Archivo de la etiqueta: #verdad

Cruda realidad


Una última fotografía en mi retina, con el sol cayendo en la playa de las mujeres. Una última sensación de mis pies en tu arena húmeda abandonada por la bajamar, al desnudo los secretos que cubren su inmensidad. El sol es tenue y no la llega a secar, expuesta, sabe que sus caricias volverán. Protegida del Levante por las escolleras, nos seduces, la noche cae y allí siguen tus gentes, unas palmas, unas risas, unas guitarras, unos cantes, alegrías.
Un último saborear este lugar, un hasta muy pronto.
Abrazos, besos, despedidas.
Vuelta a la realidad, a la cruda realidad, como muchos injustamente la califican.
Antes de dejarnos llevar por la marea de esa crudeza, quizás todavía estemos a tiempo de reflexionar sobre qué es lo que nos hace sentirlo así. No fue realidad lo vivido durante estos días? Qué es realidad y qué es fantasía? No será que fuera que todo son matices de nuestra vida? Diferentes momentos, diferentes vivencias, diferentes aspectos, diferentes perspectivas de nuestro estar siendo, por qué rechazar parte de ello, por qué no honrarlo, por qué no integrarlo con el respeto y la dignidad que nos merecemos?
Me encanta ir paseando hasta esta playa en las diferentes horas del día, cuando amanece, en el bullicio de la mañana, en el sueño del medio día, en su atardecer, en el tirititran de la noche. Cubierta su timidez por la pleamar, descubierta su altivez en la bajamar. En los días soleados, en los días de lluvia, en los días calmos, en los ventosos, en temporal. En su serenidad y cuando despliega toda su ira arrojando espumas con sabor a sal. Cuando el sol arde en su arena y cuando la luna se le refleja. Cuando en noche cerrada se hace imposible divisar su final. Cuando rodeada de mar bravío se mantiene cual espejo pulido. En las diversas tonalidades de sus aguas, azules, verdes, a veces pardas.
Ese es el encanto de Santa Maria, que siendo una es tantas.
Y ese es nuestro encanto que siendo uno somos tantos, tantos cuantos matices nos componen, tantos cuantas experiencias sumamos, tantos cuantos altibajos, cuantas realidades y aspectos diferentes nos van conformando. Unos buscados, deseados, otros sobrevenidos, sobresaltos, encontrados, perdidos, soñados, esperados, borrados, alterados…
Lo apasionante de la vida es como nos modela, como provoca que nos mostremos en esos múltiples matices que nos conforman a través de todas nuestras realidades. Cada una de ellas una oportunidad para que asome uno de nuestros matices, para vivir desde la plenitud de la emocionalidad, con todos sus registros.
No existe la realidad cruda, solo realidad, realidades que nos aportan las experiencias necesarias para nuestro desarrollo pleno, para nuestro mayor esplendor. Realidades que cambian según cambie nuestra vivencia de ello.
Por supuesto que prefiero estar paseando por su arena, pero como dice un amigo no existiría el calor sin el frío porque así es la naturaleza humana, para valorar el bienestar se debe haber experimentado la incomodidad. El sentido de nuestra existencia se da en su completa vivencia.
O sea que recojamos las lágrimas, sacudamos la pereza y abracemos esta realidad como la nuestra que es.
Personalmente me alegro de veros de nuevo.
Se os quiere.

Os dejo con un extracto del poema Celebración de Pablo Neruda:

“……
Hoy es hoy. Ha llegado este mañana
preparado por mucha oscuridad:
no sabemos si es claro todavía
este mundo recién inaugurado:
lo aclararemos, lo oscureceremos
hasta que sea dorado y quemado
……”

Qué bonito es entender

Presentación1Hoy por la mañana, temprano, recorriendo la playa de Morro Jable, un lujo de la vida. Fuerteventura es uno de esos sitios en el que si un día me pierdo, podéis buscarme. Paseando, el sol todavía tímido, las nubes amenazantes (como todas las mañanas), las olas fuertes, las gaviotas perezosas, mi paso firme, el macizo de Jandia al fondo, poderoso. Y en todo eso una canción llama mi atención, una canción que dice algo así como:
Qué bonito es entender, que no consiga imaginarme sin tu amor, que cada paso que tú des, también yo lo daré, sin preguntarte. El destino tiene miedo de saber dónde irá a parar el tren, dónde irá a caer. No lo puedes ver, que no hay más gritos que esta voz, y va tan fuerte que también se asusta el aire. Y por el aire te daré lo más difícil de tener, la confianza que tú a mí me regalaste. Qué difícil es saber lo más sencillo y conservarlo bien, ya ves, también me lo enseñaste. El principio siempre quiere ser el que diga cómo debe ser, porque tiene tanta fe. No hay ni un día en que no quiera ser, ni un segundo en el que no aprender, ni un minuto más de ayer, no toca perder. Qué bonito es entender. Qué bonito es saber de ti Amor (Ya tu sabes de Orozco)
Qué bonito es entender, que bonito es entender. Y ahí he seguido mi paseo, pensando en eso, en lo bonito que es entender, que difícil y que necesario, entender, confiar, apostar, conservar, aprender, ser y no perder. Es una canción de amor preciosa, una canción que en primer lugar he decidido dedicarme a mi. Qué bonito es entenderme, que bonito cuando veo la luz, cuando confío en mis pasos, cuando confío en la vida, cuando me impulso con la ilusión del inicio, confiando en las paradas de la vida, confiando en mis recursos, siguiendo mis pasos sin preguntarme. Qué bonito cuando me doy permiso cada día para aprender, sin un segundo que perder, aceptando el pasado como base necesaria para mi presente, qué bonito cuando siento que no toca perder. Y me visualizo mientras me dedico esta canción y, por primera vez, me declaro mi amor y prometo no juzgarme nunca más, confiarme y quererme, mis decisiones respetar, no hacerme trampas, ser curiosa, entender, indagar, profundizar adentrándome en mi esencia, explorándola, descubriéndola, entendiendo…esos momentos de claridad, catarsis, iluminación…en los que una vez visto, ya no lo puedes negar y da paso al actuar. Y me hago una petición, no perder mi permeabilidad, conservar mi porosidad, impregnarme de mi, impregnarme de ti, impregnarme de los demás, dejar a la vida entrar, con su luz y con su oscuridad. Qué bonito saber de mi.
Y qué bonito saber de ti, entenderte, acompañar tus pasos sin preguntar, confiar porque sé, con la ilusión de quien inicia, que lo conseguirás, disfrutando el camino, sin juicio, con libertad, con seguridad, de igual a igual, respetando tu libertad, aceptando tus decisiones, aún cuando eso suponga alejarme, aún cuando no pueda imaginarme sin tu amor, respirando el aire por el que me llega tu voz, confiando en que sólo tu sabes qué es lo mejor. Y qué bonito sentir tu confianza, qué bonito sentir la apertura de tu esencia, el calor de tu corazón, tus alegrías, tus tristezas, tus ganas de salir, tu determinación por vivir, qué bonito cuando avanzas, cuando caminas, cuando corres y cuando danzas, cuando lloras, cuando desesperas, cuando parece que vas a abandonar y es sólo un momento para respirar, pensar, sentir, reflexionar y allí que te vuelvo a encontrar, nuestras miradas se cruzan en complicidad. Qué bonito saber de ti.
Y ya en la playa del Matorral, me encuentro con su faro, ese que por las noches, entrando desde lo lejos en mi habitación, me ha estado decidiendo, “no te pierdas, sigue la señal, ahora descansa que estoy yo” Desde mi balcón no parecía tan alto, 60 metros de altura…y me doy cuenta, de que solo manteniéndome alerta, presente, podré saber de mi, podré saber de ti y siento algo de tristeza cuando me descubro ciega en el pasado, ofuscada, en automático y me doy la bienvenida y me abrazo y prometo no apagar mi luz. Y este es mi grito que va tan fuerte que también se asusta el aire: Confío en la vida, honro mis valores y soy feliz.

Un abrazo y mil gracias

 

Esperando tu muesca en mi corazón

IMG_0119“Puede que tu estés en Nueva Zelanda y yo en Sudáfrica, pero siempre estaremos unidas por la mente, por el corazón y por la wifi de los hoteles.”

Cuando esta mañana he oído esta declaración de amistad, esta declaración de amor entre dos jóvenes adolescentes, se me han saltado las lágrimas, qué bonita manera de decir que pase lo que pase, esté donde esté, siempre sentirás que estoy a tu lado y siempre encontraremos la manera, la forma, el momento, de encontrarnos.

Y es curioso, casual o más bien causal, el tema de esta semana han sido las relaciones, relaciones de amistad, relaciones de pareja, relaciones de familia, profesionales… no es tan raro cuando resulta que al final y, también al principio, somos eso, relaciones, conexiones, es nuestra manera real de ser humanos. En palabras de Octavio Paz: “Para que pueda ser he de ser otro, salir de mi, buscarme entre los otros, los otros que no son si yo no existo, los otros que me dan plena existencia”

Para mi, encontrar a mis personas es un verdadero milagro, cómo llegamos a encontrarnos con los nuestros? Como entre tantos millones de personas logramos encontrarnos los complementarios?

Me explico, pienso que en épocas anteriores, “los nuestros” eran los más cercanos, nuestras familias, nuestros vecinos, nuestros compañeros de clase, nuestros compañeros de trabajo, era la red cercana. Me da la impresión de que ni tan siquiera se cuestionaba, ni tan siquiera se tanteaba. Las amistades eran las de siempre, habíamos crecido juntos, éramos hermanos. De hecho se desconfiaba de los nuevos, las nuevas amistades normalmente a los ojos de los otros no eran buenas influencias, no eran del clan. Yo he llegado a oír que las nuevas amigas son las más malas! Una mujer casada no puede tener nuevas amistades, quienes son? Donde vas? Ni pensar en tener amigos del otro sexo, un hombre y una mujer no pueden ser amigos y así se decía y se demostró además en la famosa película “Cuando Harry encontró a Sally”. Y , por si fuera poco, además, venimos de aquello de “No hables nunca con extraños”, orden que os confieso transmití a mis hijos no una o dos veces, todas las necesarias, pero… a qué edad los otros dejan de ser extraños?, a qué edad los otros empiezan a ser yo? Si no hablo con los extraños, cómo encuentro a mis complementarios?

Hace ya muchos años cayó en mis manos el libro de Albert Espinosa, “El mundo amarillo” (si crees en los sueños, ellos se crearán) libro sin desperdicio, ya sabéis que en él se basa la serie de pulseras rojas, pero es mucho más, ya lo advierte al principio “Cuidado, este libro es Albert, si entras en él no querrás salir”. En este libro encontré el concepto del amarillo, del complementario “Dícese de aquella persona que es especial en tu vida…se encuentran (en algún lugar) entre los amigos y los amores. No es necesario verlos a menudo o mantener contacto con ellos. La forma de relacionarse entre los amarillos es el cariño, la caricia, el abrazo. Consiguen privilegios que antes estaban en posesión sólo de la pareja…..marcan nuestra vida y no necesitan tiempo ni mantenimiento…las conversaciones con ellos hacen que mejoremos como personas y descubramos nuestras carencias…” Me salvó la vida! Se acabaron los prejuicios, los juicios en relación a los extraños, no hay extraños, sólo personas por conocer, complementarios por encontrar.

Y…un complementario puede ser cualquiera, esa persona con la que recién te encuentras y de repente te descubres abriéndole tu intimidad, declarándole tus creencias, compartiendo tu visión del mundo, tu vulnerabilidad…te desnudas, sin pudor, con confianza, le conoces de siempre, pero es la primera vez que le ves o le has visto muy pocas, ya le has leído en la distancia, sabes que es uno de ellos y sabes que no importa si se quedará, si marchará, aunque desees que se quede, porque siempre estará y no importa cuantas veces le veas o puedas hablar porque siempre es como si no hubiera marchado, porque siempre está ahí, porque dejó en ti lo que tenia que dejar y dejaste en él lo que tenias para él y como le quieres y te quieres, le respetas y te respetas, sabes que le tienes que soltar, que te tienes que soltar… esa es su felicidad, esa es la tuya. Y tras esos encuentros, sabes que eres mejor persona, sabes que es mejor persona en el camino de trascendencia. Y te maravilla el milagro del encuentro y te maravilla esa comunión que sólo puede darse desde la más pura de las esencias, desde la confianza. Así lo vivo yo, sólo desde ese lugar se puede conectar.

Pero somos posesivos y además así nos lo han enseñado, nos hacemos trampas al solitario! y cuando nos encontramos con ese complementario, lo queremos para siempre  y bien pegadito, bajo control! y cuando se aleja entramos en pánico, confundimos la complementariedad con la propiedad con la dependencia, confundimos el poder ser con el ser condicionado al otro. Es cierto que hay complementarios que entran con tal fuerza que se tornan en nosotros, ya somos una misma cosa y entramos en comunión y entramos en confusión, no sabemos que parte soy yo y que parte es el otro y se torna amor, se torna pareja.

Antonia si se va me muero, no quiero perderlo, es mi persona y se aleja. Pánico absoluto, caos, vértigo, desesperación y empezamos a actuar dominados por ese pánico a perderle y sólo conseguimos alejarle más y entonces más pánico, más asfixia, más enajenación, más actuar, más le llamo, le escribo, le acorralo y más se va porque para tener hay que poder soltar. Ya te lo he dicho y te lo repito una vez más, las relaciones sólidas jamás se pierden, las conexiones auténticas siempre estarán, no importa lo que hagamos, no importa lo que digamos, a veces podemos hacer mucho daño, a veces pueden herirnos en lo más profundo, a veces nos perdemos en este caos de velocidad, las ondas se pierden y nos sentimos caer en el vacío…y… repito, confía! si es un amarillo siempre estará quizás no como tu quisieras, pero estar está y si logramos verlo, si logramos volver a sintonizar desde nuestro corazón, nos alejamos del pánico…podemos volver a apreciar qué parte suya está y si no la hubiera es que fue un amarillo fugaz, dejó lo que tenia para dejar, cogió lo que tenia para tomar y siguió su camino, dejó muesca en el corazón, un puntito de tristeza, mucho de amor, brillo en los ojos y me hizo mejor.

Y así con los amigos, con la familia, con las parejas, con los amarillos…en momentos, de caos, de tensión, de desencuentro, de confusión… alegar a la confianza, a la solidez, a la autenticidad de la conexión. Si fue real, si no fue un espejismo, ahí seguirá y será de la manera que pueda ser y de esa manera lo deberemos aceptar y de esa manera lo deberemos amar.

Y al contrario…si fue un espejismo, Despierta ya!! Porque no importa lo que digas, no importa lo que hagas, no importa como te pongas… si no fue… no está, no es… nunca fue, nunca estuvo…despídete, sigue tu camino… los verdaderamente tuyos, están, no los dejes atrás.

Desde aquí un abrazo cósmico a mis amarillos, a los que ya encontré y a los que me falta por encontrar, deseando verte pronto, deseando verte de nuevo. Esperando tu muesca en mi corazón.

Tu en Nueva Zelanda…yo en Sudáfrica…

 

 

Mil gracias, con todo y sin más

1000_watchers__mil_gracias__by_tamalesyatole-d5ju416Llevo ya dándole vueltas, me es difícil encontrar las palabras exactas que describan mis sentimientos, las emociones que me rondan cuando me hacéis partícipe de vuestros progresos… Vivo las emociones muy intensamente y me da la impresión de que cualquier cosa que escriba se queda corta a la hora de expresar lo que siento, tengo la sensación de que me falta añadir mi mirada, mis silencios, mi presencia, mi sonrisa, mis abrazos. Me resulta más difícil cuanto más intensa es mi emoción. O sea que de inicio os hago una petición y es que multipliquéis por tres, no cuatro, cuatrocientos, un millón! lo que hoy aquí, siento la necesidad de escribiros.

Y me vais a permitir que me pase al tu porque quiero que este mensaje sea directo para ti que ahora me estás leyendo, para ti que me estás permitiendo acompañarte en esta etapa del camino, para ti que me acompañas.

GRACIAS A TI!!!

Gracias por creer en ti, gracias por dejar que te acompañe y sobre todo gracias porque haciéndome partícipe me permites estar más cerca de quien soy.

Te cuento, mi concepto de “gracias” ha evolucionado en los últimos años. Ha pasado de ser una expresión de la categoría de lo educacionalmente correcto, de lo que se espera se diga ante la recepción de un servicio, un gesto, una información…sin más contenido, sin más sentido, sin más sentimiento. Como el que dice hola qué tal sin interrogación, sin esperar en realidad respuesta… A ser una expresión de profundo reconocimiento, de sincera gratitud. Fonéticamente sigue sonando igual, pero te aseguro que para nada tiene el mismo sentido.

Tiene que ver con el pedir y el dar, el dar y el pedir sin sentir deuda, sin sentir carga, sin sentirme deuda, sin sentirme carga. Tiene que ver con el reconocimiento de mi vulnerabilidad, de mis límites, de mi necesidad de ayuda y de mi necesidad de ayudar. Tiene que ver con el reconocimiento de lo que tu me das, de que “gracias” a tus gracias yo puedo continuar completando mi proyecto vital, permites que lo mío también sea posible…permites hacer de mi propósito de vida una realidad.

Hace un tiempo no me gustaba que me dieran las gracias, me incomodaba y seguramente era por no ser capaz de reconocer en los demás esa contribución necesaria para conmigo, yo podía sola, qué iba a necesitar? Para qué incordiar? Qué pedir? Y como yo no podía pedir, no podía recoger las gracias de los demás… gracias a qué? Siempre contestaba lo mismo: “No me des las gracias….” Era una manera de que el otro no sintiera la deuda, de que yo no sintiera la carga, de no sentir yo la deuda, de no sentirme yo la carga…

Hoy siento que “ GRACIAS” es de las palabras más bonitas que nos podemos decir, hoy he cambiado la mirada, hoy cuando te digo gracias es desde el más profundo reconocimiento a tu contribución para mi persona. Cuando recibo tus gracias lo hago desde el más profundo reconocimiento de mi contribución a tu persona. Sin deuda, sin carga, con libertad.

Y hoy necesito darte las gracias porque he recibido las tuyas. Las recibo cuando me lees, cuando me escribes en este espacio o en otro, cuando me dejas acompañarte, cuando me miras de esa manera, cuando te veo avanzar y celebras, cuando me cuentas, cuando no puedes y te acercas, cuando te cuidas, cuando te atreves, cuando en tu gesto puedo ver la revelación, la sorpresa, el cariño, cuando a tus ojos se asoma tu esencia. Siento tus gracias …con tanta intensidad… que a veces creo que mi corazón va a estallar.

Y las recojo, recojo tus gracias, las recojo desde ese nuevo lugar en el que sé que los dos nos acompañamos de igual a igual. Yo te acompaño en lo que tu hayas decidido, y como hayas decido, a través de los posts, a través de los procesos de coach, de nuestras conversaciones, de nuestras clases, de nuestros trabajos, da igual a través de qué. Te acompaño con lo que soy. Y quiero que sepas que tu también me acompañas, que cada vez que me lees, me llamas, me cuentas, te acercas… cada vez que a tus ojos se asoma tu esencia… cada vez que me reconoces, me permites estar más cerca, más cerca de mi propósito de vida, de mi esencia, de lo que soy, me permites estar más cerca de la tuya, de la autenticidad de lo que nos une.

Por eso, te pido que cada vez que sientas que necesitas darme las gracias, cada vez que sientas la necesidad de reconocerme en tu camino… me lo digas  por favor porque así yo también tendré la oportunidad de dártelas por esa mirada que nos acerca.

Hoy puedo dar y recibir un gracias exento de deuda, exento de carga, exento de ego. Repleto de reconocimiento, acompañamiento, posibilidad, generosidad, legitimidad, ternura, humildad.

GRACIAS!

Y si me permites, ahora ponte los cascos, sube el volúmen, cierra los ojos y siente esa libertad que nos une.

Y si me permites… no esperes mucho tiempo a dar las gracias a esas personas que, mientras me leías, mientras escuchabas la música, han venido a tu cabeza, han salido de  tu corazón. 

Un abrazo!

Va a ser que no?

Duda-Mobile-FrogPrefiero no hacerlo, prefiero no decirlo… sé que: Me va a decir que no, me van a mirar mal, me juzgarán, no me quiere, no le va a gustar, se enfadará, se decepcionará, que perderé más, que pasará de mi… y seguimos con: Qué pensará de mí, no le quiero molestar, eso no está bien visto, no es importante para ellos, con la que hay ahora liada…encima yo con esto. Me da vergüenza, quien soy yo para …Sin embargo no puedo dejar de pensarlo, no puedo dejar de soñarlo, no puedo dejar de sentirlo, no puedo dejar de quererlo. Frustración, resignación, resentimiento, desmotivación, apatía. Y todo eso nosotros solitos sin ayuda de nadie. Somos unos campeones!

Campeones emocionales en carreras con obstáculos, nadie nos gana a ponernos obstáculos a la hora de dar respuesta a esa necesidad que sentimos. Ante una necesidad de expresar Amor, de hacer una petición de aumento salarial o de categoría o reconocimiento, de pedir ayuda o de querer bailar un tango en mitad de la calle, cantar un bolero o teñirte de pelirrojo como la Rabbit.. Ante un necesito verme, necesito que me veas, somos los primeros en poner la niebla.

Sentimos esa necesidad imperiosa de expresar, de hacer, de ser, nos va a reventar ahí adentro, y seguimos con nuestras cantinelas, nuestros miedos, nuestra vergüenza. Frustración, resignación, resentimiento, desmotivación, apatía…

Y yo me pregunto si nos damos cuenta de lo todopoderosos en que nos convertimos cuando hacemos eso. Sí, sí todopoderosos, dueños y señores, sin más somos capaces de decidir por el otro, sin darle la oportunidad de expresarse, sin contarle, sin decirle, sin mostrarme. Como decía aquel yo me lo guiso, yo me lo como. Privándome a mi y al otro de la posibilidad de manifestarnos.

Y vamos a suponer que como todopoderosos que somos tenemos razón y me van a decir que no, y no va gustar y me van a mirar mal y me van a tomar por loco, ridícula, pirado, .. Y sin tan seguros estamos para que seguimos dándole vueltas? Y Para que me genera frustración? Será que no estamos dando respuesta a lo que necesitamos? Será que algo está gritando ahí adentro “déjame salir, déjame salir”?

Y así actuamos, hasta el más asertivo tiene momentos de duda ante alguna situación como las descritas o semejantes. Actuando así perdemos la oportunidad de expresarnos como seres humanos completos con necesidades, expectativas, ilusiones, nosotros mismos nos quitamos esa oportunidad y se la quitamos al otro. Ocupamos el lugar del otro y abandonamos nuestro lugar.

Desde mi sentir lo peor es cuando abandonamos nuestro lugar, cuando no somos fieles a aquello que sentimos necesitamos decir o hacer, cuando dejamos de ser nosotros para ser otra cosa “más adecuada”. Como muy bien ilustra el cuento de las ovejas y el tigre, actuamos y vivimos como lo que creemos que somos, no como lo que somos.

Como sería recordarnos lo que somos cada uno? Y actuar como lo que somos? Como sería expresar esa necesidad? Cómo te haría sentir si tuvieras la seguridad de que nada “malo” iba a pasar? Satisfecho has dicho?, Feliz?, orgullosa?, realizada?, contenta?, esponjado?, liviano? Qué mas? Alineado con tus valores, muy interesantes las aportaciones! Y digo yo, por qué nos privamos de esa oportunidad de sentirnos satisfechos, felices, orgullosos, realizados, contentos, esponjados, livianos y alineados? Nuestro compromiso está con cada uno de nosotros, no? nuestro compromiso es ser lo que somos con todo lo que conlleva.

En ningún caso sabemos qué hará el otro con lo nuestro, no sabemos cual será su reacción, no sabemos qué podrá hacer con lo nuestro, no podemos ni debemos estar en su lugar porque tenemos el nuestro. Respetando nuestros sentimientos, necesidades, expectativas, ilusiones… Dándoles su lugar, su espacio, siendo valientes con ello, rugiendo como lo que somos, con la tranquilidad y la serenidad de ser lo que somos, con la aceptación de que el otro también será lo que es y desde allí nos podrá o no aceptar. Lo importante es que nosotros nos hemos aceptado y actuado conforme a lo que somos y ese es el mayor acto de amor de la humanidad.

Vas a rugir?

Y si podéis mirad la conferencia de Kofman entera, sé que os gustará.

Abrazos!!