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Transversalidad: Del Yo al Nosotros

Florida defensive back Vernon Hargreaves III, top, intercepts a pass intended for New Mexico State wide receiver Tyrain Taylor, center, as defensive back Nick Washington (8) gets in on the play during the second half of an NCAA college football game, Saturday, Sept. 5, 2015, in Gainesville, Fla. Florida won 61-13. (AP Photo/John Raoux)

“en la Organización Autoritaria tradicional, el dogma era Administrar, Organizar y Controlar. En la Organización Inteligente, el “nuevo dogma” consistirá en Visión, Valores y Modelos Mentales. Las empresas saludables serán las que puedan sistematizar maneras de reunir a la gente para desarrollar los mejores modelos mentales posibles para enfrentar toda situación”. Peter Senge

Iniciamos un nuevo “curso”, ya antes de este descanso navideño, en la mayoría de las organizaciones se han dejado definidos los objetivos a alcanzar vía los planes de negocio, presupuestos, compromisos adquiridos con la propiedad, accionistas, empleados y el entorno en general. Objetivos con los que deberíamos ser exitosos para la confiabilidad y continuidad del proyecto empresarial. En breve estaremos iniciando el proceso de despliegue de esos objetivos, haciendo partícipes y protagonistas a todos los integrantes de la organización. Una oportunidad de oro para consolidar la cultura que hayamos definido, que a mis ojos, no puede ser otra que una Cultura Colaborativa, considerando a la organización de manera sistémica.

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Exclusivo para la “línea de mando”

blue-abyss-depth-11416926-oEstas reflexiones son tan sólo el fruto de mi experiencia y de cientos de conversaciones con “integrantes” de esa línea de mando, compañeros, clientes, amigos, cómplices, confidentes. No hay frases de gurús que las sostengan, no hay estadísticas, ni estudios, más que el acompañar, el vivir y el devenir, más que muchas horas de cafés a la sombra del vértigo, el vértigo de no saber cómo hacer. Por tanto, vaya por delante, que no son más que eso, mis reflexiones.

Empiezo disculpándome, porque no voy a utilizar un lenguaje digamos muy de gestión empresarial, ni de escuela de negocios. Voy a utilizar el lenguaje en el que nos entendemos cuando nos dejamos llevar, retiramos las máscaras y hablamos de lo que nos pasa de verdad. No se trata de una disertación sobre liderazgo, se trata de lo que le pasa a las personas que integran la línea de mando. Que son todos los que, teniendo personal a su cargo, se encuentran en cualquier punto comprendido entre quien realmente tiene la potestad de decisión y quienes tienen la obligación de implementación. Cualquiera de ellos que, aún teniendo componente estratégico en su función, no alcance a poder decidir si sí o si no; más que el cómo o el cuando o ni eso. Cualquiera de ellos en los que recaiga la función de dar la cara, de hacer hacer, de hacer comprender. A veces habrán tenido la oportunidad de hacerse escuchar, a veces no. Siempre con la obligación de implementar, a veces no de cualquier manera, otras incluso eso da igual. En definitiva, prácticamente todos.

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El club de los Margaritos

Margaritas Unos días atrás asistí a un foro de RRHH, en el que con cierta periodicidad, tenemos la suerte de encontrarnos profesionales de esta función en un entorno de intercambio e innovación. Nos reunimos con el objetivo de tener una visión clara del entorno en el que nos movemos y sus tendencias de futuro, con el objetivo de ir evolucionando en esta función que con amor desempeñamos, sabiendo de nuestro impacto en las organizaciones y en las personas que las integran. Conocedores de los cambios que estamos viviendo en los mercados, en las dinámicas de las relaciones, en las expectativas de clientes, accionistas y colaboradores. Conscientes de que nada volverá a ser igual, ilusionados por el nuevo paradigma, buscamos herramientas que nos permitan ayudar, facilitar, catalizar ese cambio necesario en la mayoría de las organizaciones con las que colaboramos. Generamos un entorno de intercambio, aprendizaje y reflexión que aterrizamos en acciones concretas que cada uno podamos aplicar.

Bien, en ese compartir uno de los integrantes nos comentó que en su empresa le llaman “el Margarito” (por la flor). La razón de esta “denominación” surgió por el hecho de que Margarito (que forma parte de un comité de dirección??) en los debates de negocio, estrategia, solución de conflictos, cambio cultural, etc.. Incluía siempre, además de los datos inherentes, los intangibles, las emociones, las dinámicas relacionales, las creencias, hábitos, miedos, expectativas, valores… Es decir todo aquello que siendo que no se ve, impacta directamente en el resultado global de las organizaciones y en el parcial de cualquier proyecto. Entre nosotros, Margarito dijo que quizás nos estábamos excediendo en traer a esos intangibles. Conozco a Margarito y al resto de los que estábamos allí desde hace ya unos años y oírle decir eso, confieso que me entristeció, le habían hecho creer que ser Margarito es malo, que considerar el aspecto sistémico era una ligereza, cuando además apenas hemos empezado a introducirlo, cuando en realidad estamos considerando los intangibles en una mínima parte comparado con su verdadero impacto.

Tal fue nuestra reacción que decidimos los allí presentes, crear a mucha honra el Club de Los Margaritos porque sabemos que la Margarita es la flor tradicionalmente utilizada contra las heridas, ampollas, quemaduras y para disminuir inflamaciones. Además de tener cualidades antiespasmódica, respiratoria, digestiva, diurética, laxante, cicatrizante, purgativa y tónica. Las margaritas ayudan a tratar procesos respiratorios obstructivos crónicos, a reducir la presión arterial, a aliviar los dolores de cabeza y las migrañas, a depurar el hígado y los riñones, a estimular el apetito, a bajar la fiebre y purificar la sangre, por destacar las más importantes. No se ha descrito ningún tipo de toxicidad para esta especie. Las margaritas son flores que resisten bien las plagas y las enfermedades y, aunque prefieren los ambientes soleados, resisten bien en ambientes fríos.

Realmente, al profundizar sobre el concepto de Margarito, me he dado cuenta de que aquellas personas que así llamaron a nuestro compañero de viaje, no iban tan equivocados. Somos Margaritos, entre nuestras funciones están las de cicatrizar heridas abiertas, depurar falsos paradigmas o paradigmas caducados, tóxicos para las necesidades actuales; purificar las organizaciones con nuevas Culturas, con Valores reales; generar el apetito de los colaboradores por los nuevos retos, las nuevas competencias necesarias; dar oxígeno construyendo entornos emocionalmente saludables. Y… No se ha descrito ningún tipo de toxicidad para esta especie, resistimos bimargaritaen porque creemos en el beneficio de lo que hacemos y aunque preferimos los ambientes cálidos, aguantamos bien el fresquito.

Además, la guinda del pastel es que a las margaritas se las conoce también con el nombre de chiribitas y eso precisamente es lo que queremos nosotros, ver chiribitas en los ojos de la gente!

Definitivamente, somos Margaritos y lástima de aquellas organizaciones que no tengan margaritos en su jardín.

Un abrazo!

XXI, el siglo de la Espiritualidad

networkEsta semana he tenido la fortuna de poder asistir al Primer Congreso sobre Spirituality&Creativity in Management (SCM2015) que ha sido posible gracias a uno de los Pioneros del Siglo XXI el profesor Simon L. Dolan que ha logrado reunir a un comité científico de primera y cientos de pioneros dispuestos ya con sus carretas y a quien desde ya agradezco la oportunidad que nos ha brindado para consolidar conceptos y sobre todo valores, energías y creencias positivas.
Es imposible pretender resumir aquí todas las exposiciones y debates, pero si quiero compartir con todos vosotros lo vivido y mis aprendizajes.
El siglo XXI es el siglo de la espiritualidad. El hemisferio izquierdo, lo racional, lo material, se nos agota, es absurdo seguir cavando en el mismo pozo seco, necesitamos encontrar vías alternativas de creatividad desde el Ser que es el único capaz de crear. Necesitamos integrar el hemisferio derecho, el hemisferio del Ser, el hemisferio de la creatividad, la esencia, la intuición primigenia. La Era Industrial fue una era de manipulación de lo material donde el resultado económico era el fin último, esto nos ha llevado al agotamiento, a la crisis del siglo XX. El siglo XXI es un siglo de integración donde obtener resultado ya no es la misión de una Compañía, su propósito; donde la pregunta a responder es Qué estamos creando y Cómo impacta en el bienestar del sistema en el que vivimos?, donde la misión sólo puede ser trascendente, donde la única alternativa pasa por la reconexión, la integración y sincronización de los dos hemisferios. Donde la verdadera riqueza ya no va a ser material sino intangible.
Mientras no permitamos que en las empresas esté presente el Ser, estamos abocados al fracaso, las empresas son personas, Seres en sí mismos, cuanto más nos acerquemos a su mejor versión más éxitos obtendremos, éxitos tangibles e intangibles, éxitos completos.
Debemos olvidar, borrar! la creencia de que es posible la separación de lo que somos en el entorno laboral y lo que somos en el entorno personal, somos lo que somos en cualquier entorno en el que nos desarrollemos, sólo sacaremos lo mejor de nosotros siendo uno mismo, dejando aflorar la esencia de cada uno, actuando desde el amor como única energía primera, desde la libertad interior. Porque cuando abres el corazón, las dificultades desaparecen y todo es posible.
Wow!! Y cómo nos preparamos para todo esto? Estamos ante un cambio radical de paradigma, no hemos gestionado nunca en un entorno de espiritualidad y trascendencia, casi menos lo hemos sido, no nos lo hemos permitido, las emociones, los sentimientos, el hemisferio derecho al completo, no estaban bien vistos en ninguna manifestación social, fuera o no empresarial y ahora resulta que debemos darles, como poco, el mismo lugar que a lo racional, de igual a igual, que o aprendemos o desaparecemos.
Cómo? En primer lugar pasa por cada uno de manera individual, pasa por alcanzar la mejor versión de cada uno, por dejar aflorar nuestra esencia, desprenderse del ego para dejar de crear desde el ego. Crear y decidir desde la esencia, crear y tomar decisiones desde la libertad, el equilibrio interior, la autonomía, libre del ego, del estatus, de los miedos, del orgullo, de las creencias, la codicia, de lo de siempre, de los juicios, de todo lo que bloquea nuestra esencia…siendo agradecidos, teniendo presente nuestro propósito vital, nuestros valores y siendo conscientes de los momentos de no libertad en los que los miedos, el ego, el orgullo se apoderan de nosotros y decidimos desde allí. La libertad interior sólo tiene sentido y existe cuando la conectamos con nuestro propósito de vida, con nuestra razón de ser, con nuestro para qué. “Déjame comprobar cuan libre soy internamente para ver qué decisiones puedo tomar”. En primer lugar pasa por liderarnos a nosotros mismos, por nuestro camino de descubrimiento personal, siendo responsables de nuestra propia creación, no se trata de brillar sino de iluminar y todo esto sólo es posible desde la energía del Amor, la energía del Universo, alineando las necesidades del ego con las del alma para fluir, para crear.
Los grandes líderes de este siglo XXI serán líderes con grandes características espirituales, líderes resonantes que fomentarán y facilitarán el desarrollo de la mejor versión de sus equipos, basado en valores, desde un entorno de felicidad, pasión, conexión y contribución. Los líderes de este siglo serán exploradores, exploradores de los caminos de la espiritualidad.
La riqueza de un país ya no se medirá en términos de PIB sino de FIB (Felicidad Interior Bruta) que aunque no sea medible por los métodos tradicionales, es la verdadera riqueza, la verdadera riqueza del todo.
Y todo esto es responsabilidad de todos y cada uno de nosotros, no vale esperar a que alguien dé el primer paso porque somos uno, somos UBUNTU! E impactamos en nuestro entorno, impactemos como humanos no como “seres” mecánicos.
Estos son algunos de los mensajes, pero lo más importante no fue lo que se dijo, sino lo no dicho, la energía generada, lo que podíamos sentir, fuerza, potencia, revolución, lo que no se podía ni oír, ni medir y sin embrago movilizaba, la conexión, la complicidad, el saberse en tu lugar, el saberse en el camino, el Ser con los demás. Sentir esa fuerza imparable que se genera cuando el Amor es el que lidera!
Te apuntas a este movimiento o seguirás cavando en el mismo pozo?
Yo y muchos más te esperamos, un abrazo!!!

Photo credit:Conectivity morguefile

Gestionar el talento está de moda

silhouettes-377383_640Hace unas semanas en clase de gestión del talento, con los alumnos compartíamos qué les había llevado a embarcarse en esta formación, qué andaban buscando. Bastantes de ellos ya estaban en el mundo de los RRHH y querían profundizar sobre la materia, tener un conocimiento de herramientas y base técnica de gestión. Otros habían descubierto su vocación y estaban a penas asomando a este mundo. Casi todos dijeron que la gestión del talento está de moda. Está de moda!! Cada vez que pronunciaban esas palabras, me daba un subidón, la mayoría bastante más jóvenes que yo y su perspectiva es que está de moda!! No se puede hacer nada sin las personas adecuadas. Algo está cambiando aquí afuera!

No soy nada partidaria de las modas, ese sustantivo tiene vocación de temporalidad, lo que ellos me manifestaban es que la gestión del talento está entre las prioridades de sus respectivas empresas, la mayoría estaban inmersos en importantes procesos de cambio y todos coincidían en la necesidad de hacer focus en la gestión del talento como clave crítica en el éxito de los proyectos. Aquella tarde fue un regalo, ver a las generaciones siguientes de RRHH con las ideas tan claras, apasionados, perspicaces, buscando la manera, el encaje en sus proyectos, en el centro las personas. Sentí que la ola empezaba a tener ya tamaño suficiente para barrer los escombros de antiguos paradigmas.

No sé seguramente yo soy muy simple, pero en general la simpleza ayuda. Siento que nos perdemos cuando empezamos a hablar de grandes teorías, conceptos, gurús, sistemas… No me mal interpretéis, todo ello absolutamente necesario para conocer en profundidad las herramientas, las técnicas, las tendencias de nuestras profesión; pero cuando se trata de transmitir y sumar a nuestro entorno esa misma argumentación se vuelve en nuestra contra y aparecen frases como “ Eso no es para nosotros, eso aplica en las americanas que son mucho más abiertas y dinámicas”, “Eso es para las grandes corporaciones”, “Eso en nuestro sector es imposible”, “Todo eso está muy bien, pero yo lo que tengo es que vender, producir, reducir costes, tener resultados…” y tras frases como esas, lo que se esconde es “Eso del talento no es tan importante” y lo que se esconde tras esta última frase, es un no sé hacerlo, no lo entiendo, me da miedo.

Los chicos lo dijeron “No se puede hacer nada sin las personas adecuadas”, el planteamiento ya digo es simple, quién hace que las cosas pasen? Quien vende, produce, gestiona, crea, inventa, relaciona,…? Quien hace posible el resultado? Entonces cómo va a ser que el talento no es importante en nuestro sector/empresa? No se trata ya de tener resultado a costa de, eso ya pasó de moda, murió por incompatibilidad con la vida. Se trata de disponer de las personas adecuadas para el desarrollo de la gestión concreta que dé lugar al resultado.

Y cómo disponemos de las personas adecuadas? Disponer no disponemos porque de las personas no se dispone, a las personas se nos vincula, se nos propone. Y cómo se nos vincula? Y vuelvo a la simpleza para contestar a esta pregunta, tratándonos como personas, yo soy una, no lo debería tener difícil para hacerlo, no os parece?

Tu eres persona? Entonces en realidad también sabes, no? Quizás no seas un experto en herramientas de RRHH, pero sentido común si tienes, no? Y para qué no lo haces? Para qué sigues mirando a los demás como medios, como meras herramientas? Para que te engañas contándote que así es mejor que así nada pasa, que así todos callados centrados en sus tareas, en sus trabajos, todo cronometrado? Para qué anulas sus esencias, de donde sale lo mejor de cada uno, lo que haría de ese proyecto que estás gestionando el mejor del mundo? No hay ingrediente más potente que la pasión de una persona convencida, qué haces que no les convences? Qué haces que no enciendes su pasión? Qué es lo que temes?

Ya, que esto al final sea Sodoma y Gomorra, que des la mano y se tomen todo el brazo, que se crean que esto es jauja, que se olviden de que aquí venimos a trabajar Y…para qué te sirve pensar así? Qué estas perdiendo pensando de esa manera? A quien estás perdiendo? Yo entiendo que en tiempos pasados ese era el marco, de ahí venimos, pero no ves que ya no es posible? Que en la complejidad en la que nos movemos no podemos ser comodities? Que la única Manero de no serlo es siendo. Y seguro que te encontrarás quien todavía se columpie, quien no haya entendido su responsabilidad como profesional, como miembro de un equipo, como parte de un proyecto, pero no te parece que ya también son la minoría? No te parece que frenar el potencial de los demás es hacer pagar a justos por pecadores?

Ah, que no es eso, que lo que te pasa es que en el fondo temes no estar tú a la altura de las circunstancias, que te salga un listo y te barra? Y qué puedes hacer para estar a la altura que se necesita? Si de verdad piensas que no eres la persona adecuada, que hay otro mejor, cuanto tiempo crees que podrás controlar esa situación? Cuanto tiempo crees que podrás sostener el que tus colaboradores no puedan ofrecer su mejor versión? De verdad crees que así no te barrerán? Cómo sería probar a dejarte crecer a ti mismo? Cómo sería confiar en que como talento que eres también te debes gestionar? Cómo sería ver que todavía nos quedan muchas cosas por aprender? No te parece que si sigues así al final todos pagaran por incompatibilidad con la vida? No ves que si no das aire el ambiente se rancia, que si el ambiente se rancia, la creatividad no crece, que si la creatividad no crece, no seréis competitivos, que si no sois competitivos, simplemente no seréis?

Ola talentoAh, que lo que te pasa es que no tienes tiempo…

Ah, que lo que te pasa es…

No sé cual es tu excusa para no poner la gestión del talento entre las prioridades de tu agenda, pero ojo!…La ola está llegando, vas a surfear o a dejarte arrastrar?

Un abrazo!

Photo credit: Pixabaypixabay siluetas