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Explicaciones

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Y hablando de mentiras y verdades…. llegan las explicaciones.

Comencemos por lo racional, por la definición del concepto,

Rae: del latín explicatio

1.f.Declaración o exposición de cualquier materia, doctrina o texto con palabras claras o ejemplos, para que se haga más perceptible.

2.f.Satisfacción que se da a una persona o colectividad declarando que las palabras o actos que pueden tomar a ofensa carecieron de intención de agravio.

3.f.Manifestación o revelación de la causa o motivo de algo.

Dicha declaración, debería ayudar a sacar a la luz o hacer visible el contenido o sentido de algo

En primera lectura,  terminado el post, está claro. Algo no se entiende, se pregunta y te aclaran. Pero la propia definición incluye conceptos que anclan en las emociones individuales de cada uno. “Hacerse más perceptible”, “Satisfacción”, “Ofensa”, “Intención”, “Revelación”, “Ayudar”, “Hacer visible”, “sentido”….

Incluso en esa primera lectura podemos apreciar lo subjetivo del concepto, dependiendo de cada uno y de sus mapas.

Dice Maturana en su ensayo “La objetividad, un argumento para obligar”, dicho con mis palabras, que somos cada uno quienes damos por buena una explicación o no, en función de si satisface o no nuestro criterio de aceptación previo, implícito o explícito. Nunca escuchamos en el vacío, siempre aplicamos algún criterio particular de aceptación. Sólo si se satisface ese criterio, la emoción se modifica y desaparece la duda o la pregunta.

Toma ya y, perdonad la expresión, pero ya la hemos liado! Dependiendo de lo que se busque con la petición u oferta de la explicación, paños calientes? o Ampliar la mirada?… nos daremos por satisfechos… o no…

Si buscamos un paño caliente, difícilmente vamos a hallarlo, tendrían que adivinar nuestro criterio de aceptación, aceptarlo y adecuarse en el discurso y en la acción… Estaríamos pidiendo a nuestro interlocutor mucho más de lo que parece estamos dispuestos a dar. Negamos la legitimidad del otro?

Si buscamos ampliar la mirada…quizás encontremos aquel lugar donde habita el aprendizaje, nos satisfaga o no la explicación, habremos visto, sentido, experimentado nuevos registros, un nuevo lenguaje, un nuevo sentido… que nos lleva al Multiverso, la capacidad de manejar distintas realidades, desde distintas perspectivas que nos invita a una reflexión responsable en coexistencia y no a una negación irresponsable del otro. Qué bonito suena eso del Multiverso. Hay tantos dominios de realidad legítimos como personas involucradas y ninguno es intrínsecamente falso. Madre mía que va a ser que no hay ni verdades ni mentiras….

Sé que esto que traigo hoy aquí no es nuevo, pero cuando uno lo siente desde las palabras de Maturana, tienen un efecto mucho más profundo que el mero discurso, con ese bailar de su lenguaje, los conceptos van instalándose en nuestro interior, acarician la piel, como si no tuvieran intención de entrar, la penetran y se instalan allí donde la conciencia fecunda.

Vuelvo a la misma, desde dónde pedimos las explicaciones? desde dónde las escuchamos? desde dónde las observamos?

Seamos sinceros, salvo en un entorno académico, cuando pedimos una explicación estamos pidiendo que se nos den las razones por las que aquello que, entendemos a ciencia cierta, debe ser de una manera… no lo ha sido. No estamos dispuestos a entender las razones o emociones del otro, sino a que desde las nuestras, se justifique una acción que consideramos fuera de sentido, de legitimidad,  ética, moral… a poco calificamos al otro de loco, desalmado, insensible, deshonesto? mil calificativos que degradan a ese otro a poco, al campo de la absoluta ignorancia o rondando la psicopatía. Si, si exagero, pero muy poco.

Al margen de nuestro interés por ese otro, Cual es el interés por nosotros? Qué nos da más posibilidades? más opciones, mayor aprendizaje? incluso paz.

Cuando pedimos explicaciones, estamos en una lucha con nosotros mismos, en realidad el otro poco tiene que ver, luchamos contra ese shock que produce una “realidad extraña” cuando choca contra nuestras fronteras, cuando impide la realización de nuestras ilusiones, de nuestros ideales, cuando no la podemos encajar en aquello que conocemos y cuanto más extraña nos sea esa realidad, más nos empeñamos en su rechazo, más dolorosa es la lucha por seguir con unos ideales, expectativas, sueños… que ya por su mera presencia…. se vieron en peligro, resquebrajados…rotos. Solo hay un pegamento para eso y es hermoso.

En esa situación luchamos, además, con el miedo a la pérdida, con el miedo a lo desconocido, con el miedo a la dimensión de nuestras capacidades, con el miedo al qué dirán, con todos los sucedáneos del miedo que se dan cuando tiemblan nuestras fronteras. Sólo hay un alivio para ello y está en nosotros.

Escuchar desde el vacío, desde la oportunidad, Qué trae para mí esa nueva realidad? Qué trae para mis ilusiones, para mis sueños? Qué hay en ese mapa que desde aquí no veo? La curiosidad! adentrarse en ese nuevo plano, ver, sentir, entender…enriquecer, ampliar el criterio de aceptación, desde el respeto a uno mismo y a los demás, construyendo nuestro Multiverso, que es nuestro y de nadie más… decidiendo desde ese espacio fértil, si se aceptan o no las explicaciones, rediseñando desde ese mismo espacio nuestros sueños, ideales, expectativas que vuelven a ser nuestros, que vuelven a estar enteros, con nuevos matices que los hacen más ligeros.

Así que si me permites…cuando sientas que ese meteorito te alcanzó, tómate un respiro, mira desde dónde lo estas observando, reconocimiento rápido del terreno, tómate tu tiempo para que la mirada se acostumbre a la oscuridad y permítete ver qué hay más allá de la oscuridad, de los temblores, del miedo. No te atrincheres… mira.

No hay paño caliente que reconforte, el único paño, está en tu mirada.

Se os quiere!

Photocredit: Multiverse-By Bruce-Rolff

Armonía, Misericordia y Perdón

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Le costó llegar, el lugar estaba entre los callejones de Harlem, en un pasaje de la 118, al norte de Manhattan. Salió del metro, llovía a cantaros, a punto de nieve, el frio cortaba la cara. Atrás dejó el Emy Ruth, el aroma de asado sureño la hizo detenerse brevemente ante su puerta, dentro el bullicio, Ray Charles de fondo, sonrió por primera vez en esos días…

Sentía que su alma moría y alguien le recomendó ese lugar, su decisión a acudir era a la desesperada, una vez allí, a las seis de la tarde de un invierno…pensó en dar la vuelta en varias ocasiones, una inercia, un algo le hacía seguir caminando en aquella dirección. Al llegar al pasaje, le tembló algo más su decisión, aquello no tenía ninguna buena pinta en los grises oscuros de ese día, ya noche…un silencio extraño reinaba allí, lejos el bullicio, los gospel, incluso los olores, ahora más a lavanda? era lavanda? Dio un respingo!! una especie de escalofrió dinamizante… por qué siempre era lavanda? hasta ese lugar recóndito, allí estaba la lavanda, recordándole el aroma de su hogar en Irlanda. Era una bienvenida al lugar?

La llevó allí una encrucijada de la vida, cuando los recursos propios le escaseaban y necesitaba guía, cuando sentía que no podía compartir, que nadie la entendería, que le sobraba el consejo ajeno, que lo que necesitaba era un mensaje celestial, como menos. Ante esas palabras, le dieron esta dirección y … allí estaba.

Abrió la puerta y entró en aquella sala, una mujer de color, de edad indeterminada, sin intercambiar palabra, le hizo un gesto para que se sentara. Extendió unas cartas y le señaló que eligiera tres. Así lo hizo, sin entender, dejándose hacer, rodeada de un sentimiento de inmensa confianza, ¿Cuándo le había cambiado el ánimo? ¿De dónde aquella paz?.

La mujer giró las cartas, pudo ver que eran ángeles, pero no entendía nada, por orden las puso: Past, present, future y entonces pudo ver lo que ponía en cada carta: Armonía, Misericordia y Perdón. Se desbordaron sus lágrimas en el mismo momento que entendió que esa era la ruta. Vivir en armonía, expulsando la negatividad del pasado, fluyendo con la vida. Misericordia para darle la vuelta a los pensamientos y actitudes que nos perjudican en el presente, desde la generosidad del amor. Perdón liberándonos de la ira y el resentimiento que nos impiden seguir. Aquella mujer inclinó la cabeza y la despidió con la mirada, nada más, no era necesario, todo estaba dicho, todo estaba sentido…

Y la noche ya había caído y levantando la cabeza por encima del frio, las estrellas fugaces le daban la bienvenida a esa nueva etapa de la vida.

Photo credit: ángel de la guarda Pixabay

Entrevista en el blog de Miguel Angel Garcia

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Os adjunto mi colaboración en el blog de Miguel Angel, cuya generosidad me ha llevado hasta su ventana. Un placer amigo!

Mayéutica significa “dar a luz”. Sócrates tenía la ideología de que el saber era dar a luz un nuevo conocimiento. El conocimiento a través del cuestionamiento, basándose en la capacidad intrínseca de cada individuo, la cual supone la idea de que las respuestas residen en el interior de uno mismo.

Antonia Arévalo es una persona que transciende y emociona a través de sus textos, tiene ese hábito esculpido a base de trabajo y esfuerzo, de escoger las palabras adecuadas para conectar con las personas. Tiene corazón, tiene alma, tiene duende.

Mi sensación después de leer su blog Mayeutika y sus tuits desde hace años, es que es una mujer profunda y con valores, que transmite paz y serenidad, alegría y una visión del mundo y de las personas basada en la humanidad y la positividad. Rebosa solidaridad en todo su ser. Y yo agradezco mucho esa visión del mundo. Antonia es un ejemplo de la famosa frase de Santa Teresa de Calcuta: “No debemos permitir que alguien se aleje de nuestra presencia sin sentirse mejor y más feliz”. Y para hacer esto, que es de una dificultad extrema, tienes que tener una riqueza interior inmensa para poder impactar tan positivamente en los demás.

Si hay un nexo en común entre las personas a las que he entrevistado con 10 preguntas, ese es el de la autenticidad. Y Antonia rebosa autenticidad. Autenticidad acompañada de unos valores como la humildad y la aportación de valor a los demás. La primera premisa como personas es dar, la vida ya nos devolverá todo aquello que sembramos. Si a esto le añadimos una actitud positiva para afrontar la vida, tenemos el cóctel idóneo de las personas que con tanta generosidad me han acompañado en este blog.

Antonia Arévalo es Life & Executive coach y grupoanalista, con más de veinte años de experiencia en el mundo empresarial y de los Recursos Humanos.

Está especializada en procesos de cambio y transformación basados en Coaching. A través del Coaching acompaña a personas y a equipos en la consecución de sus retos y objetivos tanto personales como profesionales.

Le mueve la pasión y curiosidad por las personas, su esencia y valores. Convencida de que todos somos héroes y hacemos cada día cosas maravillosas.

Es un placer y todo un lujazo poder tenerte en mi blog Antonia. Gracias por tu amabilidad, generosidad y tu tiempo.

Seguir leyendo en el blog de Miguel Angel

Cabezas de Turco

eye-1710285_960_720“Me han despedido. Después de más de veinte años de carrera profesional, compromiso, creencia, apuesta, entrega, continuo aprendizaje…He sido la puñetera cabeza de turco. Antonia, esa tan temida, esa cuya llegada anuncia porque huele muy mal y, sin embargo, tan imposible de esquivar, porque cuando eres la cabeza de turco…tu cabeza ya está cortada y es solo cuestión de tiempo…huele mal.”

Atónita te escucho, cómo vas a ser tú cabeza de turco? Vamos ni tu ni nadie ya, pero… tu? Cómo a estas alturas de la película siguen existiendo cabezas de turco? O…es sólo que es más fácil ser cabeza de turco que autocrítico? No tu no, a ti no te falta autocrítica, más bien siempre te ha sobrado, entonces… qué es lo que ha pasado?

“Antonia, creí en todo lo que representa nuestra función de RRHH, creí, practiqué, empujé, enseñé…me volqué en ayudar en la transformación de la compañía, en conseguir aquella cultura necesaria para llegar a ser. Sentí el vértigo que provoca salirse de la caja, fui el primero en hacerlo, en abanderar el cambio necesario…hoy siento que fui un suicida profesional…me entusiasmé tanto que no me di cuenta de que seguían existiendo callos, callos que nada tenían que ver con las consecuencias del cambio, con su curva, callos con objetivos muy distintos a los del bien común, callos con agenda propia y suficientemente duros como para haber tropezado…callos camuflados, sutiles, callos de guante blanco…”

Escuchaba a Javier y seguía sin dar crédito, es cierto que mi vinculo con él dificultaba ser imparcial, pero aún así, era como transportarse al inicio de mi carrera, a aquellos tiempos en los que existían los “terratenientes”, los “cabezas pensante”, los “ordeno y mando” que además no necesitaban esconderse porque era el estilo del tirano donde se habían criado y donde seguían ejercitando. Pero… de eso hace ya tanto…son tantos los libros escritos sobre el new management, tanta tinta, tantos cursos, tantos cambios, que pensé que ya no eran ni una especie en extinción sino que se habían extinguido sin más. Y, es cierto, que a veces te encuentras dejes de aquellos tiempos…pero plena presencia? Cómo para hacer fracasar un proyecto de compañía? Como para hacer que parezca un accidente?

“Créeme Antonia, por un lado clamaban el cambio en la organización, por otro producían parálisis, miedo, vacío de contenido. Nadie hablaba allí, todo parecía en orden, solo que las cosas no pasaban…hasta que olían mal, hasta que algo estallaba y entonces se buscaba la culpa de quien no lo había gestionado, siendo su responsabilidad… Cuando en realidad, hacía tiempo que la habían capado… Todo bajo una suave capa de maquillaje…que no supe ver… porque a mis ojos ya les faltaba esa mirada…”

Cabizbajo añades: “Una lástima, allí hay muy buena gente”

Me atrevo a compartir hoy con vosotros la experiencia de Javier de hace ya unos meses (hoy Javier está felizmente casado con otro proyecto, en el que estoy segura le irá bien) porque estos días leía un artículo en el que por enésima vez  se hablaba de “El futuro de los RRHH” y si es una función a extinguir y de todos los cambios que debemos emprender en nuestra función. Los que me habéis leído con anterioridad o me conocéis de clase o de un café, sabéis lo crítica que soy con nuestra función, con los procesos absurdos, con el coleccionar políticas, etc… y lo apasionada que soy, uno no puede estar aquí 25 años si no siente pasión o quizás sí, pero entonces para mí ya no son profesionales de RRHH, así lo digo, alto y claro.

Pero ojo! Hoy levanto la voz porque ese artículo parecía que nos hacía responsables de todo lo que pasa, nos hacía poco menos que Dioses de la era moderna  o eso me ha parecido que pretendía. A mi modesto entender, eso es jugar al despiste, es elegir públicamente una cabeza de turco y no es un intento por mi parte de eludir responsabilidades, sino de que cada uno contribuya con su parte, desde la autenticidad, desde la colaboración, desde la comunidad, desde la humildad, desde el brillar sin maquillajes, sin callos, sin falsas voluntades. Y no pido que se allane el camino, pido coherencia, nada más y nada menos.

Pido coherencia con la visión de empresa, pido análisis, profundidad, pido no quedarse en lo que parece, pido buscar las raíces, pido evolución en todas las partes integrantes, pido una apuesta seria, pido transparencia, pido espacio para el desarrollo. Asumo y acepto la responsabilidad de RRHH en ser garante de la Cultura que se defina, en ser responsable de su desarrollo, en  nuestra propia evolución. Pero no acepto los falsos testimonios, no acepto las responsabilidades únicas, me resisto a que a estas alturas siga habiendo cabezas de turco.

Hoy leía a Ricard Lloria “CULTURA ÁGIL, EL CUARTO HÁBITO Y LAS 6 C´S”  y sus palabras sobre el Ego y la competitividad interna, también me han hecho reaccionar, me han animado a escribir estas cuatro líneas a favor de nuevo, de la cultura colaborativa, de la transversalidad, del bien común, del crecimiento conjunto.

Este es el reto que tenemos delante todos los integrantes, cada uno desde su función, desde su experiencia, desde su voluntad y contribución. Y cualquier otra cosa no es más que un canto falso al sol y a mí… de pequeñita no me quisieron en la coral…por más que me gustara y me guste cantar.

Os dejo con Lagarto amarillo y “Dejarse la piel”

“Tuve que ir y volver a la luna
Perderme y jugarme la vida
Tuve que andar al revés
y volver a aprender lo que ya conocía
Tuve que huir al volver de la luna
después de jugarme la vida
Supe que a veces tal vez, hay que dejarse la piel” (la mayoría de las veces!)

 

Se os quiere!!

 

 

Photo credit: eye pixabay

Iremos viendo

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A veces no es ni un no, ni un sí.

A veces no sabemos y nos empeñamos en saber, en forzar, en definir lo que no tenemos claro. En lugar de admitir un iremos viendo, un dejarse ver, dejarse avanzar, un dejarse probar, un ponerse a prueba. Un explorar el terreno, un explorarse, descubrirse, desarrollarse.

A veces es un sí profundo, a veces es un no rotundo, las menos veces, las más, es un no sé.  O así yo pienso que debería de ser.

El no sé, abre puertas a conocer, al ir viendo. Pero con el compromiso de ir viendo de verdad, sin quedarse en el limbo de la indefinición, del que no se moja, del que no camina, del que no prueba, del que no apuesta, del que dice sí o no, aunque no sepa.

Un iremos viendo es legitimarse a explorar, a adentrarse, a saber, conocer, sentir y ser. Es un legitimarse a crecer, a testear los síes y los noes cuando no los sentimos como tales.

A veces nos fuerzan al sí o al no. Quieres o no quieres? Y… yo que sé si quiero…iremos viendo! A veces suena cruel, a falta de compromiso, a un no aplazado, a un dar largas… Nada más lejos de la verdad, un ir viendo es el mayor de los compromisos que se puede tomar. Es el compromiso a tener los ojos, los poros, el corazón, la mente, el espíritu abiertos. Es un compromiso a estar atento, es un compromiso a cambiar para alcanzar, para sentir, para estar de verdad.

No existen síes ni noes eternos, más bien caducos y obsoletos. Trampas al alma! Trampas al amor! Trampas a uno mismo! Anclajes a creencias pasadas, a guiones sin palabras, conversaciones sin miradas, a papeles mojados y noches en vela.

Las circunstancias cambian, las personas evolucionamos. Si nos reconocemos como seres en evolución, aceptaremos que lo mejor es ir viendo, dándonos esa oportunidad de ver, sentir y ser.

Si sientes un Sí, di Sí, sabiendo que será temporal

Si sientes un No, di No, sabiendo que será temporal

Si no lo sabes, si te debates, di un iremos viendo, sabiendo que será eterno

En el tema de Ser y Sentir me quedan ya pocos Síes y Noes y, los pocos que me quedan muchas veces se contradicen y… entonces, me quedo calmada con un iremos viendo, hoy no es necesario definirse, tomar la decisión, lo nutritivo es el camino de ir viendo, tomar síes, tomar noes, dejarlos marchar, probarlos, probarnos y continuar, dándonos la oportunidad de seguir viendo, de seguir viviendo.

Alguno de los que me estéis leyendo pensareis que eso es una falta de compromiso, que hay que mojarse, definirse, que un ir viendo lo deja todo tan abierto que es complicado seguir, difícil confiar, imposible controlar. No os voy a intentar convencer, más que invitaros a probar. Al igual que la vida no está hecha de blancos y negros, sino de miles de matices. No está hecha de síes y noes, sino de miles de incógnitas y terrenos por descubrir. La puerta de entrada ahí es el iremos viendo y yo te invito a atravesar esa puerta y a que vayamos viendo que es lo que hay, a que vayamos construyendo sies y noes que, aunque temporales, sean sólidos y con aroma a eterno.

Se os sigue queriendo!

Os dejo con Duran Duran y Ordinary World

Y no lloro por el ayer,
hay un mundo normal y corriente
que de alguna manera tengo que encontrar.
Mientras intento recorrer mi camino
hacia el mundo normal y corriente,
aprenderé a sobrevivir.

Todos los mundos son mi mundo
-Aprenderé a sobrevivir-
Cualquier mundo es mi mundo
-Aprenderé a sobrevivir-

 

 

Photo credit: gratisography