Una ventana al mundo

2thrumywindowJamás había entrado en esta habitación, jamás, siempre pasando de largo, a veces de puntillas, casi siempre sin hacer ruido, sólo una vez rocé el pomo de la puerta y me dio un escalofrío. Las cosas que uno obtiene siempre las paga con las que pierde, siempre pensé que tenía más a perder que a ganar abriendo esa puerta y… me estaba perdiendo yo.

Hoy abro la puerta y asomo la cabeza. Está oscuro, la persiana cerrada, no entran los rayos de luz, no siento el calor del sol, hace frío o yo estoy helada de pavor, el aire rancio, cuesta respirar. Nunca me había acercado tanto, no veo nada, el suelo me parece inclinado o me tiemblan las piernas, no sé muy bien. Y sin embargo, el instinto hace que avance, que me adentre, como si supiera que todo eso es sólo superficial, como si adivinara que tras toda esta apariencia hubiera algo mágico, como en los bosques encantados de los cuentos de princesas y príncipes enamorados.

El corazón acelerado, no veo nada, no oigo nada, no toco nada más que mis pies al suelo porque ni la camisa me llega al cuerpo. Tampoco huelo, como si el aire se hubiera parado, no estoy segura de estar respirando.

Momentos de pánico, de desorientación, quién me mandaría entrar en esa habitación! Quiero correr hacia la puerta, salir volando de allí, echarle mil candados, tirar las llaves, que quede bien cerrada, que no pueda volverse a abrir jamás.

Mis piernas me mantienen allí, firmes, ancladas, seguras, como marcando la dirección de mi siguiente paso.

Y me repito: confía, confía, confía. Confía en aquello que te impulsó a entrar, confía en aquella tu pulsión de vida, confía en que esto también pasará, confía en la vida, en tus recursos, en quienes te acompañan.

En realidad ya habías estado aquí, en realidad ya sabes por qué estás aquí, en realidad sabes lo que estás buscando, sabes lo que quieres, ya no estás soñando, ya no estás divagando, ya has empezado…sigue y simplemente hazlo. No te dejes impresionar por la apariencia de dificultad. En realidad todo se mueve hacia arriba y adelante a pesar de las aparentes contradicciones. Las aguas bravas no lo son tanto si vas en la dirección de la corriente, la corriente de tu corazón.

Y entonces recuerdo que estoy buscando abrir una ventana, la ventana al mundo, la ventana a la vida.

Una ventana por la que entre la luz, el aire fresco, el calor del sol, el agua de la lluvia. Una ventana por la que se puedan ver las estrellas, la luna llena, el hilo de luna. Una ventana que deje entrar el aroma de la madrugada, el olor de la menta, el sabor de la tierra mojada. Una ventana vestida con cortinas blancas que bailen al son del aire de la mañana, al son del viento de la tarde, que arropen la intimidad en la noche. Una ventana que alargue mi mirada, con vistas panorámicas al horizonte. Una ventana baja que se pueda saltar afuera, que se pueda entrar adentro, que las puertas envidien su trasiego.

Noto una llave pequeña en mi mano, no recordaba haberla tomado, tengo la llave, la llave la tengo yo.

Los pies deciden seguir avanzando por la habitación, a veces me parece notar finas telas de araña que rozan mi cara. A veces me parece que los pies se hunden en una especie de fango. A veces me parece que una fuerza tira de mí, en otra dirección. A veces me parece que algo helado se pega a mi espalda. A veces… Siempre atenta al latido de mi corazón que marca el ritmo, marca el paso. La llave apretada en mi mano.

Y así caminando, hasta que diviso un pequeño, pequeñísimo punto de luz, imperceptible si no estuviera concentrada, si no estuviera conectada, presente y dispuesta a encontrarlo. Un pequeño punto de luz, una pequeña cerradura para mi llave. Una llave que abre una ventana. Una ventana que es una ventana al mundo, una ventana a la vida. Una ventana que allí está, esperando a que yo la abra, sin más, para que empiece a entrar el aire y las cortinas empiecen a bailar.

Has mirado en tu mano? Quizás tú también tengas una de esas pequeñas llaves. Ya me contarás si decides entrar, te espero sentada en el dosel de mi ventana.

Un abrazo!

Photo credit: Morguefile window

7 pensamientos en “Una ventana al mundo”

  1. Gracias, me ha gustado la parte en que hablas de que encuentras el punto de luz , la llave en el momento de estar concentrada, con la atención plena. Justo estoy leyendo un libro sobre mindfullness y habla de ellos. Voy por el primer capítulo así que todavía aternto pleno a medias.
    Y me ha encantado cuando hablas de la confianza en uno mismo.
    Dos cosas que van mañana en la mochila de la vida, para empezar la semana atento y con fiado y con una sonrisa al lunes, que siempre es maltratado.
    Saludos y feliz semana
    Jesús Mari

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  2. “it’s something unpredictable but in the end is right, I hope you had the time of your life !” (Good Riddance, Green Day). ¡Cuánto valor se necesita para voltear las llaves que nos acarician las manos a lo largo de nuestras cortas vidas !, pero el fruto del atrevimiento es la única razón de nuestra existencia. ¡ Un abrazo enorme !

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