurdas que a lo único que nos lleva es a la propia autodestrucción. Hasta cuándo este utilizarnos. Hasta cuándo este dejarnos. Y hablo de todos nosotros, ni de los unos, ni de los otros, de ningún color especial, de Todos, de Nosotros. Creo en la Esencia verdadera, en nuestra naturaleza de amor y bondad. En una y mil veces se me demuestra que cuando vamos a Ella, a esa Esencia, desaparece la oscuridad. Pero parece como que no queremos, que nos instauramos en un saber absoluto que nos manipula, que nos sitúa en una posición de debilidad tal…capaz de despreciar a los demás, como si fuéramos meros daños colaterales, peones de un tablero condenados a salir de él en defensa de una reina que sólo sabe moverse en línea recta… Me da igual el nombre que se le ponga a esa pieza… La vida no es un tablero de dos colores, ni nosotros piezas que se mueven bajo unas estrictas reglas, ese comportamiento nos deshonra y deshonra a cualquier creencia.

Me incomoda y me rebela las expresiones y respuestas de violencia, los oportunismos de la política, o de los intereses de quien sea… Cuando lo que nos está ocurriendo es que cada vez nos alejamos más de nuestra esencia, cuando siento que ese alejamiento nos hace más inhumanos, más indefensos y vulnerables, más manipulables, más capaces de seguir cometiendo, cada vez, peores atrocidades. Me duele, me desgarra, me atasca… Y a pesar de ello, las he escuchado por si trajeran algo que no pudiera estar viendo, sintiendo o comprendiendo, por si mi miopía fuera tal…

Y concluyo que sólo me queda reposarme, compartir, escuchar, apaciguar… para poder volver a confiar, a alinearme en el Ser y desde ahí sentir y actuar… A pesar de esas voces que se me antojan cada vez más fuertes… En una alineación que me permita recuperar la confianza en que quizás algún día pueda ser y no a pesar de nosotros, sino gracias a nuestra conciencia, en un acto de verdadera revolución hacia lo que no es nuestro, en un acto de verdadero Amor hacia lo que como Seres, Somos.

Quizá algún día…

De vez en cuando hay que hacer una pausa…

bank-985310_1920Hace tiempo que mis dedos no se deslizan por este teclado, como si ya no tuvieran nada más que decir, como si se hubieran perdido en el propio fluir, en el propio sentir, como si las letras ya no formaran las palabras adecuadas para expresar las vivencias, respetando ese silencio que contiene los alientos, los espacios, los momentos.

A veces en un acto de egoísmo legítimo de dejarse en el propio proceso, de reservarse para uno mismo. A veces en un acto de respeto, de dejar el espacio abierto a la experiencia de cada uno sin ánimo de impactar, sin ánimo  de añadir más ingrediente que el de cada uno. A veces por agotamiento, a veces porque no hay tiempo… En realidad, muchas veces por un acto de humildad.

Hoy me has reclamado, me has gritado desde tu soledad, desde tu incertidumbre, desde tu necesidad de saber más. Te he escuchado, te he sentido y he callado porque no está en mi el consuelo que estás buscando, está en ti, lo sabes, te desesperas porque no lo ves, no lo sientes ni lo intuyes, porque quieres saltar este momento como sea, sin considerar su precio. Porque solo piensas, solo le das vueltas, te duele tanto sentirlo que ni lo intentas… Sabes que no hay tierra suficiente bajo el que enterrarlo, que no hay océano bastante profundo para acallarlo, ni espacio infinito en el que se diluya. Que no hay forma sana de evitarlo, salvo que aceptes un vacío enorme en tu vida, un agujero de infinita profundidad y la pérdida de cualquier oportunidad. Sabes que no hay atajos… si lo intentaras, verías que el vértigo solo dura un momento comparado con el precio de no hacerlo, que solo entrando y fluyendo se va aclarando.

Te paraliza el miedo a la perdida, el miedo al dolor de perder lo poco que te queda, cuando el secreto está en estar dispuesto a perder lo que más se desea para tenerlo al alcance, incluso para dejarlo en libertad, en la plena conciencia de que ya no hay más.

No puedo ayudarte, ni consolarte, nadie puede o no lo debería hacer. Puedo permanecer a tu lado, acompañarte, no exigirte ni juzgarte, pero no puedo solucionarte porque no se trata de solución porque no es un problema ni un teorema, es un nudo de la vida que solo se desata viviéndolo y entendiendo que trae para ti, para los que contigo estamos.

Ni en la desesperación, ni en la pelea, ni en los libros, ni en las palabras… ni tan siquiera en un abrazo sincero, encontrarás consuelo duradero, ayudan por supuesto… reconfortan, alimentan para el camino… pero… el camino solo es camino recorriéndolo.

Hoy mis dedos se han despertado para ti, porque te quiero, porque me enternece tu crecimiento, me conmueven tus intentos, tu avance lento, tus sueños inquietos… Solo para que sepas que estoy contigo, que creo en ti, en tu esencia, en tu bondad y en que la vida te está dando una nueva oportunidad, como hace con todos nosotros si la sabemos escuchar.

De vez en cuando hay que hacer una pausa… Mario Benedetti

De vez en cuando hay que hacer
una pausa
contemplarse a sí mismo
sin la fruición cotidiana
examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa
y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades.

Se os quiere!

Photo credit: Pixabay bank

 

Antonia Arévalo, Life&Executive coach