Archivo de la categoría: Poemas que guían

Y ya van tres…

cropped-cropped-mayeutika.jpgY ya van tres años desde que abrimos este espacio, la verdad es que me cuesta creerlo, no me parece que haya pasado tanto tiempo, ni que haya sido capaz de mantenerlo…no imaginaba la importancia que tendría este espacio en mi vida, mucho menos que le haríais un hueco en la vuestra, inimaginable la danza que entre todos bailamos.

Sabéis que lo primero que me sale siempre es daros las GRACIAS!!!! gracias por pasaros por aquí y dejar también vuestra huella, por compartir, por no dejar que mis emociones duerman en tierra de nadie, por dar cuerpo a mis reflexiones, por abrigar mis dudas, aceptar mis miedos, dar vuelo a mis ilusiones…

Ilusiones, todo nace de una ilusión, de una semilla pequeña que por más que parezca nada, es toda una vida en potencia. Y esa es la palabra que me ha inspirado al iniciar este pequeño post ILUSION, eso es lo que inspiró a Mayeutika, la Ilusión profunda de crear este espacio.

Hay ilusiones que ya nacen con aires de grandeza, hay ilusiones que se asoman tímidamente, ilusiones que pisan fuerte, ilusiones que no se atreven… Sean como sean son las nuestras, casi todas rodeadas por los límites del y si… y qué más da! son nuestras, son grandes, son alimento del alma.

Vaya por todas nuestras ilusiones, que nazcan con el tamaño que nazcan…logren alcanzar el que les corresponde!!

—No era nadie. El agua.
                                        —¿Nadie?
¿Que no es nadie el agua?
                                        —No
hay nadie. Es la flor.
                                        —¿No hay nadie?
Pero ¿no es nadie la flor?

No es nadie. Era el viento.
                                        —¿Nadie?
¿No es el viento nadie?
                                        —No
hay nadie. Ilusión.
            —¿No hay nadie?
¿Y no es nadie la ilusión?

Las ilusiones de Juan Ramón Jiménez

Se os quiere!!

Mi alma tiene prisa

Hoy cumplo 50, tengo la suerte de haber llegado y espero llegar mucho más lejos! Sin embargo y aunque suene a tópico, es cierto que siento un punto de inflexión. Cada década lo ha supuesto. A los veinte el ansia de libertad, a los treinta la vena maternal, a los 40 el querer beberme la vida a borbotones… Hoy siento algo distinto, siento que entro en tiempo de descuento, aunque sea largo, lo que queda ya es menos…nunca lo sabemos, pero hoy se hace más presente. Sigo sintiendo la necesidad de libertad, pero sin ansia; quiero seguir bebiendo de la vida, pero saboreando, sin borbotones; sigo siendo madre, pero “intento” practicar el desapego. Siento, como nuevo, que mi alma tiene prisa, como en el poema de Mario Andrade (Golosinas) Que ya no me vale cualquier cosa, ni cualquier persona, ni cualquier momento, ni cualquier lugar. Que cada vez es más evidente que no quiero un lugar donde dormir, quiero un hogar. Que no quiero una persona que me acompañe, quiero a quien me hace vibrar, subir y bajar sin soltar mi mano, ni yo la suya. No quiero extraños a mi lado, quiero amigos y compañeros de camino. No quiero copias, ni roles, ni máscaras, sólo esencia, sea la que sea. No me importa si el vino no es muy bueno, si es buena la compañía. Quiero ser consciente del olor de la lavanda, del sonido de la lluvia, del tacto de las sábanas limpias,  de las caricias del sol, de los mensajes de mi luna….caminar descalza… Hoy miro hacia atrás y sonrio, miro hacia adelante y me ilusiono, miro en el presente y me encuentro…empiezo a saber quien soy y sé que quiero vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar:

“Conté mis años y descubrí, que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora…
Me siento como aquel niño que ganó un paquete de dulces: los primeros los comió con agrado, pero, cuando percibió que quedaban pocos, comenzó a saborearlos profundamente.
Ya no tengo tiempo para reuniones interminables, donde se discuten estatutos, normas, procedimientos y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada.
Ya no tengo tiempo para soportar a personas absurdas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.
Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.
No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados.
No tolero a manipuladores y oportunistas.
Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces, para apropiarse de sus lugares, talentos y logros.
Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos.
Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.
Quiero la esencia, mi alma tiene prisa…
Sin muchos dulces en el paquete…
Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana.
Que sepa reír, de sus errores.
Que no se envanezca, con sus triunfos.
Que no se considere electa, antes de hora.
Que no huya, de sus responsabilidades.
Que defienda, la dignidad humana.
Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez.
Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena.
Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón de las personas…
Gente a quien los golpes duros de la vida, le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.
Sí… tengo prisa… por vivir con la intensidad que sólo la madurez puede dar.
Pretendo no desperdiciar parte alguna de los dulces que me quedan…
Estoy seguro que serán más exquisitos que los que hasta ahora he comido.
Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.
Tenemos dos vidas y la segunda comienza cuando te das cuenta que sólo tienes una”

(Mario Andrade, Mi Alma tiene prisa)

Se os quiere!

Soy amada!

astarte

De nuevo el olor a azufre ahoga la brisa
Flatulento, podrido
De nuevo la habitación parece más chica
De nuevo se mueve el suelo
De nuevo me estremezco
De nuevo el frío helado
El corazón parado
De nuevo con toda tu fuerza
Poniéndome a prueba
De nuevo no, mucho más intensa

De nuevo me encojo
De nuevo me acongojo
De nuevo me protejo
De nuevo…cierro los ojos
De nuevo las lágrimas surcan mi cara
De nuevo el alma…helada

La luna me llama
El mar me canta
El sol me susurra que soy amada
El aire lleva hacia adentro la mirada
Abrazos cálidos
Voces acariciando
Miradas besando

Una fuerza nueva
Un huracán de emociones
Ojo no sólo hay tristeza!
Ojo! No está solo el miedo
La ira, la ira me da la fuerza
El amor el impulso, la potencia
Mi eje…la vivencia

Y siento que la vida no condena
La vida reta
Y siento su fuerza
Acepto el reto
Esta vez no me quedo lamiendo la piel
Esta vez me entrego
Esta vez me enfrento
Esta vez de lleno
Esta vez sin miedo
Esta vez poderosa

Y aunque sigue oliendo a azufre
Aunque las lágrimas siguen surcando mi cara
No  me encojo
No me acongojo
No me protejo
No cierro los ojos
Mi corazón palpita
Mi alma grita:
Soy  amada!!

Photo credit: Astarté google

Deseo de Federico Garcia Lorca

garcia-lorca

Dicen que este poema lo escribió Lorca con motivo de un amor imposible en su época. Sea como fuere, a mi me ha llevado a la sencillez del Amor, a lo poco que necesita y a su gran valor, por cuanto de valentía requiere desprenderse de adornos y artificios y ser sólo tu para poder ser, de esa manera, de otro.

DESEO

Sólo tu corazón caliente,
Y nada más.

Mi paraíso, un campo
Sin ruiseñor
Ni liras,
Con un río discreto
Y una fuentecilla.

Sin la espuela del viento
Sobre la fronda,
Ni la estrella que quiere
Ser hoja.

Una enorme luz
Que fuera
Luciérnaga
De otra,
En un campo de
Miradas rotas.

Un reposo claro
Y allí nuestros besos,
Lunares sonoros
Del eco,
Se abrirían muy lejos.

Y tu corazón caliente,
Nada más.

Photo credit: Corazones pixabay

Ride

imageNervios, cosquilleo en el estómago
Emoción, curiosidad
Aroma de libertad
El rugir del motor
Tu mirada de complicidad
Confianza
Empezamos a rodar
Atrás la ciudad
Silencio, el roce del viento
Esquivando el asfalto
Tímidamente danzando
Pegada a tu espalda
Atenta a tu latido
Todo… va a compás
Serenidad
La calidez del sol
El frescor de la sierra
El olor a pino, romero, menta
La vista del pantano
Los viñedos, los valles
Pueblos en fiesta
Pueblos abandonados
Plenitud
Danzamos a otro ritmo
De izquierda, cerrada de derecha
Se suceden en un baile entrelazado
En una cadena infinita
Vértigo
Me coges la mano
Siento que volamos
Más allá de los límites
Los dos en uno,
Al ritmo de la felicidad
Al compás de la libertad
Somos afortunados
Ella ruge, sonríe
Acariciando el asfalto
El duende…dando saltos!
Amor