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De aquellas posmentiras, estas posverdades

POSVERDADConocer la realidad implica construir sistemas en continua transformación que se corresponden, más o menos, a la realidad (Jean Piaget)

Posverdad, es un término últimamente muy presente en los titulares. Siendo sincera la primera vez que le presté atención fue hace escaso un par de meses, era por la noche y confieso que me quitó el sueño. Tanto hemos enredado el tema que le hemos asignado un término? Existente o no, sea cual sea su raíz, ahora lo hemos adoptado para definir una situación en la que los hechos objetivos influyen menos en la formación de la opinión pública que los llamamientos a la emoción y a las creencias personales (Diccionario Oxford)

Personalmente y, en una acepción aséptica de la definición, a mí no me parece mal, no siempre los datos son todo, no siempre todo puede ser objetivo. Pero una cosa es eso y otra cosa es manipular con mentiras, insinuaciones, rumores, ni tan siquiera interpretaciones, que eso sería del todo respetable. Aprovechando debilidades, sacando ventaja de frustraciones y crispaciones; buscando el enemigo imaginario que nos una contra lo inexistente. Ni tan siquiera son posicionamientos sinceros que, a veces, defendemos a muerte convencidos de que es así, desde la honestidad de nuestras propias creencias, interpretaciones, experiencias. Con la intención de aportar luz al tema, nuestra luz. A veces, si logramos escuchar, nos damos cuenta de que nuestra luz no disponía de toda la potencia, pero aún así no existía intención de engañar, de obtener un beneficio individual a toda costa.

Hemos entrado en una Era en la que parece que todo vale, la Era de la Posverdad? Una Era que deja pequeño aquel dicho de “Todo vale para un fin concreto”, sin intención de ser naif, siendo consciente de que vivo en mi mundo privilegiado, de que existen más sombras de las que puedo imaginar…aunque las sienta, a veces demasiado cerca… En el momento de la historia en el que mayor información tenemos a nuestro alcance, al alcance de un click… parece que se nos ha colado eso de la posverdad.

Como dice mi amigo Salvador, de aquellas posmentiras vienen estas posverdades.

O como ya decía Platón en El Mito de la caverna, una analogía sobre la realidad de nuestro conocimiento. Platón crea el mito de la caverna para mostrar en sentido figurativo cómo la vida nos encadena mirando hacia la pared de una cueva, desde que nacemos y, cómo las sombras que vemos reflejados en la pared componen nuestra realidad. relata la situación de hombres encadenados desde su nacimiento a una cueva donde lo único que ven son las sombras reflejadas en la pared de la caverna y algunos ruidos exteriores que van creando la realidad a partir de lo que van sintiendo. Uno de los prisioneros sale al mundo exterior aprendiendo y conociendo sobre ‘la realidad’. Cuando el hombre libre vuelve a la caverna para liberar a sus amigos prisioneros, nadie lo escucha, lo acusan de mentiroso y lo condenan a muerte. Los prisioneros necesitan seguir creyendo en aquello que conocen, en aquello que les permite vivir en armonía, aunque sea falso, aunque sea un abuso, un desperdicio, una fantasía…es aquello que han construido para hacer soportable una situación.

Es en prisioneros en lo que nos vamos a convertir? La teoría de las ideas de Platón resumidamente se divide en dos mundos: El mundo sensible cuya experiencia se vive mediante los sentidos, que son múltiples, corruptibles y mutables. El mundo inteligible o el mundo de las ideas cuya experiencia es cosechada mediante el conocimiento, la realidad y el sentido de la vida, siendo únicas, eternas e inmutables.

Hemos llegado al punto de necesitar creer lo que nos cuentan? Hemos llegado al punto de perder la propia curiosidad? La necesidad de construir nuestros propios criterios? De analizar desde una perspectiva holística? Ha conseguido el mundo de las sombras dominarnos? Tanto nos ha debilitado que necesitamos asegurarnos de nuestras propias creencias a través de bulos? Tanta disonancia sentimos como para escondernos detrás del mero slogan?

Nosotros no hemos nacido en una caverna, cierto que todavía existe crispación, mucha frustración y desconfianza. Cierto que el desgaste ha sido y es todavía grande. Cierto que, en ocasiones, la situación se hace insostenible, insoportable. Pero esa situación no debe ser la oportunidad para que otros sigan haciendo su agosto, precisamente lo menos que debe ser es su alimento, su medio de desarrollo, de esa manera no saldremos.

De aquellas posmentiras viene esta posverdad, del desgaste, de la descreencia, viene su oportunidad, no la nuestra. Vivimos con todos los medios de información a nuestro alcance, no es fácil distinguir “la verdad” de las mentiras, por eso más que nunca, debemos ampliar el abanico de nuestras lecturas, de nuestras conversaciones, de nuestros contactos, cuanto más variado mejor, cuantas más perspectivas leamos y escuchemos mejor para formarnos una idea más real a lo que puede ser una verdad, para que nuestros criterios sean más sólidos, para que no sigan jugando con nosotros, para no convertirnos en nuestro propio insulto, para dejar espacio a nuestra dignidad.

Ya perdonareis mi tono, pero me indigna, me indigna que sigan jugando con nosotros.

Se os quiere!

Si un individuo es pasivo intelectualmente, no conseguirá ser libre moralmente (Jean Piaget)

Os dejo con tRuTh de Zayn Malik

“Mi suerte está en juego
No puedo encontrar un camino por donde pasar
No sé cuántas veces
He tenido que decirte esto a ti
Esta no es una escena mía
Este no era mi sueño
Era el tuyo
Por supuesto que sí
Terminé atrapado en este juego
Y, ¿sabes?, no diré nombres
De quién es el culpable”

https://youtu.be/TlJnKoNc3fw

Photocredit: Pixabay serpiente

Iremos viendo

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A veces no es ni un no, ni un sí.

A veces no sabemos y nos empeñamos en saber, en forzar, en definir lo que no tenemos claro. En lugar de admitir un iremos viendo, un dejarse ver, dejarse avanzar, un dejarse probar, un ponerse a prueba. Un explorar el terreno, un explorarse, descubrirse, desarrollarse.

A veces es un sí profundo, a veces es un no rotundo, las menos veces, las más, es un no sé.  O así yo pienso que debería de ser.

El no sé, abre puertas a conocer, al ir viendo. Pero con el compromiso de ir viendo de verdad, sin quedarse en el limbo de la indefinición, del que no se moja, del que no camina, del que no prueba, del que no apuesta, del que dice sí o no, aunque no sepa.

Un iremos viendo es legitimarse a explorar, a adentrarse, a saber, conocer, sentir y ser. Es un legitimarse a crecer, a testear los síes y los noes cuando no los sentimos como tales.

A veces nos fuerzan al sí o al no. Quieres o no quieres? Y… yo que sé si quiero…iremos viendo! A veces suena cruel, a falta de compromiso, a un no aplazado, a un dar largas… Nada más lejos de la verdad, un ir viendo es el mayor de los compromisos que se puede tomar. Es el compromiso a tener los ojos, los poros, el corazón, la mente, el espíritu abiertos. Es un compromiso a estar atento, es un compromiso a cambiar para alcanzar, para sentir, para estar de verdad.

No existen síes ni noes eternos, más bien caducos y obsoletos. Trampas al alma! Trampas al amor! Trampas a uno mismo! Anclajes a creencias pasadas, a guiones sin palabras, conversaciones sin miradas, a papeles mojados y noches en vela.

Las circunstancias cambian, las personas evolucionamos. Si nos reconocemos como seres en evolución, aceptaremos que lo mejor es ir viendo, dándonos esa oportunidad de ver, sentir y ser.

Si sientes un Sí, di Sí, sabiendo que será temporal

Si sientes un No, di No, sabiendo que será temporal

Si no lo sabes, si te debates, di un iremos viendo, sabiendo que será eterno

En el tema de Ser y Sentir me quedan ya pocos Síes y Noes y, los pocos que me quedan muchas veces se contradicen y… entonces, me quedo calmada con un iremos viendo, hoy no es necesario definirse, tomar la decisión, lo nutritivo es el camino de ir viendo, tomar síes, tomar noes, dejarlos marchar, probarlos, probarnos y continuar, dándonos la oportunidad de seguir viendo, de seguir viviendo.

Alguno de los que me estéis leyendo pensareis que eso es una falta de compromiso, que hay que mojarse, definirse, que un ir viendo lo deja todo tan abierto que es complicado seguir, difícil confiar, imposible controlar. No os voy a intentar convencer, más que invitaros a probar. Al igual que la vida no está hecha de blancos y negros, sino de miles de matices. No está hecha de síes y noes, sino de miles de incógnitas y terrenos por descubrir. La puerta de entrada ahí es el iremos viendo y yo te invito a atravesar esa puerta y a que vayamos viendo que es lo que hay, a que vayamos construyendo sies y noes que, aunque temporales, sean sólidos y con aroma a eterno.

Se os sigue queriendo!

Os dejo con Duran Duran y Ordinary World

Y no lloro por el ayer,
hay un mundo normal y corriente
que de alguna manera tengo que encontrar.
Mientras intento recorrer mi camino
hacia el mundo normal y corriente,
aprenderé a sobrevivir.

Todos los mundos son mi mundo
-Aprenderé a sobrevivir-
Cualquier mundo es mi mundo
-Aprenderé a sobrevivir-

 

 

Photo credit: gratisography

Del Fuego y de la Vida (II)

fuego cafe

Hacía más de dos años que no visitaba la casa, aunque el contacto había sido continuo. Me temblaban las manos, no atinaba a encajar la llave en la cerradura, temía encontrar la casa fría, desamparada…ella ya no estaba, imaginaba un lugar sin alma, en penumbras…sin el ronroneo de Lola, sin su olor a lavanda, sin rosquillas, sin llamas…Sin Fuego…sin Vida

Ella me había pedido que pasara por última vez por allí y eso era lo único que me mantenía en pie frente a la puerta, esperando a que las manos dejaran de temblar para poder entrar.

Por fin logré abrir y un chorro de luz del sol me deslumbró, entraba por todas las ventanas que, para mi sorpresa, se habían dejado entreabiertas. Seguía oliendo a brasas de olivo, a los ramilletes de lavanda y romero fresco que estaban por toda la sala, incluso más intenso, más adentro. Tal y como me dijo, al fondo, junto a la chimenea casi humeante, los dos sillones, en medio la mesa con un servicio de café y dos rosquillas, al lado un sobre “Para mi niña”. Esa era yo.

Mi querida niña, aunque ya no debería llamarte así porque ya eres una diosa, he visto tu evolución en todos estos años y como te has transformado en lo que hoy eres, como las diosas disfrutan en tu presencia…pero seguirás siendo mi niña porque nunca perderás ese brillo y esa curiosidad, esa inocencia que te permiten seguir mirando con ojos nuevos, que te permiten seguir avanzando y descubriendo nuevos sitios, nuevas sensaciones, experiencias, registros.

Ha llegado la hora mi niña de la despedida y, aunque tú y yo sabemos que no es tal y que sin duda nos volveremos a encontrar, te conozco y sé que no te es suficiente con un nos vemos, que necesitas mis últimas palabras en este momento. Después de tanto compartido, me es difícil encontrarlas, así es que he recurrido a mis cartas y contigo en el corazón, contigo en mi mirada, las he barajado y elegido algunas para ti. Como siempre, no fallan! mira que ha salido: Libertad, Serenidad, Humildad, Amistad y Eternidad. Ni yo misma las hubiera elegido mejor.

Libertad: Recuerda que eres libre para hacer, estar y ser, nunca perdemos nuestra libertad de decisión, de hacer, de ser, de evolucionar, siempre hay una opción para ello. Recuerda que estás donde quieres estar porque nada ni nadie te obliga a ello, no busques excusas, no busques culpables, no existen circunstancias insalvables. estás donde quieres y has decidido estar.

Serenidad: Para poder ver con claridad. En el sentido de alineación, aceptación, sin dramas, sin agresión. Las cosas vienen como vienen y son por algo, serenidad para entender el porqué, para poder aceptar, para poder entender, para que la lucha no sea tal, para aprender, para evolucionar. Serenidad para saborear lo que la vida traiga, Serenidad para poder sentir el placer, el desgarro, para que puedas fluir y así seguir avanzando.

Humildad: Para entender que solo tienes poder sobre ti y que es desde ti que quizás puedas influir, porque aunque seas una diosa, recuerda que no tienes poderes para hacer que otros cambien, actúen, se transformen. Humildad para no juzgar, para aparcar tu ego, para entender que el otro está donde puede estar, donde ha decidido estar, respetarlo y aceptar e incluso amarlo allí donde está. Humildad para seguir sabiendo que no sabemos y seguir manteniendo esos ojos bien abiertos.

Amistad: Confieso mi niña que esta carta me ha sorprendido, pensé que antes te saldría amor que es lo que tú eres, pero realmente tiene sentido porque tu siempre estás dispuesta a acompañar, a dar la mano, a sostener…hasta que te agotas! y entonces pides ya no solo das y ahí está el sentido de esta carta en que sigas rodeándote de amistad, en que te dejes abrazar, en pedir cuando necesites, en dejar expandirse la generosidad de los demás, en dejarte en sus brazos. Recuerda, a todos nos gusta dar.

Eternidad: Esta me hizo sonreír, es como un último guiño! Eternidad, nada acaba, a lo sumo se transforma, todo es sólo un ínfimo momento de la eternidad y la eternidad da para tanto…siempre tendremos más oportunidades, más circunstancias, en un baile perfecto de idas y venidas, nos encontraremos, nuestras almas volverán a acariciarse, aquello que no pudimos escribir, tendremos la oportunidad de hacerlo, de mejorar sobre lo mejorado, de subir y bajar y volver a empezar. Nada es eterno, más que la eternidad.

Mi querida niña, eres luz, amor, sonrisa, brillo.

Qué te parece si ahora enciendes de nuevo ese fuego y te tomas tus rosquillas y tu café? Por cierto dejé la receta de las rosquillas bajo uno de los ramilletes de lavanda y romero fresco…ahora te toca a ti.

Nos vemos mi niña, de hecho yo te sigo viendo”

Y yo la seguía sintiendo allí, muy, muy dentro de mí. Libertad, Serenidad, Humildad, Amistad y Eternidad, ese fue su legado, su memoria para mí y, encendiendo el fuego, saboreando el café y las rosquillas con consejo… me sentí libre, serena y eterna, sintiendo como mis mil cachitos dejaban de volar al viento y se iban recomponiendo cada uno en nuevo lugar, alguno nuevo, alguno dejó de estar, alguno olía a lavanda, quizá…. fuera un pedacito de ella que quedó en mi hogar.

Nos vemos mi vieja, te quiero.

Levantar la mano

five-hands-finger-648806-oHace unos días entraron a robar en mi casa…

Cada uno vive su hogar como lo vive. Para mí, mi casa, no son solo cuatro paredes, es donde vivo, despierta o dormida depende del día y de la hora del día. Donde convivo con los míos, donde recibo a mi gente, donde comparto momentos inolvidables por alegres, tristes, densos e intensos. Donde huele a bizcocho recién hecho, a chimenea, a café, a infusión de hierbabuena o a lavanda fresca. Donde corre el aire mañanero, donde el sol vuelca su calor, azota el viento y la lluvia pica en las ventanas. Donde la intimidad da lugar a las caricias y al acto de amar. Mi casa es mi continente, continente de emociones y vivencias. Es mi templo, donde me siento segura, donde me siento yo, donde soy, donde camino descalza y muchas veces desnuda, dejando que su armonía acaricie mi alma.

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