Archivo de la categoría: Pequeñas Grandes Reflexiones

Iremos viendo

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A veces no es ni un no, ni un sí.

A veces no sabemos y nos empeñamos en saber, en forzar, en definir lo que no tenemos claro. En lugar de admitir un iremos viendo, un dejarse ver, dejarse avanzar, un dejarse probar, un ponerse a prueba. Un explorar el terreno, un explorarse, descubrirse, desarrollarse.

A veces es un sí profundo, a veces es un no rotundo, las menos veces, las más, es un no sé.  O así yo pienso que debería de ser.

El no sé, abre puertas a conocer, al ir viendo. Pero con el compromiso de ir viendo de verdad, sin quedarse en el limbo de la indefinición, del que no se moja, del que no camina, del que no prueba, del que no apuesta, del que dice sí o no, aunque no sepa.

Un iremos viendo es legitimarse a explorar, a adentrarse, a saber, conocer, sentir y ser. Es un legitimarse a crecer, a testear los síes y los noes cuando no los sentimos como tales.

A veces nos fuerzan al sí o al no. Quieres o no quieres? Y… yo que sé si quiero…iremos viendo! A veces suena cruel, a falta de compromiso, a un no aplazado, a un dar largas… Nada más lejos de la verdad, un ir viendo es el mayor de los compromisos que se puede tomar. Es el compromiso a tener los ojos, los poros, el corazón, la mente, el espíritu abiertos. Es un compromiso a estar atento, es un compromiso a cambiar para alcanzar, para sentir, para estar de verdad.

No existen síes ni noes eternos, más bien caducos y obsoletos. Trampas al alma! Trampas al amor! Trampas a uno mismo! Anclajes a creencias pasadas, a guiones sin palabras, conversaciones sin miradas, a papeles mojados y noches en vela.

Las circunstancias cambian, las personas evolucionamos. Si nos reconocemos como seres en evolución, aceptaremos que lo mejor es ir viendo, dándonos esa oportunidad de ver, sentir y ser.

Si sientes un Sí, di Sí, sabiendo que será temporal

Si sientes un No, di No, sabiendo que será temporal

Si no lo sabes, si te debates, di un iremos viendo, sabiendo que será eterno

En el tema de Ser y Sentir me quedan ya pocos Síes y Noes y, los pocos que me quedan muchas veces se contradicen y… entonces, me quedo calmada con un iremos viendo, hoy no es necesario definirse, tomar la decisión, lo nutritivo es el camino de ir viendo, tomar síes, tomar noes, dejarlos marchar, probarlos, probarnos y continuar, dándonos la oportunidad de seguir viendo, de seguir viviendo.

Alguno de los que me estéis leyendo pensareis que eso es una falta de compromiso, que hay que mojarse, definirse, que un ir viendo lo deja todo tan abierto que es complicado seguir, difícil confiar, imposible controlar. No os voy a intentar convencer, más que invitaros a probar. Al igual que la vida no está hecha de blancos y negros, sino de miles de matices. No está hecha de síes y noes, sino de miles de incógnitas y terrenos por descubrir. La puerta de entrada ahí es el iremos viendo y yo te invito a atravesar esa puerta y a que vayamos viendo que es lo que hay, a que vayamos construyendo sies y noes que, aunque temporales, sean sólidos y con aroma a eterno.

Se os sigue queriendo!

Os dejo con Duran Duran y Ordinary World

Y no lloro por el ayer,
hay un mundo normal y corriente
que de alguna manera tengo que encontrar.
Mientras intento recorrer mi camino
hacia el mundo normal y corriente,
aprenderé a sobrevivir.

Todos los mundos son mi mundo
-Aprenderé a sobrevivir-
Cualquier mundo es mi mundo
-Aprenderé a sobrevivir-

 

 

Photo credit: gratisography

Te deseo Todo lo mejor

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Como cada año por estas fiestas, me asomo a tu ventana, quiero desearte lo mejor.

A estas alturas de nuestras vidas, ya sabemos que lo mejor no es siempre lo que mas nos gusta o lo que en este momento quisiéramos…lo mejor es aquello que necesitamos para seguir evolucionando en nuestra mejor versión. A veces placentero, a veces no tanto, siempre un regalo!

Por eso quiero desearte todo lo mejor. Y todo es todo.

A veces nos empeñamos y nos convencemos de que no podemos tenerlo todo, cuando a través de esa expresión lo que pretendemos es excluir. Excluir todo aquello que entendemos nos hace sufrir, nos genera dolor, tristeza, angustia, miedo. En la, yo creo, inconsciencia de que con ese deseo, en realidad, estamos deseando quedarnos a medias, sólo con aquello que hemos entendido como bueno, placentero, con aquello que hemos entendido como felicidad, plenitud. En aquello que nos hemos inventado para evitar la parte “tortuosa” del camino.

Deseo que te atrevas, que te retes, que camines y mejor si es descalzo, sintiendo el camino.

Sé que puede considerarse un tópico de las lecturas de autoayuda, con conocimiento de causa, experiencia y plena consciencia, te digo que sólo cuando pasamos esa parte del camino, nos sentimos completos, libres, serenos, eternos. Te digo que no va a pasar nada, que no temas, que tienes recursos, que te lo creas. Te aseguro que te espera una inmensa belleza, que la Vida te acompaña si tú avanzas, que en los momentos de desesperación, sólo hay que confiar y ella te recoge en un abrazo cálido como no puede dártelo nadie más.

Por eso, deseo que sigas pidiendo a la vida aprendizajes, que nunca ceses en tu curiosidad por saber más, por avanzar. Que tengas paciencia y mucho amor por ti mismo. Que celebres tus dificultades igual que tus éxitos, tus tristezas igual que tus alegrías. Porque eso es el verdadero todo, eso es vivir la Vida.

Como cada año, quiero asomarme a tu ventana para darte las gracias, para recordarte que sigo aquí y que me alegra que tú estés cerca.

Como cada año, te envío un inmenso abrazo y te deseo Todo lo mejor.

Photo credit: Google

Absoluta y afortunadamente incompleta

cobweb-1629374_1920Estás muy callada, En qué estás pensando?

Te oí difuminado entre otras frases que retumbaban en mí, en aquel lugar, allá a lo lejos. Me di cuenta con tu llamada de que me había quedado en el mundo de mis reflexiones, donde todo se mezcla y se cuece a fuego lento. A veces pienso que ese mundo está en otra dimensión, allí se mezclan ideas, frases, imágenes inconexas y de repente algo sale, es como si tuviera subcontratado parte de mi Ser o como si ese lugar tuviera sus propios procesadores. Allí se acumulan a borbotones las últimas conversaciones, sensaciones, imágenes de estas semanas: ¿Cuáles son tus debilidades? ¿Fortalezas? Las funciones estratégicas están desapareciendo, el PSOE se abstiene, lluvias torrenciales, premios artificiales, tristeza, tus manos, no quedan huevos en la nevera…el olor del café que estábamos tomando, vuestras risas.

Callaba porque me sentía sin criterio en esos momentos, nada me parecía tan cierto como para exponerlo, ninguna realidad me parecía de suficiente peso, ninguna como para romper ese intenso momento.

Callaba porque estaba tomando conciencia de mi Ser absoluta y afortunadamente incompleto y a la vez bello. Grandes carencias y grandes virtudes, ninguna debilidad, ninguna carencia en realidad. Todo en sí, en su conjunto es lo que soy y es aceptándome como tal que me complemento, que me doy la oportunidad de Ser más.

Somos un punto de conexión de una red infinita de puntos interconectados, sólo reconociéndome y aceptándome contribuyo de manera plena y me dejo evolucionar. No se trata de yo, se trata de nosotros, se trata de tomar conciencia para dejarse complementar, la plenitud sólo llega a través del autoconocimiento y la generosidad de los demás. Complementándonos mutuamente.

Callaba porque tomaba conciencia de que sólo podré estar completa abriendo las entrañas, dejando entrar, mostrándome.

Callaba porque tomaba conciencia de lo miopes que podemos ser cuando nos creemos completos, miopes, prepotentes, vacios. Contándonos nuestro propio cuento, escuchando sus infinitas versiones, dándoles una vuelta más…

Callaba ante la impotencia de un lenguaje, de hechos externos que no comprenden que de eso no va el cuento, que no va de banderas, de colores, de ser más listo, más rico, más guapo, más inteligente, más de to, ni de que haya huevos en la nevera o no.

Callaba porque no encontraba las palabras y me desbordaba la emoción. 

Callaba porque en la simpleza de saberse incompleto las cosas son eso, más simples, no se necesita hacer “como si”, no son necesarios los análisis de los “y si”, ni llenar las maletas con “por sí”. En la simpleza del saberse incompleto el mayor reconocimiento son las manos que te recogen, los que recogen tus propias manos. 

Callaba porque en la simpleza de saberse incompleto el amor enternece, el amor cuece, el amor te hace, te crece.

Callaba porque sentí como el sufrimiento se esfumaba, ya sin nada más que enseñar. 

Callaba porque la brisa ya no me escocía. 

Callaba porque ya no eran fuertes ni el dolor ni el miedo.

Callaba porque es cuando me reconocí incompleta que me dejé en tus manos, dejé rodar mis lágrimas, dejé que me vieras y que con mis afortunadas carencias me amaras, me quisieras.

Callaba porque ese momento mágico no merecía palabras tan solo acompañarlo con unos Tientos y tu mirada.

Callaba y desde ese silencio sabes que te digo que te Siento.

Se os quiere!

Photo credit: Pixabay gotas

Como el algodón de azucar

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Como el algodón de azúcar, delicado, aromático, frágil, intenso, dulce, volátil, deseado, pegajoso, suave…esponjoso…

A veces con la sensación de quedarme atrapada entre sus hilos, pegada cual tela de araña, inmovilizada; a veces con la sensación de volar, fluir, a veces con la de esfumarme lentamente en los labios de alguien; a veces con la de desintegrarme con un simple soplido, o la de quedarme pegada, enredada, olvidada,  a veces sintiendo su deseo de devorarme. A veces poderosa bajo su color rosa. A veces…ligera como el aire, porosa, permeable, voluminosa. Sin forma determinada, líquida, gaseosa…

El algodón de azúcar no nació así, el azúcar requiere de un proceso de transformación a base de  fuego y aire, a base de dar muchas vueltas hasta casi volverse loca, hasta que la centrífuga consigue su efecto y surgen los hilos de azúcar y, de repente, crece, crece y crece y  en torno a su eje, toma su forma. Transformándose de sólido a líquido para poder volver a ser. El azúcar pierde su estructura rígida, perfecta, cristalina resultando unas hebras suaves, flexibles, amorfas. Resultando un dulce irresistible.

Como el algodón de azúcar, vulnerable.

Como el algodón de azúcar, amorfa.

Y ya no busco, ya sólo giro, sabiendo que el girar es mi motivo, es mi sitio. Ya sólo vivo, sabiendo que el vivir es mi lugar, mi proceso de mejorar, evolucionar. Consciente del fuego, del aire, de los giros, de la transformación. Consciente de mi eje, consciente de mis hebras, de la forma que voy tomando. Y ya no busco, ya soy, ya ando, caigo, acepto, me levanto, sano.

Como el algodón de azúcar, irresistible.

Se os quiere.

Photo credit: Pinterest

El tiempo se va…

El dinero va y viene… el tiempo se va y no vuelve más. Por tanto, pareciera que el tiempo fuera un bien más valioso que el dinero.
Y… entonces Cuál es la causa, la razón, el motivo de que dediquemos muchísimos más esfuerzos a tener un dinero, del que en inicio carecemos, que en aprovechar el tiempo que ya tenemos?
Y…siendo que nacemos cada uno con nuestro tiempo. Cuál es la causa de que siempre nos estemos quejando de que no lo tenemos?
Y…siendo que nos quejamos de no tenerlo. Qué es lo que nos anima a perderlo?
Y…si naciéramos sin tiempo pero con mucho dinero? Estaríamos muertos
Y…si dedicamos casi todo nuestro tiempo a tener dinero? Estaríamos casi muertos?
y…Para qué a veces matamos al tiempo?
Si conocieras al Tiempo tan bien como lo conozco yo – dijo el Sombrerero -, no hablarías de matarlo. ¡El Tiempo es todo un personaje! (Alicia en el país de las maravillas)
Éste,  se me antoja nuestro particular mundo al revés.

El dinero va y viene… el tiempo se va y no vuelve más