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Al final saldrá bien y si no…. es que no es el final

 

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Mi querido miedo, a la vez aliado imprescindible y saboteador incansable. Limitador y beneficioso por igual. Con el miedo aliado yo me quedo, ese miedo que nos alerta, que salva vidas, nos previene, nos cuida, nos despierta y nos hace reaccionar cuando estamos dormidos, nos hace estar atentos, proteger lo que queremos. A ese miedo lo quiero a mi lado! Hay otro personaje que se viste de miedo, a mi me gusta llamarle saboteador, un saboteador que toma la forma del miedo y nos regala historias que nos empequeñecen, nos hace desaparecer. A ese saboteador, no lo quiero a mi lado. A veces es fácil identificarlo… es tan exagerado en su actuación! Pero otras veces…otras veces, las más frecuentes, es sutil, perfecto, seductor, le creo…. Me engaña, me hace sentir sus mentiras como verdades y reacciono conforme a ellas, me protejo como si la situación fuera real, aunque no tenga indicios. Actúo, si es que puedo, como si fuera pasar.  Me paraliza….Y…. cómo saber quien es quien? Cada uno debe encontrar su fórmula, lo que a mí me sirve es estar atenta a lo que siento, el miedo aliado  me hace sentir satisfacción, serenidad, aceptación, siento que he tenido un ángel!  El  miedo saboteador siempre me deja un sabor a nostalgia, a resignación a pérdida y frustración, olor a chamuscado. Son manifestaciones de mi termómetro emocional, del estado de mis valores, de mi esencia. Ante una situación que nos incómoda, si nos observamos podremos distinguir a los dos personajes el que nos dice “esto duele” y el que nos dice ” no importa” y sólo cada uno sabremos quien es quien y será decisión de cada uno a quien sigue o a quién se enfrenta. Lo importante es que, sea lo que sea, lo decidamos desde la coherencia de cada uno en cada momento.

Si quieres ir desenmascarando al saboteador, la única forma  es enfrentándote a él evitando que aumente y que se vuelva cada vez más y más limitante. Mi fórmula es, primero aceptar  que tengo imagemiedo. Reconocerlo me hace sentir más fuerte y me permite comenzar el proceso para enfrentarme a él.  Pienso en todas las capacidades que tengo y que otras veces he utilizado. Recuerdo aquellas ocasiones en las que el miedo me hizo perder alguna oportunidad o no alcanzar aquello que realmente deseaba y, finalmente confio en mis valores y  en la vida y… respiro hondo, muyyyyyy hondo… a veces sale bien, a veces no tanto pero sé que  Al final saldrá bien y si no…. es que no es el final.

El valor no es la ausencia del miedo, más bien, es la opinión de que otra cosa es mucho más importante que el miedo. Cuales son esas cosas que te ayudarán a desenmascarar a tu saboteador?

Y… Poco a poco yo le planto cara al miedo…. (la vida Dani Martín)

De qué hablamos cuando no hablamos de lo que deberíamos hablar?

image Cuantas cosas no dichas, cuantas cosas escondidas, cuantas cosas ahogadas, cuantas cosas sobre entendidas, cuantas cosas negadas, cuantas conversaciones calladas, cuantas palabras mudas……De qué hablamos cuando no hablamos de lo que deberíamos hablar? Os lo habéis preguntado alguna vez? Conversaciones pendientes, temas sin cerrar que nos encierran, que nos dificultan el avance porque ocupan nuestra mente, nuestras emociones, nuestro cuerpo, nuestro yo entero. Conversaciones que nos sabemos de memoria, que hemos repetido y repetido y repetido tantas y tantas veces…..conversaciones en cautiverio, conversaciones encerradas. Para qué no las dejamos salir? Qué podemos perder que no hayamos perdido ya? Y qué conservamos que no necesitamos? Qué las retiene? De qué hablan? Me dijo, le dije, le tenía que haber dicho, la próxima vez le diré …. A veces no afrontamos esas conversaciones por temor a enfadarnos, discutirnos, a romper el vínculo a que no nos consideren, a perder una relación o un supuesto estatus o posición.  A veces se nos quedan atascadas a medio camino…… Cuando precisamente la solidez de las relaciones se basa en la confianza, una buena relación exige de mejores conversaciones. Nuestras relaciones personales se configuran a partir de las conversaciones que mantenemos con los otros, conversaciones y relaciones son una misma cosa. Mantenemos una relación con alguien mientras estemos en una conversación abierta y continua, si por cualquier razón la conversación se interrumpe o termina, la relación también se interrumpe o termina….. Y si de organizaciones empresariales hablamos, no son otra cosa que unidades, sistemas, construidos a partir de conversaciones específicas basadas en la capacidad de los seres humanos para efectuar compromisos mutuos (Rafael Echevarría) Como escribió A. Machado “Sólo se pierde lo que se guarda, sólo se gana lo que se da.” Entonces…….Cómo abordar esas conversaciones pendientes, esas tan difíciles, intelectual y emocionalmente? Esas qué tanto tememos que nos salgan mal? Lo primero que debes plantearte es qué es lo que pretendes con esa conversación? ¿Restaurar una relación deteriorada o deteriorarla aún más? Si la respuesta es restaurarla, te sugiero:

  • Prepara bien el mensaje que quieres transmitir, considera tanto lo que quieres como lo que no quieres decir.
  • Cárgate de fundamentos.
  • Descárgate de prejuicios y suposiciones.
  • Muestra apertura para escuchar y para modificar tu punto de vista.
  • Busca un escenario distinto, cómodo, neutro, confiable.
  • Pon corazón, tu destinatario debe sentir que para ti es importante lo que surja de esa conversación.
  • Respira hondo, habla con la mirada, ” la mirada suele ser cómplice de nuestro corazón y en ocasiones hasta amiga de la razón” (W.Shakespeare)

Si lo que quieres es deteriorarla más, no cambies nada, ya vas por el buen camino. Pensar que saldrá bien quizás sea un acto de fe por tu parte, pero pensar que saldrá mal también lo es. Entonces….. Mejor creer en aquello que nos ayudará a avanzar, no te parece? Y si no…. De qué hablarás cuando no hables de lo que quieres hablar?

Pequeños – Grandes desencuentros

imageEs que no lo ves?, por qué estamos discutiendo?, No entiendo por qué me estas explicando esto ahora!?, Dónde quieres ir a parar? claramente estas equivocado, Vas muy perdida, A santo de qué?, Esto no es lo que habia pedido, Esto no es en lo que habiamos quedado, No es lo que había pensado, Demasiado tarde!, Cuanta mediocridad!, Es que no te enteras!

Cuántas veces a lo largo del día utilizamos estas u otras expresiones semejantes? A veces verbalizadas tal cual, a veces expresadas con gestos o miradas, a veces una combinación de todo. A veces sólo pensadas pero muy sentidas. En casa, en la oficina, en la cola del metro, comprando el pan… Cada día parece que hay una especie de confabulación en contra nuestro y decimos aquello de  “cuando vuelva a nacer quiero ser….”. Como dando por perdido que aqui y ahora podamos hacer nada para resolver estos pequeños-grandes desencuentros.

Cuando soy testigo de alguna de esta escenas, no puedo dejar de recordar la historia de aquel turista que visitaba Barcelona con un mapa que se terminaba en Paseo de Gracia con Diagonal y no podía llegar a la Sagrada Familia. Por más vueltas que le diera a su mapa, alli no estaba la Sagrada Familia, no podía llegar y no lo hubiera hecho si no hubiera preguntado, movido por su interés, él sabia que habia algo más, que algo le faltaba  y supo buscar, pero antes quiso  darse cuenta de que algo le faltaba, quiso buscar y al encontrar pudo completar su visita.

Cómo sabemos nosotros si nuestro mapa está completo? Cómo sabemos si se han producido cambios que afectan a nuestro mapa? Le hemos dado las coordendas al otro? y si sí qué coordendas le hemos dado? Conocemos el mapa del otro?

Nos movemos en el mapa de lo que hemos aprehendido, de lo que sabemos y con esa información nos movemos en nuestras relaciones, dando por sentado que todos tenemos el mismo mapa o uno muy parecido. Dando por sentado que tenemos las mismas perspectivas o muy parecidas, los mismos datos, la misma mirada. Pedimos, damos, actuamos, nos comprometemos, decidimos, en función de ese mapa. Incluso si no estamos atentos ,aprendemos desde nuestro mapa, porque el mapa es nuestra mirada es cómo vemos y nos situamos en el mundo, es cómo sabemos y podemos estar, el mapa es un tesoro en si mismo, pero está incompleto…… imagePodemos imaginar cómo sería si pudieramos completar nuestro mapa con el de los demás?  Si pudieramos ver y entender qué hay más alla de las fronteras de mi mapa?  Si pudieramos ampliar territorio, enriquecer la mirada. Quizás descubriéramos  un mundo de nuevas posibilidades, quizás aprendiéramos  otro lenguaje que nos pemitiera entendernos con el otro, quizas nos evitara más de un disgusto, mas de un desencuentro.

imageTanto el que ve el 6 como el que ve el 9 tienen razón y los dos lo ven con claridad, es la diferencia desde donde lo ven? Nadie puede negarle al rinoceronte pintor que su pintura es realismo puro, aunque nosotros no podamos verlo así. Si quieres ampliar tu mapa, tu mirada, te propongo que la próxima vez que te encuentres ante un desencuentro, recuerdes al turista con el mapa incompleto o a los matemáticos locos o al rinoceronte pintor y antes de enfadarte o pensar que el mundo se ha confabulado contra ti, puedas pensar, qué me está faltando? qué tengo la oportunidad de aprender?

Así poco a poco y una a una y entre todos , iremos juntando piezas de un mapa infinito.

 

 

 

 

 

Puedes sentir tus alas?

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Al igual que experimentan las crisálidas, en nuestro camino de desarrollo sentimos momentos de aletargamiento, donde parece que las cosas se han tornado inmóviles, no evolucionamos, está oscuro y quizás nos sintamos solos, algo confusos incluso enfadados con nosotros y con el mundo. Momentos en los que destrozamos nuestras decisiones y actuaciones pasadas y ponemos en duda nuestras capacidades para el presente y el futuro.

Y no nos damos cuenta del gran valor que tienen esos momentos. Forman parte del curso de nuestra metamorfosis que, al igual que a las mariposas, nos lleva al estado de imago, de adulto.

Esos momentos pueden durar a penas minutos, horas o pocos días o servir adicionalmente como fase de reposo esperando a que las condiciones ambientales se tornen más favorables. Son momentos de sabiduría donde lo importante es no dejar de sentir nuestras alas, la pasión de lo que nos mueve, siendo ambiciosos con lo que queremos, respetando nuestras etapas de metamorfosis porque cuanto más oscurece, más cerca estamos del amanecer.

Mayeutika : Qué necesitas?

que necesitas?

Mayéutica proviene del griego μαιευτικη,  significa “dar a luz”. Sócrates tenía la ideología de que el saber era dar a luz un nuevo conocimiento. El conocimiento a través del cuestionamiento, basándose en la capacidad intrínseca de cada individuo, la cual supone la idea de que las respuestas residen en el interior de uno mismo. Sólo necesitamos cuestionarnos nuestras verdades, nuestras creencias, aprendizajes y experiencias previos. Ampliar la mirada, revisar limites, salir a la zona mágica esa zona desconocida donde todo cabe y todo es posible. Somos seres completos y capaces, heroes que hacemos cosas maravillosas todos los días, entonces….cuando sientas que no sabes cómo, o que no puedes o que es imposible o que no te dejan o… pregúntate ¿ Para qué quiero hacerlo? ¿Para qué no lo hago? ¿Para qué no empiezo ya? ¿Como me siento donde estoy? ¿Como podría ser? . Recuerda y revisa tus valores, hónralos, confia en la vida y da los primeros pasos, allí te encontraras con muchos otros que hemos empezado el camino, con miedo, perdidos pero ilusionados. Allí nos vemos!