Al otro lado de la Libertad

swing-in-winter-1389402“Antonia, sentía que debía hacerlo, lo sentía en lo más profundo de mi ser, era como una fuerza que me atraía, como si algo me impulsara desde lo más adentro de mi ser. A ver si me explico, no me sentía arrastrado, más bien impulsado, podía sentir como las palabras se asomaban a mi boca, las podía oír. No estaba en absoluto de acuerdo con lo que mi jefe y mis compañeros estaban diciendo, sentía que estaban dejando de lado importantes detalles y perspectivas para tomar la decisión, sentía su miedo ante lo desconocido, sentía mi impulso.. Y a pesar de todo ello, no pude porque mi miedo también se apoderó de mí y empecé a convencerme de que no era mi guerra y de que si todos lo veían así, para que iba a mojarme yo, encima jugándome una posible promoción…Lo cierto es que sentí un gran vacío, sensación de fraude, quizás es lo que soy”

“…Antonia, me estaba jugando el bonus del año, sabes como ando económicamente desde que despidieron a mi pareja. Sé que no he sido honesta, no he contribuido con mi mejor saber, me hace sentir mal pero de verdad, tuve miedo.. vaya mier..”

“ Al final no fui al evento, sabía que estaría allí, que sería una oportunidad para provocar un encuentro, al menos saludarnos, poder mirar a sus ojos, ver qué asomaba en su mirada. Pero el miedo al rechazo, fue más fuerte que las ganas, el miedo a mostrarme interesada…Soy idiota…”

“…no puedo estar escondida toda la vida, angustiada, evitándolo, cuando además sé que lo que necesito es una conversación, cerrar el tema si hay que cerrarlo, pero cerrarlo bien..mientras siga abierto, siento que no puedo seguir con mi vida..me siento paralizada por el miedo a su indiferencia…”

“Me lo sabia, había estudiado fuerte, desde mayo preparándolo bien, quería lucirme, sacar buena nota, me jugaba el acceso. Pero oye eso del oral me mata y encima en sala abierta, Tu sabes la de gente que estaba? Todo el mundo pasaba por allí a ver qué se cocía… Cuando fue mi turno, me dio vergüenza ser el empollón…”

Y así podría seguir escribiendo hasta agotar la capacidad del blog. Deje de leer quien no ha sentido miedo, quien no lo siente en este momento. Deje de leer quien no ha sentido y siente el conflicto entre lo que quisiera decir o hacer y lo que dice o hace. Pero sé sincero contigo porque si vives en este mundo, sientes miedo. El miedo es inherente a nuestra naturaleza, el miedo nos muestra un déficit de capacidades para afrontar una situación concreta, el miedo nos muestra un área de aprendizaje. Pero las situaciones descritas van más allá de eso, son situaciones en las que nos vemos por los condicionamientos, no es que no tengamos las capacidades, es que nos sentimos condicionados. Condicionados por las otras obligaciones, condicionados por los criterios de actuación establecidos. Sabemos lo que queremos decir o hacer, sabemos lo que sentimos. Disponemos de argumentos racionales y emocionales y, sin embargo, no nos atrevemos, nos secuestramos en una red imposible de argumentos externos, argumentos y razones que limitan nuestra libertad interior. Alguno estaréis pensando que los argumentos de los ejemplos son de peso, claro que lo son!! La pregunta a hacerse es Cómo me siento después de tomar la decisión de? Me siento bien? Satisfecho, asertivo, coherente? Sereno? o Me siento mal? Cobarde, vacío, incoherente? Inquieto? Esa es la medición de nuestra libertad interior, a lo que hay que estar atento. Todos los días nos encontramos en situaciones de más o menos conflicto entre el entorno y nosotros mismos. Todos los días tenemos la oportunidad de ir ganando la batalla para nuestra libertad interior, de practicar, de atrevernos, de darnos cuenta que conforme más coherentes somos, más sólidos nos volvemos y de mayor libertad disponemos. De darnos cuenta de que nuestro verdadero valor, nuestra mayor contribución viene del ejercicio de esa, nuestra libertad interior, que cuanto más la alimentamos, más grandes nos hacemos para con nosotros, para con todos, mayor es nuestro valor, mayor nuestra capacidad de empatía, de amor, de creatividad, de aprendizaje, de integrar a los demás y a uno mismo.

No es fácil, lo sé, en esos momentos de conflicto, el suelo tiembla, lo sé, uno puede sentir hasta una especie de huracán, se siente en medio de una especie de torbellino, a veces dan hasta vahídos. Ese es el justo momento para tomarse unos segundos y conectar con uno mismo, centrar la atención en aquella parte de nuestro cuerpo donde sabemos que sentimos nuestra libertad interior, sumergirse allí adentro, testear cómo me estoy sintiendo, qué es lo que está pasando allí, integrar eso también en la toma de nuestra decisión, confiar en ello porque es nuestro criterio más sincero, nuestra fuente básica, libre de todo condicionamiento cultural, político, religioso, económico o del ego. Libre de todo lo que nos reprime, constriñe o diluye.

La decisión de emprender o no este viaje, es sólo nuestra, qué vas a decidir? Nos vemos al otro lado de la libertad?

Os dejo con Sara Bareilles y Brave! (No os perdais la letra, es preciosa!!)

Un abrazo!

Photo credit:Swing in winter

6 comentarios en “Al otro lado de la Libertad”

  1. Siiii Antonia!! Nos vemos al otro lado de la libertad!!! El miedo… Tan presente en nuestras vidas, hay que aceptarlo porque nos quiere ayudar… Pero de vez en cuando hay que decirle.. “Gracias por ayudarme pero esta vez no te haré caso” “o sí” 😉 Tú tienes la libertad de escoger!! Un besazo hermana! 😘

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