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Qué vamos a hacer de nuevo?

Steve Fisher

Aterrizando, despues de unos dias de vacaciones, aquí estamos de nuevo, bueno en realidad no es así y sí, estamos aquí y estamos de nuevo pero no como repetición, nada es lo mismo, “estamos aquí y de nuevo”, por estrenar, por estrenar esta nueva etapa que empieza, asi lo veo, asi lo siento. Cambios esenciales, algo se ha estado cocinando a fuego lento, está casi listo, la mesa preparada, huele a rosquillas de azucar y canela… salivando… con la ilusión del juguete nuevo, el vestido por estrenar, las ganas de gritar al mundo que ya he llegado que este plato se está cocinando.

Han sido días de viaje por el mundo exterior y por el mundo interior. Os confieso, desconectada de todo tipo de noticias, dejando que la cocina siguiera su curso…sin aditivos.

Y es cierto que el primer recontacto con este mundo es casi para salir corriendo ( a dónde? ), Pujol, los ERE, las crisis de Israel-Palestina, Rusia-Ucrania, Ebola, Ferguson, Laredo, Robin Williams, Urdangarin al desnudo…

Muchos de vosotros ,al igual que yo, ya estais aterrizando o a punto. Vuestros wthasApp y demás mensajes asi me lo dejan saber y qué vamos a hacer de nuevo? alguno de vuestros mensajes tampoco es que sean de lo más animado: “A ver qué me espera, a ver qué se han inventado ahora,  a ver qué nuevo recorte han anunciado, cuándo es el siguiente puente?, ahí se quedó mi Puerto Viejo (con dos lagrimitas ilustrativas)….”

Como no puedo ser de otra manera, este verano también estoy con mis lecturas, en concreto ahora mismo me estoy enfrentando al libro de Joe Dispenza ” Deja de ser tu mismo”, por el título entendeis lo de que me estoy enfrentando, ahora lo abro, ahora lo cierro, nunca antes un libro me causó tanto respeto y es que ya en las primeras páginas va y dice: El hábito clave que puedes suprimir es el de ser tu, ver más allá de lo que sabes para saber cómo hacerlo….Dejar lo viejo y acoger lo nuevo parece fácil, pero dejar la vida a la que nos hemos acostumbrado y pasar a otra nueva es como un salmón nadando a contracorriente. Exige esfuerzo y francamente resulta incómodo….” con ese preámbulo quien es el valiente que se atreve al viaje!!  La reflexión clave para animarme a seguir haciendo el salmón es la que dice: “Podemos aprender y cambiar en un estado de dolor y sufrimiento o evolucionar en un estado de felicidad e inspiración. Vivir en un estado de supervivencia o vivir en un estado de creación…” Ah! que parece que hay una opción en la que el cambio sólo se produce cuando el dolor es superior al miedo y otra en la que uno, chino chano, va evolucionando, claro que con esfuerzo e incomodidades!! crecer siempre ha dolido o no os lo decían vuestras abuelas? pero parece , esta segunda, una opcion menos dolorosa y más libre, no creéis?

Y esa es la actitud que he elegido como colofón para este año 2014,  he vuelto al mismo sitio, pero vuelve a ser un sitio diferente, lleno de posibilidades, posibilidades de aprendizaje, de descubrimientos, de saborear, de agradecer lo que tengo, de seguir construyendo lo que sueño…subo rio arriba, sé que a contracorriente de lo que dice ser yo, sé que hay remansos, sé que hay muchos más salmones…huele a rosquillas de azucar y canela… vienes??

“Querer emprender una acción por el simple deseo de contribuir a la vida” (Rosenberg)

Cuento de las perlas (K.Gibrán)

imageDijo una ostra a otra ostra vecina: Siento un gran dolor dentro de mí. Es pesado y redondo y me lastima.

Y la otra ostra replicó con arrogante complacencia: Alabados sean los cielos y el mar. Yo no siento dolor dentro de mí. Me siento bien e intacta por dentro y por fuera.

En ese momento, un cangrejo que por allí pasaba escuchó a las dos ostras, y dijo a la que estaba bien por dentro y por fuera: Sí, te sientes bien e intacta; mas él dolor que soporta tu vecina es una perla de inigualable belleza.

(Khalil Gibrán)

Las perlas, tan preciosas ellas, son producto del dolor. Son la consecuencia de que una ostra ha sido herida por un grano de arena que ha entrado en su interior. Una ostra que no ha sido herida no puede producir perlas… En la parte interna de la ostra se encuentra una sustancia llamada nácar y cuando un grano de arena penetra en la ostra, ésta lo recubre con capas de nácar para protegerse. Como resultado, se va formando a lo largo de muchos años una hermosa y brillante perla.

Nosotros también tenemos heridas, forman parte del devenir de la vida, nuestro nácar  es el Amor. Así curamos nuestras heridas  cubriéndolas con varias capas de Amor, cuanto más cubierta esté la herida, menos dolor sentiremos. De no hacer así, esa herida permanece abierta, dolerá más y más cada día, se infectará con el resentimiento y la amargura….. nunca cicatrizará.

En nuestra sociedad, podemos ver muchas “ostras vacías” no porque no hayan sido heridas, sino porque no supieron perdonar, comprender y transformar el dolor en una perla.

“Una perla es… una herida sanada por el Amor”