Ser coach es una filosofía de VIDA

baby-718146_1920Hace unos días leía en el blog de Paula Sopeña el post 5 motivos por los que a alguien que odie el coaching podría interesar este artículo. Me llegó a través de un retwitt de Elena Arnaiz y me sentó como agua de mayo! Precisamente había estado leyendo en un foro unos comentarios en cuanto al coaching que, la verdad, me habían dejado un poco de mal sabor de boca.

Es cierto, parece que de repente esto del coaching está de moda. Es cierto, parece que de repente se ha convertido en una salida profesional fácil, hay quien incluso se atreve sin formación alguna, quien se atreve con a penas formación, quien se atreve con mucha formación y poco sentimiento.

Es cierto, para la dimensión que está adquiriendo, es una profesión poco regulada, desvinculada de títulos universitarios o certificaciones que sean obligatorias para su ejercicio.

Es cierto, parece que la frontera con otras disciplinas es muy fina, ocupa un espacio que había quedado desierto, que desde mi humilde perspectiva, habían despreocupado esas otras disciplinas.

Mil cosas de las que se escriben sobre el coaching son ciertas, otras mil son dolorosas para quienes como yo entendemos el coaching más allá de un título, más allá incluso de una profesión, para quienes entendemos el coaching como un modo, una filosofía de vida.

Cuando me certifiqué, dentro del protocolo, además de jurar un código deontológico, teníamos que responder a la pregunta de qué es ser coach. Todavía tengo muy presente cómo me sentí ante esa pregunta.

Qué es ser coach Antonia? Esa pregunta se saltó todos los circuitos de la razón y fue directa a mi corazón. Ser coach es una filosofía de vida, ser coach forma parte del propio camino de desarrollo personal, es un reconocimiento al propio camino recorrido hacia nuestra mejor versión.

Porque…es cierto, no se puede Ser coach si no has recorrido tu propio camino, si no has entrado a ver qué hay, a ver qué pasa, a ver qué falta, a ver que sobra. A honrar la Vida.

No se puede Ser coach si no es desde la experiencia del camino en tu propia piel, si no es reconociendo tu propia imperfección, reconociendo que somos una eterna obra en construcción, eso sí! con mil posibilidades e infinitos recursos.

No se puede Ser coach si no es desde la humildad, desde la propia vulnerabilidad, desde la única certeza de que no hay nada cierto, ni buenos ni malos, ni correctos ni erróneos, ni más límites que los de la propia conciencia y aún así habrá que revisarlos.

Ser coach es ser curioso, explorador, compasivo, retador, amoroso, odioso…sobretodo ser coach es ser uno mismo, ser su mejor versión sólo desde ahí podemos acompañar a los demás de igual a igual, sin posicionamientos de dominio, sin control, sin juicios, prejuicios, etiquetas, ni nada que se les parezca.

Ser coach es acompañar desde la confianza de que todas las personas por naturaleza somos creativas, completas y llenas de recursos.

Ser coach es acompañar en el alumbramiento, al igual que en un parto, la matrona acompaña a la parturienta. La madre es quien da a luz, la madre es quien recorre el camino, quien vive con dolor y alegría el nacimiento; la matrona está allí “empuja un poco, un poco más; ya casi lo tenemos, respira hondo, suelta el aire…”

El coach acompaña ayudando a cuestionar esas creencias limitantes, esos límites imaginarios, ese lenguaje que destruye, esas perspectivas que nos castran, nos encarcelan, nos atrapan.

Cuando se consigue un cambio en el observador, en la perspectiva, en la mirada. Cuando de repente el coachee puede ver diferente, más allá de lo que veía, nuevas alternativas, nuevas posibilidades, aunque ya las tenía! Cuando se desvanecen las fronteras entre lo posible y lo querido. Es entonces que nace una nueva vida y es entonces que nuestros ojos se inundan de ternura y nuestra alma tiembla de amor ante esa nueva vida.

Un coach no es que sea optimista, ni happy flower. A un coach lo que le pasa es que confía en la vida y sabemos que aunque no podamos verlo, siempre nos acompaña con posibilidades infinitas.

Ser coach no es una profesión, Ser coach es una filosofía de vida que vivimos en todos los entornos de nuestra vida, el profesional y el personal, con los compañeros de trabajo, clientes, hijos, amigos, pareja. Con nosotros mismos. Y… nos encanta expandir de forma vírica, ésta nuestra filosofía.

Coach deberíamos Ser todos, te animas?

Un abrazo enorme, te deseo un feliz día!

Photo credit: Pixabay, baby

15 pensamientos en “Ser coach es una filosofía de VIDA”

  1. Gracias por haberme ofrecido la posibilidad de ver que el trabajo que estoy desarrollando con mi novela,#laconscienciadeltiempo lleva una porción social, además de la literaria. Creo en la ayuda a los demás, y con esta novela quería llegar a la mujer y que se diera una oportunidad, que tuviera confianza en sí misma. Soy @carsonescritora y voy a empezar a seguirte. Ver el trabajo de los demás estimula. Un abrazo.

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  2. Agradecida por compartir tu mirada. Excelente. Ser Coach es bienestar y como lo mencionas es filosofía de vida. Embarga todo mi ser de un sentimiento fluidez, elevación y liviandad cada vez que descubro dentro de mi cosas que antes no podía ver. Es totalmente maravilloso y misterioso.

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  3. Es verdad que ciertas personas se están aprovechando de esta profesión pero como en tantas otras profesiones, pero todo se descubre y al final sabemos muy bien quién si y quién no!! A los “verdaderos” como en toda profesión se les ve en miradas, palabras, gestos, en el sentimiento, en el hacer y en el ser. Feliz noche!! Muak

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  4. No podría estar mas de acuerdo contigo , creo que entendí lo que era ser coach, cuando no solo me decían que lo era ,sino cuando yo entendí (descubrí) que era parte de mi forma de hacer las cosas, de verlas , cuando lo vives lo entiendes.Un abrazo

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  5. Gracias Antonia por resumir en un artículo tan bien escrito lo que he experimentado durante los últimos meses de mi formación como Coach…la inicié sin saber bien qué buscaba y he descubierto una filosofía de vida indeed!! Me encanta tu metáfora del coach/matrona…ese sentimiento de ser testigo de algo mágico ante un cambio de observador. Un abrazo.

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  6. Magnífica reflexión sobre qué es ser coach y vivir el coaching. Me gusta mucho cómo juegas con la triple relación que existe entre el título de tu web, la metáfora de la comadrona y la principal técnica del coaching ontológico. Estoy seguro de que dignificas el Coaching en tu día a día.

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