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Vivir Mejor, un proceso de transformación

oruga-renacer-mariposaEmpiezo este post con la intención de hacerte un Homenaje y me doy cuenta de lo difícil que resulta ponerle palabras a lo que contigo he vivido durante estos meses, una lección de vida, una prueba de la gran fortaleza que tenemos dentro, una evidencia de que hay que tener valentía en el viaje para encontrarse, del coraje de pasar por medio de esos parajes, de la determinación de desprenderse de lo que un día nos endosaron y se nos quedó impregnado, de la libertad de amarse, de darle puerta al miedo, al juicio, a la exigencia, al control… De aceptar que el caer no es más que una oportunidad para descansar y volver a levantarse. De lo importante de bailar y pintarse los labios de rojo, de tener ganas de dejarse ver, de sentirse bien, de explotar en tu generosidad y… es que tienes tanto que dar, tanto por lo que brillar… que ahora al desprenderte de esas capas, al dejarte ser porosa…no puedo imaginar lo que eres capaz de conquistar!!

Has decidido que no te pones más los zapatos de los demás, que si en su piel, pero no en sus zapatos, que a estas alturas ya tienes los pies delicados. Que no te quedas con lo que otros quieran para ti, menos todavía con lo que digan de ti y que ya pensarás si están acertados con lo que esperan, que ya te has cansado tu de esperar. Que ya no más te vas a anticipar, fluyendo, confiando en lo que venga, confiando en ti para mirarle a los ojos, preparada para elegir si se marcha o si se queda. Que ya vas a decidir tú que ya te toca. Que hay mil maneras de hacer las cosas y que las vas a probar todas. Que vas a descubrir mundo, empezando por el que empieza en la calle de abajo. Que las gafas son sólo para ver, que ya no las necesitas para que no te vean porque tu presencia la vas a hacer notar y que ya no habrá más ausencias. Feliz, orgullosa, sin miedo, liviana, sintiendo tus raíces en el subsuelo porque a ti esa conexión con la tierra es lo que te da el alimento. Has decidido que tu corazón esté abierto y parece que ya hay quien esté dispuesto.

Te has desnudado, cada día una capa menos, cada día más auténtica, cada día más tu. A veces llorando, a veces gritando, a veces temblando, a veces riendo, siempre queriendo, siempre confiando.

Lo sé, no ha sido un paseo, requiere esfuerzo y empeño, valentía, querer, creer, horas de vuelo,  pero te das cuenta de qué paisaje tan precioso has descubierto ? Es tuyo, es tu lugar.

Y yo he tenido la suerte de asistir a ese regalo de la consciencia, de observar ese renacimiento, ese redescubrimiento, ese enamoramiento, de aprender, de sentir tu alma, me has dejado sin habla porque me han sobrado las palabras, no hacían falta, sólo mirarte, sólo que me abrazaras.

Esta es nuestra grandeza querida, legitimarnos en lo que somos, llegar a ser lo que somos, el mayor y más trascendente acto de amor y cada vez que alguien inicia este camino, cada vez que a alguien se le ilumina el alma, mejora el mundo y como tu dices, vivimos mejor.

Mil gracias preciosa!!

La respuesta no es la huída

rana-mundoDespués de mil explicaciones me dice… “Soy así Antonia” y se queda tan ancho o tan ancha, vamos anchísimos porque esta es un expresión sin pertenencia de genero y además universal. Existe en todos los idiomas una expresión que nos permite definirnos como algo estático, inamovible, de propiedades fijas, inmutables, sin posibilidades, condenados, etiquetados... y desde ahí, bien agarraditos a ese mundo inventado, nos decimos lo que podemos y lo que no podemos, desde ahí nos contamos nuestras historias y nuestros cuentos, montamos un mundo propio que justifica nuestros miedos, legitima nuestros límites para el cambio y reduce a la mínima expresión nuestras posibilidades de superación. Incluso, por si no nos pareciera suficiente, a fin de darle mayor solidez, anclamos esas nuestras historias en su marco social, religioso, político, económico o el que sea que nos parezca suficientemente sólido para los cimientos de nuestra historia, que tengan la consistencia del hormigón armado, no vaya a rodar el mundo y nos hagamos daño.

Está claro que no puedo ocultar mi aversión hacia la mencionada expresión, quizás porque la conozco demasiado bien, quizás porque un día fuimos intimas, quizás porque un día la creí…por lo que sea pero me produce una inquina profunda!

Y me produce inquina por el significado que le damos. Cuando decimos ese yo soy así, no es por el orgullo de serlo que sería fenomenal. Con esa expresión lo que manifestamos es nuestra renuncia, renunciamos a nuestro poder, renunciamos a nuestras posibilidades de crecer, de avanzar, de aprender, renunciamos a nuestra naturaleza humana primera de realización, ya lo dijo un tal Crisipo de Soli, no se cuantos siglos antes de Cristo “ El pasado pertenece al dominio de lo necesario, el futuro al dominio de lo posible”, en lenguaje de hoy que lo pasado, pasado está y el futuro está por ver… pero… cómo lo vamos a ver si no nos dejamos mirar? Si estamos en un estado constante de reconocimiento de nuestras limitaciones, de nuestras restricciones, de nuestras imperfecciones, de lo que nos falta? Ah!! Bueno, eso no estaría mal, claro que no, no estaría mal si fuera con el objetivo de actuar, pero no, no nos engañemos, no es ese nuestro objetivo, nuestro objetivo es precisamente el contrario…acabar de convencernos de que eso, sea lo que sea, no es para mi, porque… yo soy así!! Y ese ser así no me permite ni pestañear, como si fuésemos un gas ideal, constantes a igual temperatura… y en el mundo real ya os habreis dado cuenta de que la temperatura cambia…

Construimos el yo soy así desde el juicio de que no puedo ser de otra manera, privándonos de la minima dignidad, del mínimo amor hacia nosotros mismos y…yo me pregunto… si somos incapaces de amarnos a nosotros mismos, como vamos a ser capaces de amar? Si somos incapaces de creer en nosotros mismos, como vamos a creer en los demás? Y cómo vamos a pretender que crean en nosotros? Cómo vamos a pretender que nos amen, que nos quieran?

Si tu no crees en ti, por qué me pides a mi que lo haga?, si no crees en tus posibilidades por qué voy a creer que tu lo haces en las mías? Nos han enseñado que es egoísta, narcisista, prepotente, quererse a uno mismo, pero la realidad es que las raíces del poder, del aprendizaje, la fuente de energía de la transformación está en nuestro propio amor, el respeto hacia nosotros mismos, la confianza en nuestras posibilidades, la mirada hacia un futuro lleno de posibilidades que requiere de un presente de acciones de amor, de aprendizajes, de desafiar al que fuimos para ser el que hoy necesitamos ser y que nos permitirá ser el que en el futuro necesitemos ser y seguir fluyendo en el siendo.

Y es verdad, abandonar a nuestros antiguos personajes es un acto heroico, requiere valentía…y pues a sensu contrario… dejar que se queden sin más, sólo porque un día llegaron… es peor que un acto de cobardía, es un acto de abandono, de repudia, de anulación, es un acto de huída y en la huída no está la solución.

Si te gusta como eres, si te quieres tal cual, fenomenal!! Eso es lo importante, el resto vendrá. Pero si no te gusta, no estas satisfecho, si quieres cambiar, haznos un favor a todos, a ti el primero y hazlo!!, no eres así, no somos así, somos como queremos ser, somos como nos permitimos ser, en esta historia, los demás no tienen nada que ver.

Y si eliges el camino del cambio porque así lo quieres, inícialo desde el amor a ti mismo, desde el respeto a lo que has sido, a lo que eres y a lo que quieres ser. Los antiguos personajes, los antiguos patrones querrán volver, querrán volver en esos momentos en los que la voluntad flojea, cuando las cosas se ponen difíciles, cuando la guardia está baja. Querrán volver y decirte, ya te lo dije, eso no era para ti, tu eres así y… tendrás la tentación de dejarles pasar, de que vuelvan a tomar “sus posiciones” porque los rasguños te escuecen. Y quizás ganen y entren, pero estate tranquilo porque ya no encontrarán “su lugar” quizás se instalen un par de noches pero no más, simple y llanamente ámales porque forman parte de lo que fuiste, explícales qué quieres ahora, qué necesitas de ellos y si no te lo pueden dar marcharán y si sí pueden tu mismo querrás que se queden.

“Es difícil volar cuando esperas caída, es difícil soñar cuando no ves la salida…el latir más sincero, el misterio en el que creo aún sigue aqui…la respuesta no es la huída…” (Maldita Nerea)

Así es que te invito a que pongas el volumen al máximo y berrees lo más alto que puedas esta canción!! Salta hasta que se rompa el techo y  después decide si de verdad eres así o si vas a ser lo que de verdad eres.

 

 

El Reto del Homopértiga

salto_con_pertiga_de_la_evolucion_poster-r5171f32db5bb4452beb7471c286aaab4_i0j_8byvr_512Cuáles son tus retos? Ya los tienes? No los has encontrado? O te parece que no merecen ese nombre? Son retitos? O simplemente piensas que no los tienes, que la vida sigue y ya dirá, que ya ella sola nos los planteará. O quizás te hayas marcado un señor retazo, tan grande, tan gordo, tan difícil que quizás ni te pongas a ello, ya de entrada sientes que es un imposible, una irrealidad sólo un “sueño”

Donde están tus retos? Cómo son tus retos? Dónde sientes tus retos? búscalos porque estar, están.

Los retos tienen vida propia,  los defina o no, los identifique o no, sea consciente o no de ellos, allí están. Aprendí que es mejor hacerse amigo de ellos, tratarles de tu, saludarles, perderles el miedo, conocerlos, entenderlos, hablar su idioma, negociar con ellos, consensuar un plan, hacerlos nuestros, quererlos. Porque si o si, queramos o no, allí están ellos, en su empeño de enseñarnos algo nuevo, ese es su propósito, su razón de ser y créeme, lo cumplirán, aparecerán una y otra vez. A veces se anunciarán otras nos sorprenderán con la guardia baja, sin defensa, con alevosía y nocturnidad.

Qué es un Reto? Cómo sé que es un reto suficiente? Cómo sé que es El Reto? Cómo evito mis trampas?

El Reto no tiene tamaño, el Reto es de tamaño universal.  Puede que los demás, bajo los ojos del que no sabe, si le pongan tamaño, les parezcan una chorrada de reto o una irrealidad. Lo cierto es que sólo cada uno sabe de su Reto y de lo que le supone, solo cada uno lo puede declarar como tal para si. No existen los retitos ni los retazos.

El Reto se siente, se siente en la boca del estómago, se siente en el ritmo del corazón, es pulsión de vida,  de vida plena.

El Reto habla de nosotros, es personal, no es extrapolable, intercambiable, transferible, reversible ni canjeable, es nuestro y para nadie mas!

El Reto nunca nos abandona, permanece, aparece y reaparece hasta que se transforma y solo tiene una forma de transformarse que es en aprendizaje, ninguna más, no existen atajos, no existen engaños, sin trampas ni cartón. O aprendes o tu Reto te seguirá allí donde estés, da igual con quien estés, ni lo que estés haciendo, allí estará tu Reto, lo cierto es que no he conocido nada ni nadie que te ame de manera tan incondicional como el Reto.

El Reto es aquello que necesitamos aprender para seguir evolucionando en el Ser y es por eso que a veces tomamos Retos y a veces los Retos nos toman a nosotros. A veces somos conscientes del aprendizaje necesario y nos marcamos planes de mejora, agarramos la pértiga, a veces no lo somos y el Reto nos toma. Alguna vez has sentido eso de “Otra vez!! No me lo puedo creer, por qué siempre me pasa lo mismo? Por qué siempre a mí? Por qué siempre yo?” Es tu Reto que llama a la puerta de tu vida para que aprendas y mientras no lo hagas llamará y llamará, jamás te abandonará, te parecerá que ya todo paso….pero no es verdad, es sólo una tregua que el Reto nos da.

Y si el Reto nos toma, para qué lo vamos a identificar? Si de todas formas, vendrá no? Es esa la conclusión a la que estas llegando? Quizás tengas razón y sea así, no sé yo, yo sólo sé cómo  lo vivo yo. En el camino a ser la mejor versión de mí misma, voy identificando numerosos retos, con mucha ayuda y mucho acompañamiento he tomado conciencia de importantes áreas de aprendizaje. Al tomar conciencia, al hacerse presente ya no puedes obviarlo, ya no cabe el engaño, no cabe la indiferencia, no cabe el desprecio, no caben los retitos ni los retazos, no caben las trampas, sólo cabe trabajarlos, aceptarlos y transformarlos y es este proceso el que nos ayudará a afrontar mejor los Retos que nos toman.

En ese camino también he aprendido a aprovechar la oportunidad que me brindan los Retos que me toman, ante su invasión, he aprendido a abrir el corazón, a caminar a su lado, a tener la confianza en que algo bueno me estaba pasando, por más difícil que fuera la situación, por mas dolorosa, por más que en muchas ocasiones hubiera querido despertar del mal sueño, por más que hubiera querido salir corriendo, por más que hubiera sentido ese tremendo miedo, ese vértigo, esa sensación de perder el control, caos, desorientación. Sabiendo que algo tenía que aprender a ello me he puesto, he escuchado con mi alma, con una vez basta! Sabiendo que si no aprendo volverá, quizás incluso con mas fuerza…he escuchado con mi Ser, he compartido con quien me acompañaba, he acudido a lo ya aprendido y he puesto mi energía en identificar el nuevo aprendizaje, en no tener que decirme eso de “Otra vez! No me lo puedo creer!”

La vida no se controla, a veces tomamos decisiones, a veces las decisiones nos toman. Quizás estés tomado por una de esas decisiones invasoras, quizás estés sin trabajo, te ha dejado tu pareja, el amor de tu vida no te corresponde, quizás estés sufriendo una enfermedad grave, quizás tu jefe no te comprenda o ese colega tuyo te esté fastidiando hasta la médula, no entiendes a tu hijo adolescente, no te salen las cuentas, mil cosas, todas dolorosas…. Cuál es tu Reto ahí? Qué es lo que estas aprendiendo? Cómo estás jugando tus cartas? Te has quedado en el lamento? Sal de ahí, mira a la cara de tu Reto, pregúntale que te trae, pregúntale cual es su mensaje para ti, escúchalo, déjate acompañar, recuerda quien eres y que ya sabes, qué hiciste en aquella otra situación, qué no hiciste, qué falló, qué te ayudó. Mira a tu alrededor, está lleno de información .Invoca a tus Valores, a los tuyos de verdad, ellos te ayudarán a recoger tus pedacitos, hasta los más pequeños, resultando un Ser de mucho más valor.

Los Retos fueron creados para que nos podamos dar cuenta de lo que somos capaces, siempre están a la altura y medida de nuestras posibilidades, aunque no nos lo parezca.

Somos evolución y no hay crecimiento sin dolor. Te vas a quedar atrás? Que vas a hacer para avanzar? Cómo serás un Homopértiga? Dónde está tu Reto? Dónde está tu pértiga?

Es mejor un buen culpable que una buena solución

Diapositiva1Estábamos teniendo una más que buena conversación entre amigos, explicándonos de esto y de lo otro, como hacemos todos cuando nos juntamos con viejos amigos de esos que además has encontrado en los entornos de trabajo. Lo cierto es que habíamos dejado pasar demasiado tiempo desde la última vez y se notaba en el ritmo de la conversación, nos atropellábamos y saltábamos de una cosa a la otra, hablando de nuestras experiencias en diferentes empresas, de nuestros proyectos, visiones e ilusiones y en esas Oriol dijo: “…y es que todavía existen esas culturas en las que es mejor un buen culpable que una buena solución” Le robé su frase (en realidad me la regaló) y la he elevado a la categoría de título de un post que espero esté a la altura.

Al oír esa frase me remonté a los inicios de mi experiencia laboral, lo cierto es que en ese entonces la cultura del culpable es lo que imperaba. De las primeras cosas que me enseñaron, después de en donde estaba el baño, fue a construir y guardar expedientes exculpatorios, me enseñaron a poner en copia de los correos a todo aquel que se me ocurriera (para mi suerte ya no era aquello de los memorándum a máquina con copia de calco donde los con copia eran mas largos que los destinatarios, aunque los he visto), a guardar una copia impresa de todos los correos, a exponer todos los posibles riesgos y también los imposibles, por si acaso, y a preguntar a los mismos destinatarios y copiados si asumían esos riesgos y a no hacer nada hasta obtener el visto bueno (mejor firmado) de todos ellos y haber hecho una copia de los vistos buenos y archivarlos, claro. Después de todo ese proceso, si me quedaba tiempo, ya podía hacer lo que fuera que fuese de que se tratase, que seguramente ya se me habría olvidado… Lo cierto es que, ahora que no nos oye nadie, os confieso que nunca lo hice…siempre tenía demasiado trabajo y demasiadas cosas que cambiar como para perder el tiempo en hacer esos expedientes, que además se tenían que archivar! Y pedían demasiado de comer, en tiempo, esfuerzo, espacio, recursos… Lo cierto es que muy desde el inicio he dedicado muchos esfuerzos en cambiar esa cultura del culpable, del miedo, castrante para el buen desarrollo de las personas y las organizaciones, por una cultura de aprendizaje, compromiso y responsabilidad.

Todavía recuerdo una ocasión en la que tuvimos una inspección de las gordas del equipo de la seguridad social al mando de hoy un gran amigo mío  y, a puertas de la reunión para acta final de liquidación, el entonces mi director nos dijo: más vale que nos salga bien porque si no Pepe hará rodar cabezas”. Yo era una pipiolilla pero recuerdo que ya le dije algo así como que si Pepe hiciera eso estaría cometiendo una gran equivocación porque en ese momento había muy poquitos profesionales de RRHH que tuvieran el conocimiento que habíamos adquirido durante aquel largo proceso, para qué Pepe no se iba a aprovechar de ese aprendizaje?

Lo cierto es que después de esas épocas, llegaron los equipos de mejora, los círculos de calidad, el Lean…hasta llegar a estos tiempos modernos en los que hablamos de creatividad e innovación, sin embargo parece que todavía se busca a los buenos culpables, como es eso? Desde mi mundo pensé que eso ya estaba superado y que ya no se buscaban culpables, sino aprendices y aprendizajes. Pensé que era universalmente compartido y aceptado eso de que el único fracaso que existe es no aprender de los errores…pero confío mucho en Oriol y si el dice que no ha desaparecido, lo creo a pie juntillas.

Entiendo que desde la esencia humana mas básica, el buscar culpables es una reacción normal, de hecho está recogida como la segunda fase del duelo, después de la negación, por algo será. De hecho desde la mas tierna infancia nos enseñan a buscar culpables, si, si pensad, cuando nos hacíamos un chichón con una mesa, quien era la mala? La mesa!, cuando pegábamos un tropezón y caíamos de bruces contra el suelo…quien era el tonto? El suelo! Y cuando jugando a lo bruto rompíamos algo en casa, recordáis cual era la pregunta? Era Quien ha sido? Alguna vez os preguntaron Como ha sido? Qué ha pasado? Ah y si alguna vez la pregunta era ésta… Qué pasaba? Os acordáis? Allí señalándonos los unos a los otros “ha sido el que me ha empujado, entonces el cielo ha temblado y se cayó el jarrón de la abuela”

Ya veis lo mismo en las organizaciones que en las casas, en las relaciones profesionales que en las personales, cual es el beneficio de buscar culpables? Cual es el beneficio del castigo? Que no pase mas? Que no pase mas el qué? Nada? Eso es lo que buscamos? Que no pase nada? O queremos avanzar y aprender? Cuando buscamos culpables y castigos, nos privamos de la oportunidad de aprendizaje para quien cometió el error y para con los demás, quizás nos quede claro que eso no se puede hacer así (y evidentemente hay aspectos normativos y de convivencia que así es, pero no es de lo que trata este post), pero nos da la oportunidad de conocer como si se hace? Nos da la oportunidad de encontrar una buena solución? Nos da la oportunidad de aprendizaje? Y quien mejor para desarrollarla que aquel que ya descubrió una o algunas de las maneras en las que se falla? Para qué castigar en lugar de alentar a seguir buscando? La única explicación que se me ocurre para la búsqueda de culpables es la del inmovilismo, la de querer conservar el estado de las cosas como están. Pero es posible conservar el estado de las cosas como están? De verdad eso depende de nosotros? O es que las cosas y su entorno cambian sin nuestro permiso? entonces…para qué el inmovilismo? Es comodidad? La seguridad de lo conocido? La inseguridad ante lo nuevo? Y quien nos garantiza que lo conocido es seguro? y… si permite errores… es tan seguro?

Y además…cuando un colaborador nuestro comete un error, quien es el “culpable”? Lo desarrollamos adecuadamente? Le dimos los medios? Tutelamos el proceso de aprendizaje? Realizamos correctamente el proceso de selección para el puesto? Ofrecimos la confianza necesaria para que preguntara? Y aún siendo un si la respuesta a todas mis preguntas…No es cierto que el error forma parte del aprendizaje? No es cierto que por nuestra propia naturaleza no nos gusta fallar? Alguien yerra voluntariamente? (si la respuesta fuera si, estamos ante otro tema…).

Sé que quedan resquicios de aquella cultura, al final no ha pasado tanto tiempo…Desde aquí propongo que cambiemos ya definitivamente la búsqueda de culpables por la de aprendices, cambiemos el preguntar quien y por qué por cómo y qué. Propongo que junto a los aprendices, que somos todos, busquemos buenas soluciones, se analicen los errores sólo con la voluntad del aprendizaje, con la voluntad de ser cada día más sólidos, con la voluntad de disponer cada día de procesos más robustos, con la voluntad de crecer y desarrollarnos. Propongo que miremos bien hacia adentro de nuestras organizaciones, que seamos críticos con nuestra gestión porque quizás sin ser conscientes…somos un resquicio de aquella cultura…

Os parece?

Nuevas estrategias, viejas Culturas…Colisión inminente

21731.600x450Tienes razón,  ya no nos sirve ninguno de los esquemas aprendidos, quizás algunos  sí,  pero no la interpretación que hasta ahora hemos hecho de ellos, las políticas con las que gestionábamos las empresas no nos sirven en los entornos actuales para conseguir los objetivos de subsistencia.

Las empresas maduras que están sobreviviendo, cierto es que lo están haciendo sobre una base muy sólida, bien de producto, bien de know-how o de ambos. Sea como sea lo cierto es que el tablero de juego ha cambiado de tal manera que las anteriores políticas de gestión, los modelos, están en crisis, son historia, historia de éxito en estos casos, de otro modo esas empresas ya no existirían después de esta enorme prueba de fuego. La subsistencia de la mayoría de estas empresas está pasando por la diversificación de mercados y en muchos casos de productos. Salvo determinados sectores en los que se aprecia un volver a la especialidad, la mayoría como solución a dejar de empequeñecerse, una vez optimizados los costes, se han decidido por la diversificación.

Como plan estratégico de negocio parece que está siendo lo correcto, pero si está tan claro, por qué en la mayoría de casos están tardando tanto los resultados? En nuestro caso Antonia lo tenemos claro y hemos apostado por una política de diversificación geográfica y de producto, disponemos de financiación, tenemos buenos productos, pienso que de una muy buena base de conocimiento y la confianza del accionista, pero no sé por qué tengo este sentimiento extraño de no poder… no sé  a veces es como predicar en el desierto, no acabamos de romper los viejos esquemas, las cosas se relentecen, incluso con mi equipo de directivos a veces me da la impresión de hablar en chino, compartimos la Visión, hemos revisado Misión y Valores, disponemos de un buen plan estratégico nada de fantasías, es todo muy realizable. Hemos marcado el camino, pero la velocidad…

Cómo definirías el tipo de Cultura que tenéis Martin?

Cultura? No sé ya te he dicho, hemos redefinido la Misión y Valores para que estén alineados con la nueva Visión del negocio. Somos gente trabajadora, responsable, en general, disfrutamos del trabajo bien hecho.. siempre hay excepciones, claro…no sé si te refieres a eso.  Cuando hablo con RRHH Mónica me comenta que hay quejas en cuanto a la excesiva burocracia, la poca delegación, de falta de coordinación  a veces la gente se queja de no disponer de información suficiente de que somos algo rígidos y complicados, lentos! Sin embargo cuando hemos organizado sesiones formativas o de comunicación, la asistencia es muy baja, como si no fuera con ellos, como si fuera sólo un tema de la Compañía. Y yo digo.. Quien es la Compañía si no la suma de sus profesionales? No sé Antonia parece la canción de nunca acabar… No?

Si le preguntáramos a tus directivos como se trabaja aquí, crees que todos nos responderían lo mismo? Crees que hay un estilo de hacer común, un modelo de liderazgo? Alineación? Te pregunto porque el verdadero diferenciador lo marca la cultura empresarial, últimamente estoy siguiendo a Richard Barrett (“El nuevo paradigma del liderazgo) y lo explica muy bien. Del mismo modo que el carácter forja el destino de una persona, la cultura determina el destino de una empresa. La Cultura puede ser el mayor activo o el mayor pasivo de una empresa, una cultura fuerte crea cohesión interna y mejora la capacidad de la organización para la acción colectiva mediante la construcción de la confianza. La cultura se convierte en un pasivo cuando muestra altos niveles de entropía, cuando los comportamientos limitantes tales como la culpa , la burocracia , la competencia interna y la manipulación inhiben el buen funcionamiento de la organización. Venimos de sistemas, en los que el control, las instrucciones, los formalismos, los por si acaso, las jerarquías… marcaban la cultura, quizás eso valía en entornos locales, regulados, con productos simples, estándar, mercados muy estables, etc.. Pero está claro que, como decíamos al principio de nuestra conversación, no es una cultura válida en entornos de incertidumbre, multiculturales, de alta competencia y fragmentación, entornos globales y desregulados. Que exigen formas de trabajo mucho más ágiles, flexibles, abiertas, por proyectos, mayor interactividad; exige pasar del yo al nosotros, la pregunta a responder es ¿Cómo podemos crear conjuntamente algo más sostenible? Ello exige de una cultura colaborativa y de responsabilidad, donde cada uno, es responsable del desarrollo eficiente de la función encomendada en cada momento, para la consecución del objetivo común. Confianza, flexibilidad, autonomía, liderazgo emocional, buen clima laboral, altruismo, responsabilidad, proactividad, productividad, compromiso, fidelidad…son ingredientes clave de éxito. Se trata de Culturas de alto rendimiento que se caracterizan por ser muy adaptables , se guían y conducen por su visión y valores ; se preocupan por todos sus grupos de interés; son resilientes y tienen bajos niveles de entropía (R. Barrett). Definitivamente, por lo que me explicas parece que habéis dejado de lado un aspecto muy importante.

Quizás lo hemos dejado de lado por lo difícil de entrar en lo intangible…mmm por dónde empiezo?

La transformación cultural comienza con la transformación personal de los líderes. Las organizaciones no se transforman, lo hace la gente de las organizaciones. La cultura es un reflejo de los valores y creencias de los líderes actuales y de los líderes del pasado institucionalizados a través de las políticas , estructuras, sistemas , procesos y procedimientos implementados en tiempos anteriores. Volvemos al inicio, ya no nos sirven los sistemas del pasado, la buena noticia es que si hay un convencimiento por tu parte y por parte de tu equipo en la necesidad de iniciar un cambio, ese cambio se producirá. Ahora te digo que si persigues el éxito en esta andadura, no hay lugar para los que no quieran jugar, para los que no se comprometan con el proceso de cambio. Y otra cosa… al igual que ocurre con los procesos de cambio individuales, no se trata de un proyecto que empieza y acaba, es un proceso en continuo que nunca termina.

En la era industrial , la calidad fue el diferenciador clave de rendimiento. En la era de la información lo fue el capital intelectual . Ahora , en la era de la conciencia , el capital cultural se ha convertido en el factor clave de alto rendimiento.

Te parece si llamamos a Mónica y nos ponemos a trabajar en ello?