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La eficacia de la dirección por valores

africa-namibia-namibdesert-2369797-oOtro granito de arena en este camino…Os dejo el extracto de la sesión de alumni en EAE.

Antonia Arévalo ha sido la encargada de ofrecer una nueva sesión del Programa Enfocados de EAE Business School. Directora de RRHH de Laboratorios Ordesa y docente del Máster en Dirección de Recursos Humanos de la Escuela, como experta en la materia, desarrolló la conferencia “La eficacia de la Dirección por valores”.

Frente a la dirección por objetivos (DpO), surge ahora este nuevo modelo, la dirección por valores (DpV), en las empresas del siglo XXI. El foco principal deja de ser la consecución de objetivos, para pasar al predominio de los valores relacionados con la conducta y el comportamiento de personas. Estos, al estar alineados con los propios valores de los empleados, consiguen mejorar en productividad, eficiencia y un rendimiento más positivo.

La DpV identifica diferentes valores, como la pasión por el cliente, la innovación o el compromiso, que deben guiar las actuaciones de los empleados, con el fin de cumplir la misión y los objetivos estratégicos de la empresa.

Preguntamos a Antonia Arévalo sobre este modelo de dirección para conocer más a fondo sus ventajas, características y casos de éxito:

¿Estamos ante el fin de la dirección por objetivos?

Yo diría que estamos ante la humanización de la dirección por valores, sin perder la necesidad de obtener resultados, integrar que quienes los obtienen son las personas y que, por tanto, se debe integrar el aspecto humano a través de los valores.

¿Qué ventajas ofrece la dirección por valores frente a la dirección por objetivos?

La ventaja principal es la de humanizar la gestión empresarial, integrar valores conlleva un vínculo emocional entre empleado y organización difícilmente compensable de otra manera. Otra ventaja es la del tratamiento sistémico de las organizaciones como sistemas que son, sin amputar ninguno de los aspectos que la integran ni ninguno de los stakeholders de la misma.

¿Qué dificultades se pueden encontrar las empresas que quieran desarrollar este modelo de dirección?

La dificultad principal es la madurez de los líderes, la necesidad de desaprender para aprender un sistema nuevo aunque mucho más alineado con nuestra propia naturaleza humana.

¿Cuáles son los errores más típicos cometidos por las empresas?

El principal es hacer maquillaje de ello, que sólo sea una campaña de imagen superficial, no hacer vivos los valores.

¿Qué rol juega el líder de la empresa en este modelo?

Gestionar por valores implica una transformación personal de los líderes que les lleve hacia un liderazgo inspiracional, es pieza clave en el sistema, otra cosa llevaría a la incoherencia del sistema.

¿Casos de éxito de empresas que ya hayan apostado por este modelo?

Creo que es un tema tan incipiente que no podemos hablar, todavía, de casos de éxito.

En  EAE enfocados

Photo credit: Africa- Namibia

Gestionar por Valores en el siglo XXI

museum-artgallery-gallery-2723686-o“Cualquier proyecto humano y, por tanto, toda empresa, se gobierna, lidera y gestiona basándose en la coherencia respecto a determinados valores o reglas de juego, que tienden a considerarse orientadores, cohesionadores y legitimadores de su acción. La ética o adecuación interna de dichos valores viene dada por las conversaciones surgidas al respecto dentro de cada organización” (Prof. Salvador García)

“De una fría dirección por instrucciones se pasó a una aséptica dirección por objetivos. Ahora, la dirección por valores (introducida en nuestro país por los profesores García y Dolan) y la dirección por hábitos (fruto del pensamiento del profesor Fernández Aguado) se manifiestan como instrumentos de calidad para seguir trabajando en beneficio de cada miembro de las organizaciones en las que trabajamos. No se trata tanto de sustituir la dirección por objetivos, como de plantear estos en forma de retos y completar el gobierno señalando las vías adecuadas para que cada trabajador asuma esas nuevas competencias, que le permitan culminar la propuesta de Píndaro: “Llega a ser lo que debes ser”»  (Isidre Fainé)

Hace unos días iniciaba así una sesión de alumni relativa a la eficacia de la Dirección por Valores. Al margen de los problemas tecnológicos, fue una sesión muy interactiva de las que a mí me gustan, un espacio de reflexión en el que todos aportamos.

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Quiero ser egoísta!

señalarQuiero ser egoísta!

Antonia quiero ser egoísta, lo más egoísta que pueda!

Todavía me resuenan sus palabras en mi cabeza, en mi cabeza y sobretodo en mi corazón. Quiero ser lo más egoísta que pueda! Era un grito al disfrute de la vida, un grito al ahora me toca a mí, una reivindicación al propio espacio, al propio Ser. Una respuesta a la necesidad de expandirse, de experimentar desde la libertad, de dejar algo para sí. Un tomar conciencia de lo que pesa y de lo que aligera. Una respuesta a la necesidad de alimentar un alma libre, de dejar salir la más pura esencia. La necesidad de amarse a uno mismo. Una reivindicación y a la vez una queja. Un grito de libertad y a la vez de dolor. Una expresión de amor.

Me pregunto qué es eso de ser egoísta. Es egoísta atender a las propias necesidades? Es egoísta ser curioso con la vida? Es egoísta atreverse a descubrir? Atreverse a cambiar? Atreverse a traspasar los límites de lo esperado? Los límites de lo preestablecido? De lo predefinido? Es egoísta romper moldes? Revisar “obligaciones”? No es egoísta mantenerlos?

Hasta dónde uno está obligado? Con qué? Y Para qué?

Personalmente, no creo en las obligaciones, ni en los sacrificios. Creo en los compromisos y en los beneficios. Nuestra esencia no se obliga, se compromete; nuestra esencia se mueve por el beneficio, por la ilusión, la pasión de lo querido, lo deseado, lo anhelado. Ese es nuestro motor, nuestro combustible natural, nuestra pulsión de vida. Ahí es donde vibramos, donde se desarrolla nuestro mayor potencial. Todo lo que no encaje con lo que queremos y deseamos, con lo que estamos libremente comprometidos, no son más que falsas obligaciones. En algunas ocasiones quizás fueron compromisos más tarde, falsamente mantenidos. En otras ocasiones se trata de obligaciones ya adquiridas, heredadas de un sistema aprendido, no cuestionado; un sistema que se considera seguro, estable, previsible… normal. Un sistema que seguramente no está mal…para quien de verdad lo desee.

Los compromisos son revisables. Nos comprometemos en un entorno de circunstancias, que resulta que con el tiempo cambian, pero resulta que la mayoría de veces no nos atrevemos a revisar el compromiso en función de los cambios sucedidos, no nos atrevemos a adaptarlos, evolucionarlos, los mantenemos rígidamente, los elevamos a la categoría de obligación, nos atrapamos en ellos, nos hipotecamos el corazón, derrochamos energías, fuerza y pasión, nos agotamos en una misión que no es que sea imposible, es que no es nuestra, ya no nos pertenece, pertenece al sistema.

De qué sirve mantener un compromiso cuando ya no lo es? De qué sirve mantenerlo como fue? Para qué nos auto convencemos de que es una obligación? Para qué no lo revisamos? Para qué llevar ese peso? Cuáles son los beneficios? Hay beneficios en ello?

A mí la única respuesta que se me ocurre es que ni tan siquiera nos lo planteamos, vamos en programado o quizás nos da miedo salirnos de una raya que una vez alguien pintó, por las presiones, porque nos señalan, porque nos salimos de lo normal. Porque quien se siente seguro en esa normalidad nos acusa de egoístas, de falta de integridad, de dejación en nuestras obligaciones, de no cumplir con el patrón, de irresponsables, “modernos”, “ligeros”…de una larga lista de adjetivos cuya única intención es proteger lo preestablecido, lo seguro, lo previsible…lo “normal” lo que da seguridad a quienes nos señalan, a quienes en algún momento dejaron de vibrar, cambiaron vivir por estar, confundieron latir con bombear. Quien señala hacia afuera en realidad señala hacia adentro, lo dice la forma de su mano, un dedo señala hacia afuera, tres hacia adentro. Quien señala a otro se señala así mismo en aquello que le falta.

Yo no creo en el sentido peyorativo del egoísmo, cada cual desde su libertad y la de los demás, sabrá cuáles son sus compromisos, sus responsabilidades y sus obligaciones. Cada cual sabrá qué elige, cual es lugar y tan respetable es uno como otro. Tan egoísta es uno como el otro.

Ojalá todo el mundo fuera lo suficientemente egoísta, porque la única manera de ser sinceramente altruista es desde la verdadera libertad del amor por uno mismo. Cuando uno se ama sinceramente es cuando de manera sincera puede incluir a los demás. Y nos amamos sinceramente cuando nos damos permiso para al disfrute de la vida, del propio espacio, del propio Ser; cuando nos legitimamos para expandirnos y experimentar desde la libertad. En definitiva cuando damos alimento al alma.

Mi queridísimo amigo, sé egoísta, sé todo lo egoísta que puedas…yo también lo intento, todos los dias.

“Ámate, respétate, sé benigno contigo mismo. A menos que seas amoroso con respecto a ti mismo no puedes ser amoroso en absoluto. A menos que cuides de ti mismo no podrás cuidar de ninguna otra persona; es imposible. Te enseño a que seas egoísta para poder ser altruista.” Osho

Un abrazo!

Os dejo con Bob Marley y Judge not (opción activar subtitulos en español)

Honra tus valores… Cuales?

espiralConfía en la vida, honra tus valores y sé feliz.

Este es mi lema, mi guía, mi brújula, mi mapa, mi estrella, mi alimento, mi bitácora. Lo que me mantiene conectada a mi esencia.

Honra tus valores. Qué significa? Qué es honrar? Qué son los valores? Y honrar los valores? no me gusta escribir teorías ni conceptos, me gusta escribir de lo que siento, lo que vivo y experimento, o sea que no voy a desarrollar aquí las teorías que podéis encontrar y leer fácilmente de autores mucho más aventajados que yo, al menos en esto. Me gustaría que compartiéramos sobre qué es eso de honrar los valores.

Es obvio, para honrar a los valores, primero hay que tenerlos y no digo que haya personas sin valores, todo el mundo los tiene, el punto es si los tenemos libremente, si son los nuestros, si consciente, mutua y libremente nos hemos elegido. Sí, mi visión es que la relación con nuestros valores es mutua, cuando adquirimos consciencia ya llevamos puestos unos valores, valores que nos han transmitido en nuestras familias, nuestro entorno, la educación, las experiencias. Incluso valores no pronunciados, vividos y actuados de generación en generación, forman parte de lo que somos. Seguro? Seguro que no son meras creencias? Seguro que siendo valores, son nuestros? Asumimos esa herencia? “A mi de pequeño me enseñaron que no hay que presumir, el orgullo es una mala cosa; la austeridad…, el respeto…, la valentía…, la familia…el esfuerzo…la libertad…la honestidad… La puntualidad, la limpieza, la autoestima, la amistad, el dinero… ” Hay una lista interminable de “valores” y normalmente cuando llegamos a la edad adulta llegamos acompañados con ellos y con sus propias definiciones. Si ya sé, las definiciones de los valores son universales, pero lo cierto es que no es cierto y cada uno tenemos nuestra definición, compartida con nuestro entorno más próximo, pero nuestra… En nuestra familia, la familia es sagrada, sagrada de qué? sagrada para qué?  La amistad es lo mas valioso, qué amistad? El trabajo dignifica, todo trabajo?

Disculpad si estoy exagerando un poco, disculpad mi tono irónico, lo que quiero transmitir es que ojo con los valores heredados, los valores solo cumplen su función de guía vital si son elegidos libre y conscientemente. A menudo en las sesiones hacemos el ejercicio de identificar esos valores, me gusta utilizar para ello unas cartas, son unos sesenta valores y el objetivo es quedarse con cinco, los cinco que quiero en mi bitácora. Yo misma hice ese ejercicio en su día, los quería todos! Como iba a ser que para mi no es importante la honestidad?…… Te has vuelto loco? No puedo descartar más, esto no tiene ningún sentido!! Cada vez que descartas un valor algo se te va con ello, parece que estuvieras siendo infiel, te sientes “mala” persona… En realidad no es un descarte es una revisión, es ir al núcleo de lo que soy yo, es averiguar de cuales es imposible desprenderse porque esos, créeme, sí son tus valores, esos sí tienen la capacidad de ser tu guía en esta vida, de aportar sentido a cada segundo vivido.

Con los años me he quedado con dos, el amor y la libertad y todo lo que de ellos se deriva, claro. Vivir desde el amor, vivir desde la libertad y no os penséis que son fáciles de compaginar, que no!! en ello estoy, aprendiendo! Cada día un pasito mas, a veces hacia atrás.

Si complicado es identificar nuestros valores guía, no os cuento el tema de asignarles un orden, que valor va primero? La familia, si ya sé, siempre? La honestidad diría otro, el respeto señalan desde el fondo, el respeto por encima de todo. Valores que aplicamos a diario en nuestras vidas, verdad? Por eso llevamos vidas conciliadas, por eso tenemos presente a nuestros colegas de trabajo cuando entregamos temas a medias por cumplir plazos o dejamos sucios los baños… Lo dijo Groucho Marx, “Estos son mis principios y si no te gustan tengo otros”.. Si se tienen que cambiar…se cambian.

Lo cierto es que Marx no iba tan desencaminado, los valores guía de cada uno son los que son, difícil que cambien en esencia, pero si lo hacen en prioridad, en su orden. Conozco personas con unos valores arraigados tremendos que son su guía de manera indiscutible, pero como sufren, como sufren cuando por encima de todo quieren mantener el orden definido, los hacen rígidos tanto que ya mas que guiar monitorizan sin posibilidad de decidir desde la libertad. Ya no fluyen con sus valores, se han hecho esclavos, prisioneros porque se olvidaron revisarlos, se olvidaron integrarlos, se olvidaron escucharlos, se convirtieron tan solo en un hábito.  Yo creo que no hay un orden establecido, los valores son un conjunto equilibrado que en función de la experiencia vital conconcreta se reordenan.

Así, en ocasiones nos  pasa que, a pesar de que estemos actuando conforme a esos nuestros valores ya identificados, nos duele por dentro, nos incomodamos. Cómo puede ser eso? Se supone que el actuar conforme a nuestros valores verdaderos nos proporciona serenidad, que cuando damos sentido a lo que hacemos desde nuestros valores, encontramos equilibrio…entonces Por qué ese sabor agrio de vez en cuando? Porque solo atendemos al valor concreto que estamos honrando, al que si o si hemos colocado el primero pero…. y qué hay del resto? Oyes que se están quejando? Oyes que no aceptan ese lugar? Que valor estas dejando de honrar cuando honras, por encima de todo, al que un día  pusiste en primer lugar? En mi caso que va primero el amor o la libertad? Verdad que sería complicado decidir? Cuando actúes conforme tus valores pero duela….revisa Cuál de ellos no estás honrando?  Cuál de ellos te está reclamando? Porque el secreto está en honrarlos desde el equilibrio, unas veces es mas uno, otras es otro, “sólo” hay que escucharlos para que nos puedan guiar.

El mayor regalo para uno mismo, es identificar los valores guía, honrarlos en su equilibrio y fluir en la vida, sin exigencias, sin herencias, sin creencias.

Cuáles  son tus valores guía? Cómo es su orden? Cómo los estás honrando?

Un abrazo!

photo credit:Morguefile

Elogio del vivir (Joan Maragall)

DSC_0027~2Hace tiempo que no cuelgo ningún poema y hoy alguien, en un foro, me recordó este poema de Joan Maragall (originalmente en catalán), lo cierto es que he tenido el privilegio de asistir a su lectura por parte de la que hoy es su nieta, me ha encantado y aqui lo comparto, por su significado. El hacer las cosas desde la sencillez del amor, desprendiéndose de automatismos, de vanidades, sólo amor que es lo que arreglaria al mundo. Con amor y teniendo presente la trascendencia de todo lo que se hace. Espero que lo disfrutéis como lo he hecho yo

Un abrazo!

Elogio del vivir (Elogi del viure) 

Ama tu oficio,
tu vocación,
tu estrella,
aquello para lo que sirves,
aquello en que realmente,
eres uno entre los hombres,
esfuérzate en tu quehacer
como si de cada detalle que piensas,
de cada palabra que dices,
de cada pieza que colocas,
de cada martillazo que das,
dependiese la salvación de la humanidad.
Porque depende, créeme.
Si olvidándote de ti mismo
haces todo lo que puedes en tu trabajo,
haces más que el emperador que rige
automáticamente sus estados;
haces más que el que inventa teorías universales
sólo para satisfacer su vanidad,
haces más que el político, que el agitador,
que el que gobierna.
Puedes desdeñar todo esto
y el arreglo del mundo.
El mundo se arreglaría bien el solo,
sólo con que cada uno
cumpliera su deber con amor,
en su casa.
Joan Maragall
Photo credit:  experiencias RRHH