El objeto de tu deseo

love-859067_1920Situaciones extraordinarias, requieren de acciones extraordinarias.
Las cosas que deseamos no son gratuitas y no me refiero a las cosas materiales, que tampoco, me refiero al Deseo (fuerte inclinación de la voluntad hacia el conocimiento, consecución y disfrute de algo), ese que lleva aparejada la pasión, el anhelo; ese que corta la respiración, que nos hace perder el apetito y las horas de sueño.
Conseguir lo que se desea no es gratuito, cuesta un alto esfuerzo, valentía, requiere de acciones extraordinarias, de lanzarse a la piscina, de atreverse con la vida, tomando el riesgo de lamerse las heridas, abrazando la libertad.
Fijaos, Qué es lo que deseamos? Qué es lo que nos provoca deseo? Cuando llega el deseo?


Cuando queremos algo, cuando algo nos apetece y, simplemente lo tenemos…Hemos llegado a desearlo?
Personalmente pienso que no, que las cosas que conseguimos fácilmente, no las hemos llegado a desear, quizás nos han apetecido, quizás las hemos querido, pero no nos han provocado deseo, por su misma facilidad. Personalmente pienso que el deseo se manifiesta cuando las cosas se complican, se ponen difíciles, a veces negras, es entonces cuando el deseo nos hace saltar, luchar, despertar, espabilar. Es entonces cuando nos descubrimos apasionados, cuando nos descubrimos necesitados de ello…es entonces cuando somos capaces de los actos más extraordinarios. Esos mismos que requiere aquello que deseamos.
El deseo es esa fuerza que nos nace de las entrañas, la que nos hace avanzar, haciendo caso omiso a las dificultades o reduciéndolas a la mínima expresión. Fijando la mirada en aquello que anhelamos, sintiendo su llamada. El deseo ocupa nuestro cuerpo y alma, los alinea, en perfecta conjunción, en un baile intangible de razón y amor, en una perfecta combinación. Perfecta combinación que sólo se da cuando nos dejamos fluir, cuando nos dejamos llevar.
Parece una ironía, pero realmente así lo siento y me explico, por si pudiera servir.
Si resulta que el deseo solo se da ante la dificultad de aquello que queremos, parece que han de aparecer dificultades extraordinarias para que surja el deseo. Y qué solemos hacer ante las dificultades extraordinarias? Achicarnos!! Normal, no hay que avergonzarse, solo Juan sin miedo no tenía este sentimiento (hasta que se enamoró), sólo quien no tiene nada que perder se haría de entrada el valiente. La reacción primaria normal, es focalizarse en las dificultades, en lo complicado de la situación, en la imposibilidad, en el sacrificio que representa, en la locura que es… Y… ya la hemos liado, ya nos hemos olvidado de aquello que fue objeto de nuestro deseo, ya la mente tomó el mando, ya no hay alineación con el alma, se perdió la posibilidad de perfecta combinación, sin baile, sin fluir…retrocedemos, renunciamos, perdemos, dejamos de vibrar y…volvemos a lo nuestro, a aquello que “sólo” con quererlo se puede conseguir. A riesgo de caer en la rutina, “Ahhh! La rutina…Engañosa amiga, que te regala segundos, minutos, cada vez más largos y cuando giras la vista atrás, te ha robado la vida entera” (Xavier Marqués).
Una vida plena requiere de deseo, requiere de riesgo, de no saber pero hacer. Requiere desmelenarse, desprenderse de los peros, focalizarse en los quiero, visualizar el objeto del deseo y lanzarse a por ello, sin miedos. A fin de cuentas qué es lo que vamos a perder? O qué ganamos no haciendo? Una vida plana? Me lo comentaba hace poco mi querida Esther con una imagen muy gráfica, me decía:”Tu has visto alguna vez alguien que esté vivo con una línea de cardio plana? Eso no existe!!”
El deseo es una situación extraordinaria (por maravillosa), situaciones extraordinarias, requieren de acciones extraordinarias; las acciones extraordinarias requieren del baile entre razón y alma; la música de ese baile se escribe en la escala del fluir. Si no entendí mal en las clases de filosofía analítica…la solución es fácil: Fluir! Fluir para vivir! Es sólo una cuestión de atreverse, retarse, de ir a por esas acciones extraordinarias, desde el amor, en lugar de desde los miedos, pensando en lo que deseamos, en aquello que nos hace sentir vivos y lo demás… lo demás seguro que lo podremos solucionar.
Y no lo digo yo, lo dice el significado etimológico de deseo:
Etimológicamente Deseo viene del lat. “desiderium” y ésta del verbo “desiderare”, compuesto por el prefijo “de-” y la palabra “sidus, sideris” – “estrella, constelación”. El verbo latino probablemente proviene de la expresión “de sidere” – “de las estrellas”, con el significado “esperar a lo que las estrellas nos traigan”.
Lo dice Eduard Punset:
“El deseo reivindica la vida, el placer, la autorrealización, la libertad” (Eduard Punset)

Y tú? Qué dices tú? Vas a ir a por el objeto de tu deseo?
Vas a llevar una Vida Plena o una vida plana?
Pide tu deseo y ponte a volar…
Por si necesitas música.. Desire de U2!!

Un abrazo!

Gracias Xavier y Esther por vuestras contribuciones

 

Photo credit: Love- Live pixabay

15 comentarios en “El objeto de tu deseo”

  1. Gracias a ti Antonia!!!
    Que precioso el post, cuánta razón tienes, cuando se desea algo de verdad las dificultades no son un problema, es la adrenalina para seguir luchando, es lo que te mantiene viva!!! Y cuando lo consigues y alguien te pregunta por lo “que pasaste” siempre existe la misma respuesta: Valió la pena y lo pasaría una y mil veces para volverlo a conseguir!! Un besazo hermana y gracias por ese guiño!!!

    Le gusta a 1 persona

  2. Merci Antonia por la potencia de la reflexión y tambien por la consideración sobre la rutina. Cierto es que el deseo tiene su propia naturaleza, distinta de la satisfaccion por la consecución de lo preciado. Pero es claro que no es una emoción menor pues recuerdo aquello que no se quien dijo sobre que .. “el momento mas emocionante del amor son los diez ultimos escalones que me llevan a la alcoba de mi amada” … se diria que el camino tiene mas enjundia que el destino. Merci Antonia otra vez por abrir brechas hacia los caminos del pensamiento. Un besote y feliz resto de puente …

    Le gusta a 1 persona

  3. Reblogueó esto en Reflexionesy comentado:
    Una vida plena requiere de deseo, requiere de riesgo, de no saber pero hacer. Requiere desmelenarse, desprenderse de los peros, focalizarse en los quiero, visualizar el objeto del deseo y lanzarse a por ello, sin miedos.

    Cuando te lanzas la gente tiende a llamarte impulsiva, y como bien dices es pasión, fluir, dejarse llevar, es motivación y ganas de vivir.

    Gracias.

    Me gusta

  4. Muy bueno y llevas toda la razón el deseo no es razón, la destroza, no es intentar es decir a por ello, es ir hacia algo que no sabes ni te importa cómo es o donde está, solamente para ti merece la pene porque te hace crecer como persona y te hace sentir diferente,,, y ,,, qué curioso!!,,, Ayy !! Qué poca gente tiene ese deseo y encima es baratísimo porque nunca cuesta dinero.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s