Siento, luego existo

IMG_5287“El hombre, dicen, es un animal racional. No sé por qué no se haya dicho que es un animal afectivo o sentimental. Y acaso lo que de los demás animales le diferencia sea más el sentimiento que no la razón. Más veces he visto razonar a un gato que no reír o llorar. Acaso llore o ría por dentro, pero por dentro acaso también el cangrejo resuelva ecuaciones de segundo grado” (Miguel de Unamuno)
 

Lo sabemos, no descubro nada cuando digo que una de las cuestiones más discutidas en la historia del pensamiento es la que se refiere a la definición del ser humano. Desde la antigüedad hemos estado buscando aquello que nos distingue del resto de seres, definiéndose por Platón y Aristóteles, que era la razón el elemento diferenciador. Aunque ya Diógenes opinaba “..que lo que convierte al hombre en verdaderamente tal es su carácter animal y su raigambre natural, no siendo las convenciones y creaciones de la sociedad otra cosa que perversiones de su auténtica condición”.

Desde aquellos tiempos hasta estos… seguimos discutiendo.

Yo no sé de Filosofía, más que lo que pude estudiar y leer, pero si sé que las cosas importantes de la vida se sienten, no se piensan. Que las cosas importantes de la vida no se pueden parametrizar, mucho menos controlar. Pensarlas es, a poco, una pérdida de tiempo, una locura! Cuando ponemos pensamiento y razón a esas cosas es cuando la liamos, cuando nos enfrascamos en conversaciones públicas y privadas que no llevan a nada. Cuando nos perdemos en un mar de pros y contras, cuando aparecen todos los peros y se esfuman los quieros.

Llamadme exagerada, pero eso es lo que he aprendido. Las cosas importantes se ven, se sienten, se viven. No se pueden programar, no se pueden reducir a una lista de perjuicios y beneficios, no son matemática, ni tan siquiera lógica, quizás algo de química, bastante de física, pero de la cuántica! Perdiendo la referencia de espacio y tiempo, del lugar y del momento.

No puedo decidir cuando me enamoro, se siente. No puedo pensar si estoy enamorada, lo siento. No puedo controlar que mi hijos vuelen, lo sienten. No decido que me quieras, lo sientes. Queréis iniciar ese nuevo proyecto, lo sentís. Queremos tener hijos, lo sentimos. Se siente!! Lo importante se siente!

No estoy defendiendo que se pierda la cabeza, propongo que se ponga en el lugar que le corresponda, ni una pizca de protagonismo más. De la que nos descuidamos empezamos a analizar y perdemos la conexión con aquel brote de pasión, lo enterramos entre tanto pensamiento cuando iniciamos la espiral del raciocinio y empezamos a incluir potenciales circunstancias que se pueden dar, el “y si..” o peor! el “y si…sí??”

Empezamos a convencernos de que es una tontería, de que ya se nos pasará, de que eso no es para mi, de que hay que tener cabeza, de que no es el momento, de que puede fallar, de que voy a fracasar, a hacer un ridículo espectacular, de que la vida está fatal, de que me van a hacer daño, de que voy a sufrir. Para rematar seguimos con el qué dirán, que pensarán, cómo interpretarán, esto está mal… Al final ni tan siquiera podemos recordar qué es lo que sentimos, enterramos la pasión, el impulso vital, aquello que nos despertó y nos hizo vibrar. Nos enterramos y ya no se siente! Y…entramos en modo automático, robotizados.

Si no somos sentimiento, para qué estamos? Si todo se pudiera resumir en una hoja de cálculo..qué somos? Si todo es programable, qué aportamos? Y si ya se están desarrollando robots con sentimientos…Para qué nosotros nos los negamos?

Siento, luego existo. Ante las cosas importantes de la vida puedo ser y sentir, confiar y dejar fluir para que lo que pueda ser sea sin más.

Si te vas a poner a pensar…prefiero un robot!

Un abrazo!

Photo credit: Twitter

13 pensamientos en “Siento, luego existo”

  1. Estoy tan de acuerdo contigo….tanto que hace 6 meses llegue a la conclusión de que “sentía” que lo que hacia, no es lo que debía hacer, y tome el camino de cambiar , y en ello estoy, cambiar mi orientación profesional es lo que sentía que tenia que hacer , y vida solo hay una para poder cambiar. Así que aquí estoy navegando hacia lo que siento que debo hacer.Cual “Juan Sebastian Elcano” a los mandos de “mi”.
    Un abrazo

    Me gusta

  2. Precioso Antonia! Precioso! Un magnfíco neurocientífico que se llama Antonio Damasio dice “we´re not thinking machines that feel, but rather feeling machines that think…once in a while”…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s