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El tiempo se va…

El dinero va y viene… el tiempo se va y no vuelve más. Por tanto, pareciera que el tiempo fuera un bien más valioso que el dinero.
Y… entonces Cuál es la causa, la razón, el motivo de que dediquemos muchísimos más esfuerzos a tener un dinero, del que en inicio carecemos, que en aprovechar el tiempo que ya tenemos?
Y…siendo que nacemos cada uno con nuestro tiempo. Cuál es la causa de que siempre nos estemos quejando de que no lo tenemos?
Y…siendo que nos quejamos de no tenerlo. Qué es lo que nos anima a perderlo?
Y…si naciéramos sin tiempo pero con mucho dinero? Estaríamos muertos
Y…si dedicamos casi todo nuestro tiempo a tener dinero? Estaríamos casi muertos?
y…Para qué a veces matamos al tiempo?
Si conocieras al Tiempo tan bien como lo conozco yo – dijo el Sombrerero -, no hablarías de matarlo. ¡El Tiempo es todo un personaje! (Alicia en el país de las maravillas)
Éste,  se me antoja nuestro particular mundo al revés.

El dinero va y viene… el tiempo se va y no vuelve más

De verdad sigues pensando que es sólo una cuestión de tiempo?

 

image“Mira Antonia, entiendo lo que me dices y me gustaría, sabes que es mi prioridad, pero es que no tengo tiempo, es imposible. A lo mejor es que no me organizo o soy torpe o lento….. no sé qué decirte, pero lo cierto es que no me pongo porque sé que no podré terminarlo o me costará el despido o el divorcio o las dos cosas y seguro que la salud…. Si de mí dependiera, iría a por ello… tú lo sabes! El problema es que no tengo tiempo. Te envidio, no sé cómo llegas a todo… Aunque lo cierto es que tú lo tienes mejor…”

Yo lo tengo Mejor?? Más fácil quieres decir??… (Por qué cuando alguien hace algo diferente resulta que es que lo tiene más fácil que el resto??…Uno, dos, tres, cuatro…diez)

Verás, puedo estar de acuerdo en que el tiempo es un recurso escaso y absolutamente diferente de todos los que estamos habituados a manejar. Es un recurso inelástico, indispensable, insustituible e inexorable. Pero además es igualitario, todos disponemos del mismo tiempo en un día, el cómo lo utilicemos depende de cada uno de nosotros, de los compromisos que tengamos adquiridos para con nosotros y para con los demás.

Como cada uno gestione su tiempo depende de cada cual, para mi gestionar el tiempo supone responderme continuamente a la pregunta Cuál es la mejor manera de aprovechar este minuto? Para responder a esta pregunta, es preciso tener en mente y en corazón, nuestras metas, nuestra Visión, dónde me veo en un futuro? Qué estoy haciendo hoy para acercarme al futuro en el que quiero estar mañana?

Cierto que no es fácil, pero aclararme sobre a dónde quiero ir, da sentido a lo que hoy estoy haciendo, a mi camino, al esfuerzo que supone, a renunciar a determinadas cosas y elegir determinadas otras, a aceptar aquellas que simplemente se presentan, a no escuchar a quien me desalienta, a dejarme abrazar por quien me acompaña, a levantarme cuando no tengo fuerzas, a repartirlas cuando me sobran, a ver cuando no hay luz y respirar cuando no hay aliento.

Cierto es que tenemos cientos y miles de respuestas que dar cada día. No es menos cierto que nuestra motivación ante las distintas situaciones, tiene un impacto directo en el tiempo que necesitamos para desarrollarlas. Siempre aparecen pensamientos “ineficaces” que nos bloquean la acción dificultando que consigamos nuestros objetivos y, sin embargo suelen ser los primeros a los que invitamos “a la mesa”. Así, nuestros queridos y omnipresentes pensamientos negativos que se disfrazan en forma del costo personal que imaginamos nos va a suponer, los esfuerzos, sacrificios, dificultades, el tiempo necesario, las dudas sobre nuestras propias capacidades… La seductora indecisión que siempre viene acompañada de sus pensamientos difusos y nos enreda, encandila y retrasa. La nunca vista postergación que siempre se anuncia pero nunca llega…

Todos son pensamientos anticipativos que consiguen que nos surjan dudas, vacilaciones, desánimos, nos generan frustración y apatía antes de empezar. Y así, se nos amontonan los trabajos y “obligaciones”, se incrementan el desorden y la decepción. Tenemos la sensación de ir de un lado para otro, de una idea para otra. Es un devenir del pensamiento zigzagueando sin parar. Ahora una cosa; luego, otra y otra, etc. Se generan muchas alternativas, pero no se concreta ninguna… Acabamos sintiéndonos victimas, generando prisas, errores, tensiones, incumplimientos… otra vez frustración y desgaste… Es una espiral de la que no se ve el final… y se nos pasa el tiempo…y se nos pasa la vida…

Tienes razón, es posible que hoy yo lo tenga más fácil porque ya no les invito a la mesa, a veces se pasan a tomar café, pero es sólo un café de cortesía, poca cosa más y, siempre les pregunto lo mismo ¿Cómo eso que me estáis diciendo me ayuda a seguir mi camino?, ¿Qué posibilidades me abre?, ¿En qué me limita?, ¿Cómo honra mis valores? ¿Cómo me ayuda a sacar lo mejor de mi misma? ¿Para qué queréis que espere?…Y se hace el silencio, se hace porque no tienen respuestas, ellos nunca las tienen…se enfría el café…

Como no puede ser de otra manera respeto tu decisión, sólo cada cual sabe sus circunstancias. Ahora dime, de verdad sigues pensando que es sólo una cuestión de tiempo? Qué estás haciendo hoy para acercarte al futuro en el que quieres estar mañana?