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Y si me duele?

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“El hombre capaz de gozar agudamente es capaz de sufrir en el mismo grado. El que sólo es capaz de escaso dolor, tampoco puede gozar más que de escaso placer” (Kybalion)

La mayoría de los mortales tenemos pánico al dolor, al dolor físico, al dolor emocional, a cualquier tipo de dolor. Doctor me dolerá? Antonia me hará daño? Nos paraliza la mera idea de llegar a sentir su aguda punzada, imaginamos como nos desintegramos antes incluso de diagnosticar y gritamos que nos pongan anestesia, la epidural, mejor, anestesia general. Pedimos pasar dormidos, desapercibidos, que yo no me entere…ojos que no ven, corazón que no siente. Ante la intuición de que dolerá, no entramos, no lo intentamos, con sucedáneos nos conformamos, nos engañamos, nos autoconvencemos de que quizás ese proyecto, esa relación, esa apuesta…no era tan importante.

Hoy puedo afirmar que cuanto mayor sea la pasión, el amor, la ilusión, la entrega que pongamos en ello, mayor será el dolor y que si, que claro que dolerá y que si no duele, me atrevo a decir que no era verdad, era más de lo mismo, un poquito más de solo soñar, quizás un avanzar lento pero no seguro. Un solo asomar la nariz a ver a qué huele aquí. La apuesta de verdad exige aceptar la posibilidad de sufrir y sufrir no es malo, “sufriendo” se crece, los huesos duelen, los músculos se estiran y nos dan calambres, los estirones dan fiebre. En la edad madura el crecimiento también duele, incluso mucho más. Duele porque supone enfrentarnos a lo desconocido, supone la incertidumbre de entregarse desconociendo el resultado. Son pocos los que inician el viaje porque es muy inquietante, supone romper viejos esquemas, entrar en el caos y no retroceder, avanzar en el experimento de la vida, avanzar por uno mismo, por el propio proceso, confiando en que el resultado será excepcional.

El dolor nos transforma, cuando la vida nos pone delante circunstancias adversas, nos da la oportunidad de hacernos más fuertes, fuertes de verdad, más sólidos en aquello que de verdad somos. Nos da la oportunidad de desprendernos de absurdos esquemas, creencias heredadas, tan apegadas que nos las creemos nuestras, tan apegadas que a veces es necesario romper los huesos, hacerlos polvo fino, mezclarlos de nuevo y crear nuevas estructuras más acordes para sostener lo que auténticamente somos.

La vida nos ayuda a definir lo que de verdad es adversidad, la vida nos ayuda a sentir lo que de verdad nos importa, aquello por lo que estamos dispuestos a cuestionar cualquier adversidad, aquello que se mueve en un nivel de energía tal que nos activa. Ningún proceso es negativo, es sólo energía transformándose (Sergi Torres)

Hasta hace poco creí que el cambio se producía cuando el dolor supera al miedo, y es en parte cierto. Hoy siento que no es sólo eso, no es sólo que el dolor supere al miedo. El cambio profundo se produce cuando el amor supera al dolor y al miedo. Cuando conscientemente elegimos ese camino, aceptamos el dolor, aceptamos el miedo, miramos a la vida y le decimos, vale juego, juego porque siento tu brisa, siento tu calor, siento tu guiño, tus brazos rodeándome y, aunque tengo miedo, aunque el dolor es insoportable, a pesar de todo eso, acepto tu reto. aunque me deje molida, aunque me deje temporalmente desorientada…juego porque me amo, porque veo tu intención, porque ya no desconfío, ya no me enfado contigo, ya no me siento sola, porque sé que ahora toca.

Y si un proceso de transformación siempre es precioso, siempre conmueve, el que resulta del amor a uno mismo, de la aceptación, del entrar consciente en el proceso, del reconocerse los recursos para hacerlo…es exponencialmente más hermoso!

Hace poco alguien me dijo que nada es tan malo o tan grave como parece, yo creo que las cosas son tan malas o tan graves como las siente cada uno, sólo hay que darse la oportunidad de sentirlo de verdad, de entrar en la emoción, fluir a través de ella, de dejar que sea el amor quien guíe, quien venza al dolor, quien acabe con el miedo y es entonces, sólo entonces que sentiremos la gravedad de las cosas en nuestra justa medida.

Te dolerá y recuerda que lo hará de manera proporcional a la intensidad de tu amor, de tu ilusión, de tu pasión… en una proporción de dos a uno, ganando el amor por su masa de mayor intensidad!

“Sentí como retorcían mis huesos cual prenda empapada. Como una vez rotos en miles de pedazos, los machacaban y obtenían un polvo puro, blanco. Sentí como a ese polvo le añadían sal de mar, sustancia solar, unas gotas de lluvia, una pizca de hilo de luna y cristales de azahar. Unas manos finas, casi transparentes, removían la mezcla, moldeaban nuevas estructuras, un aliento cálido las unió. Sentí los músculos agarrándose, la sangre, la linfa, haciéndolas suyas. Sentí el bombeo, sentí el movimiento, sentí la fuerza, sentí el nuevo Ser en el que me había convertido con esa intensa fuerza que da el amor” (alquimia-anónimo)

Os dejo Co la Divina Providencia de Alquimia, Alberto Rionda en su versión acústica

“No te puedo ver, te puedo sentir…
que el destino incierto me acompaña….
forjaré mis pasos cada día..
….El camino sólo se hace al caminar
Hasta el cauce del rio más grande, tu voluntad puede cambiar
Una gota de agua no siempre va a la mar
Una estrella no siempre brillará
Que te lleve el viento a donde quiera
Que tu alma nunca más se pierda
….Cuando las penas no se van,
vive y lucha con firmeza hasta el final”

Se os quiere!

Photo credit: Pixabay el arte

Nunca te quejes (atribuido a Pablo Neruda)

jFMch1b4“Nunca te quejes de nadie, ni de nada,
porque fundamentalmente tú has hecho
lo que querías en tu vida.

Acepta la dificultad de edificarte a ti mismo
y el valor de empezar corrigiéndote.
El triunfo del verdadero hombre
surge de las cenizas de su error.

Nunca te quejes de tu soledad o de tu suerte,
enfréntala con valor y acéptala.
De una manera u otra es el resultado de tus actos
y la prueba que has de ganar.

No te amargues de tu propio fracaso
ni se lo cargues a otro,
acéptate ahora o seguirás justificándote como un niño.
Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar
y que ninguno es tan terrible para claudicar.

No olvides que la causa de tu presente es tu pasado
así como la causa de tu futuro será tu presente.

Aprende de los audaces, de los fuertes,
de quien no acepta situaciones,
de quien vivirá a pesar de todo.

Piensa menos en tus problemas y más en tu trabajo
y tus problemas, sin eliminarlos, morirán.

Aprende a nacer desde el dolor
y a ser más grande que el más grande de los obstáculos,
mírate en el espejo de ti mismo
y serás libre y fuerte y dejarás de ser un títere de las circunstancias
porque tu mismo eres tu destino.

Levántate y mira el sol por las mañanas
y respira la luz del amanecer.
Tú eres parte de la fuerza de tu vida,
ahora despiértate, lucha, camina, decídete
y triunfarás en la vida;
nunca pienses en la suerte,
porque la suerte es el pretexto de los fracasados.”

(Atribuido a Pablo Neruda)

No parece que en realidad haya sido escrito por Pablo Neruda  por más que las redes así lo confirmen. En todo caso es un poema que lleva a la reflexión y a la acción de tomar la responsabilidad sobre nuestro propio destino, huir de la queja, ser arquitectos, tomar conciencia de que con el presente seguimos construyendo un futuro que de nosotros depende. A mi me ha encantado!

Photo credit: Morguefile-building

Buscadores de Vida

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Los buscadores somos todos aquellos, cualquiera, que siempre, constantemente, tenga a mano una pregunta sin respuesta. No lo podemos resistir y ahí se inicia la búsqueda, la búsqueda de la respuesta y siempre tenemos alguna que buscar, claro. Es cansado, a veces agotador, a veces pienso que ya está bien por hoy, a veces me digo “Estate ya quieta!” pero no es posible, los buscadores siempre tenemos la siguiente en la recamara.

Los buscadores somos curiosos, curiosos de la Vida que es a donde queremos llegar, a entender el sentido de la Vida de verdad, a entender nuestro sentido en esta Vida, a no irnos sin haber hecho nuestra contribución, a no irnos sin haber mirado a la Vida a los ojos, a no irnos sin haberle podido decir a la Vida tómame, en una entrega absoluta de amor libre de miedos, rencores,  peros y condiciones.

Los buscadores tenemos una red infinita de recursos, cuando parece que se nos terminan aparecen otros y así mientras sigamos buscando. Los buscadores nos reconocemos, nos encontramos, nos acompañamos, nos confesamos sin pudor nuestras dudas, nuestros miedos, nuestros planes, metas, atinos y desatinos. No es necesario que nos conozcamos de hace años, aunque sabemos que es así, nuestros corazones se reconocen, se hablan e inician el baile y así vamos avanzando. Nos despojamos de roles, de personajes, de género, raza, religión, de cualquier cosa que nos impida la conexión, de cualquier cosa que nos impida la búsqueda, entre nosotros nos sentimos uno. Es impresionante, los buscadores somos capaces de compartir pensamientos que no nos habíamos atrevido a pronunciar ni en voz alta, ni en voz baja, ni sin voz. Siempre hay uno más avanzado que es capaz de ponerle palabras a lo que tu ni habías pensado. Y lo mejor…no nos da vergüenza porque sabemos que entre nosotros no hay juicio, solo voluntad de acompañar y aprender.

Siempre hay alguien, siempre hay pistas, aparece un mensaje,  el mensaje necesario.

Esta semana, Eli me trajo a Arantxa para enseñarnos sobre la aceptación de lo que la vida traiga, sobre sentir el dolor pero no pararse en el sufrimiento. Verónica me hablaba de la necesidad de estar conmigo sin más. Marc del amor entre almas gemelas. Javi de la dificultad de ese amor. Mariano de la falsa seguridad, Yolanda de la compasión con uno mismo y Jesús me hizo llegar el link de la película Yo, libre. Un viaje al instante presente de Sergi Torres. Ignacio nos puso este nombre y me dijo que los buscadores, nos reconocemos y nos encontramos. Y es verdad, menuda red!

La vida nos susurra y no me cansaré de decirlo, cuando buscamos respuestas, si las buscamos de verdad las encontramos. Otra cosa es que nos guste o no lo hallado, pero encontrar, encontramos. Solo tenemos que reconocer nuestra curiosidad, nuestra humildad, nuestra necesidad de avanzar, nuestra vulnerabilidad, poner el radar en modo buscador y compartir, abrirnos confiar, sin juicio, conversar, conversar, conversar, preguntar y ofrecer las respuestas que ya encontramos y otros están buscando.

Esta semana mis buscadores le dieron formato y fondo al texto:

“La felicidad es la Vida, es dejarse tomar por la Vida, es plantarse desnudo ante la Vida, traspasar los miedos originales y declararte en manos de la Vida, traiga lo que traiga al momento presente, enfrentarse a ese momento abierto a sus infinitas posibilidades, sin apegos, ni remedios caseros, sin normas ni reglas establecidas, sin miedo a caer ni que me vean caer, sin miedo a perder porque en realidad no tenemos nada o al menos nada importante. La felicidad es dejarse transformar por lo desconocido, dejar que el sufrimiento se disuelva en el presente, sin pasado ni proyecciones de futuro. El secreto está en cruzar los miedos más profundos, atreverse a pasar esas aguas, asumir cualquier riesgo que la mente rumiante plantee. La felicidad es dejarse sentir, ver al miedo de cara, ver que ya no tiene nada que enseñarnos, dejarle marchar y entonces… entonces  es cuando el Amor hace acto de presencia.” (Buscadores)

Hoy inicio esta etapa del viaje dejándome tomar por la Vida, muchos son los aprendizajes que me esperan aguas arriba y no quiero tener miedo, no quiero volver a tener miedo.

Un abrazo y mil gracias a los buscadores que, somos todos. Nos seguiremos encontrando en este viaje apasionante hacia la Vida.

Photo credit: Mª Angeles , gracias preciosa!

No, no pases página todavia…

file1661261181317No pases página, al menos no la pases tan rápido, no lo hagas todavía, queda mucho, demasiado espacio en blanco… Sé que tienes ganas, ganas ya de olvidarlo, de olvidar todo este tiempo pasado, ganas de saborear plenamente esa ligereza que conlleva el haberse quitado de encima un peso pesado. Sé que ahora te sientes liberado, liviano, enérgico, feliz! Ya no te acordabas de que era sentirse así. Sé que no quieres mirar para atrás ni siquiera a tu sombra, que todavía te quedan restos de sabor de derrota en tu boca, que todavía hueles en tu ropa la miseria y el dolor, que tu alma rota apenas empezó de nuevo a sentir por ti. Sé que te has sentido solo y despojado, sobretodo despojado. Sé que estás deseando descorchar ese cava, celebrar que ya todo ha pasado, hazlo! Pero no pases página, no lo dejes todo olvidado, porque entonces…para qué te ha servido todo eso que has pasado?

Ahora que ya has visto el final del desfiladero, que ya ves que el camino se ensancha, sigue andando hasta esa meseta clara, allí descansa y durante un tiempo piensa, para que te servirá todo esto mañana?

Ahora que puedes volver a confiar en ti porque pisas firme, ahora que te sientes casi invencible, que no estás a la desesperada, que puedes ponerle otra mirada…no pases todavía página y escribe, con esa letra bonita tuya, esas últimas páginas en blanco de esta parte de tu historia. Escribe un final feliz para ti que sirva de prólogo para la próxima.

Recuerda aquellos días, ponle ternura, sin juicio ni acritud y recuerda como te sentías y como varió ese sentimiento a lo largo del tiempo, qué cosas volverías a hacer y que cosas no, Para qué las hiciste? Para que no las harías? Qué es lo que te hacía seguir? Quien estaba allí? De qué tuviste miedo? Qué valores pusiste en juego? Qué valores se fueron? Cuales permanecieron? De qué te tuviste que desprender? Que has tenido que aprender? Quien eres hoy al final de este camino? Quien te ha traído hasta aquí?

Lo sé, sé que cuando nos quitamos de encima un peso, lo último que queremos hacer es recordarlo, pero no se trata de eso, no se trata de anclarse en el pasado, no se trata de revivir o releer el mismo capítulo. Se trata de descodificar, identificar, aislar y aprovechar los aprendizajes para estar seguros de que se quedan.

Los quiebros no pasan porque si, los quiebros de la vida sólo son visibles para las experiencias ausentes, carentes justo las que no tenemos. Los quiebros no vienen solos, vienen acompañados de oportunidades de aprender, de otra manera no serían quiebros, sólo serían un episodio más de la vida. Los quiebros duelen porque nos pillan sin saber, nos pillan en falso, desprevenidos, con alevosía y nocturnidad, nos ponen a prueba, a veces son pequeños empujoncitos, a veces nos llevan hasta límites ni imaginados. Sea como sea, son sabios porque saben hasta donde aguantamos, porque nos traen los aprendizajes que necesitamos, aunque a veces hasta yo misma me pregunto que para qué tanto aprender…

No los elegimos nosotros pero sería un mal negocio quedarnos sólo con su parte oscura, no te parece?

Entonces, no pases página hasta que sientas gratitud por lo vivido, hasta que puedas mirar atrás y decir con una sonrisa que pasaste por allí y explicar con alegría lo que te trajiste contigo para seguir con tu camino.

 “En mi comienzo está mi fin” (TS Eliot)

Photo credit: Morguefile book

El Reto del Homopértiga

salto_con_pertiga_de_la_evolucion_poster-r5171f32db5bb4452beb7471c286aaab4_i0j_8byvr_512Cuáles son tus retos? Ya los tienes? No los has encontrado? O te parece que no merecen ese nombre? Son retitos? O simplemente piensas que no los tienes, que la vida sigue y ya dirá, que ya ella sola nos los planteará. O quizás te hayas marcado un señor retazo, tan grande, tan gordo, tan difícil que quizás ni te pongas a ello, ya de entrada sientes que es un imposible, una irrealidad sólo un “sueño”

Donde están tus retos? Cómo son tus retos? Dónde sientes tus retos? búscalos porque estar, están.

Los retos tienen vida propia,  los defina o no, los identifique o no, sea consciente o no de ellos, allí están. Aprendí que es mejor hacerse amigo de ellos, tratarles de tu, saludarles, perderles el miedo, conocerlos, entenderlos, hablar su idioma, negociar con ellos, consensuar un plan, hacerlos nuestros, quererlos. Porque si o si, queramos o no, allí están ellos, en su empeño de enseñarnos algo nuevo, ese es su propósito, su razón de ser y créeme, lo cumplirán, aparecerán una y otra vez. A veces se anunciarán otras nos sorprenderán con la guardia baja, sin defensa, con alevosía y nocturnidad.

Qué es un Reto? Cómo sé que es un reto suficiente? Cómo sé que es El Reto? Cómo evito mis trampas?

El Reto no tiene tamaño, el Reto es de tamaño universal.  Puede que los demás, bajo los ojos del que no sabe, si le pongan tamaño, les parezcan una chorrada de reto o una irrealidad. Lo cierto es que sólo cada uno sabe de su Reto y de lo que le supone, solo cada uno lo puede declarar como tal para si. No existen los retitos ni los retazos.

El Reto se siente, se siente en la boca del estómago, se siente en el ritmo del corazón, es pulsión de vida,  de vida plena.

El Reto habla de nosotros, es personal, no es extrapolable, intercambiable, transferible, reversible ni canjeable, es nuestro y para nadie mas!

El Reto nunca nos abandona, permanece, aparece y reaparece hasta que se transforma y solo tiene una forma de transformarse que es en aprendizaje, ninguna más, no existen atajos, no existen engaños, sin trampas ni cartón. O aprendes o tu Reto te seguirá allí donde estés, da igual con quien estés, ni lo que estés haciendo, allí estará tu Reto, lo cierto es que no he conocido nada ni nadie que te ame de manera tan incondicional como el Reto.

El Reto es aquello que necesitamos aprender para seguir evolucionando en el Ser y es por eso que a veces tomamos Retos y a veces los Retos nos toman a nosotros. A veces somos conscientes del aprendizaje necesario y nos marcamos planes de mejora, agarramos la pértiga, a veces no lo somos y el Reto nos toma. Alguna vez has sentido eso de “Otra vez!! No me lo puedo creer, por qué siempre me pasa lo mismo? Por qué siempre a mí? Por qué siempre yo?” Es tu Reto que llama a la puerta de tu vida para que aprendas y mientras no lo hagas llamará y llamará, jamás te abandonará, te parecerá que ya todo paso….pero no es verdad, es sólo una tregua que el Reto nos da.

Y si el Reto nos toma, para qué lo vamos a identificar? Si de todas formas, vendrá no? Es esa la conclusión a la que estas llegando? Quizás tengas razón y sea así, no sé yo, yo sólo sé cómo  lo vivo yo. En el camino a ser la mejor versión de mí misma, voy identificando numerosos retos, con mucha ayuda y mucho acompañamiento he tomado conciencia de importantes áreas de aprendizaje. Al tomar conciencia, al hacerse presente ya no puedes obviarlo, ya no cabe el engaño, no cabe la indiferencia, no cabe el desprecio, no caben los retitos ni los retazos, no caben las trampas, sólo cabe trabajarlos, aceptarlos y transformarlos y es este proceso el que nos ayudará a afrontar mejor los Retos que nos toman.

En ese camino también he aprendido a aprovechar la oportunidad que me brindan los Retos que me toman, ante su invasión, he aprendido a abrir el corazón, a caminar a su lado, a tener la confianza en que algo bueno me estaba pasando, por más difícil que fuera la situación, por mas dolorosa, por más que en muchas ocasiones hubiera querido despertar del mal sueño, por más que hubiera querido salir corriendo, por más que hubiera sentido ese tremendo miedo, ese vértigo, esa sensación de perder el control, caos, desorientación. Sabiendo que algo tenía que aprender a ello me he puesto, he escuchado con mi alma, con una vez basta! Sabiendo que si no aprendo volverá, quizás incluso con mas fuerza…he escuchado con mi Ser, he compartido con quien me acompañaba, he acudido a lo ya aprendido y he puesto mi energía en identificar el nuevo aprendizaje, en no tener que decirme eso de “Otra vez! No me lo puedo creer!”

La vida no se controla, a veces tomamos decisiones, a veces las decisiones nos toman. Quizás estés tomado por una de esas decisiones invasoras, quizás estés sin trabajo, te ha dejado tu pareja, el amor de tu vida no te corresponde, quizás estés sufriendo una enfermedad grave, quizás tu jefe no te comprenda o ese colega tuyo te esté fastidiando hasta la médula, no entiendes a tu hijo adolescente, no te salen las cuentas, mil cosas, todas dolorosas…. Cuál es tu Reto ahí? Qué es lo que estas aprendiendo? Cómo estás jugando tus cartas? Te has quedado en el lamento? Sal de ahí, mira a la cara de tu Reto, pregúntale que te trae, pregúntale cual es su mensaje para ti, escúchalo, déjate acompañar, recuerda quien eres y que ya sabes, qué hiciste en aquella otra situación, qué no hiciste, qué falló, qué te ayudó. Mira a tu alrededor, está lleno de información .Invoca a tus Valores, a los tuyos de verdad, ellos te ayudarán a recoger tus pedacitos, hasta los más pequeños, resultando un Ser de mucho más valor.

Los Retos fueron creados para que nos podamos dar cuenta de lo que somos capaces, siempre están a la altura y medida de nuestras posibilidades, aunque no nos lo parezca.

Somos evolución y no hay crecimiento sin dolor. Te vas a quedar atrás? Que vas a hacer para avanzar? Cómo serás un Homopértiga? Dónde está tu Reto? Dónde está tu pértiga?